El primer cara a cara entre los candidatos con mayor representación en Aragón desde 2015 fue un debate encorsetado en las formas y poco efusivo en el fondo. Durante los 50 minutos que duró el careo, las propuestas brillaron por su ausencia. El candidato a la reelección del Partido Popular (PP), Jorge Azcón, y la candidata socialista, Pilar Alegría, contrapusieron sus modelos de gestión con interpelaciones ―generalmente― de guante blanco. Mientras el primero parecía el candidato en la oposición, la segunda mantuvo visos de portavoz del Gobierno en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

Los dos aspirantes a ocupar el Pignatelli acudieron arropados por una quincena de asesores al debate moderado por Ana Laiglesia para la Coorporación Aragonesa de Radio y Televisión (CARTV). La conversación estuvo marcada por la rigidez del formato acordado: desde la puesta en escena ―con los dos candidatos sentados en una gran mesa― hasta el intercalado de los monólogos partidistas. Con un tono general respetuoso y tolerante, hubo leves interrupciones y alusiones veladas en los respectivos puntos débiles de los postulantes. Sin duda, se apreció el defecto de simpatía que se procesan.

Azcón, más líder de la oposición que presidente en funciones 

Azcón optó por un perfil arremetedor y confrontador. Su estrategia electoral predominante durante la campaña está siendo la de recoger los errores de Alegría y evitar los propios. El presidente en funciones ha rechazado participar en el cara a cara propuesto por Radio Televisión Española (RTVE), pero ha frecuentado su presencia en medios de comunicación de tira nacional como The Objective, Voz Pópuli, El Español, El Independiente u Ok Diario, entre otros. Su argumentación electoral pivota en torno a la reforma del sistema de financiación autonómica ―negociada por el Ejecutivo estatal con Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) ―, y su hoja de ruta pasa por los ataques sanchistas hacia una exdelegada del Gobierno, exministra y exportavoz de Sánchez. Se excedió del tiempo establecido en varias ocasiones, e interrumpió a Alergia en muchas otras.

El candidato del PP ha insistido en el argumento de que es perjudicial para Aragón y que constituye una concesión a ERC. “Defiende –ha interpelado a Alegría– un sistema de financiación de nuestros servicios públicos que deja a Aragón como la peor de todas las comunidades autónomas en España”, en alusión al informe de Fedea.  Para Azcón, la secretaria general de los socialistas transige con esta propuesta porque “para eso la ha mandado Sánchez a Aragón: para que se siga humillando ante los independentistas catalanes”, ha criticado.

Alegría, más portavoz que acicate de Azcón

Por su parte, Alegría ha escogido protagonizar una campaña humilde, rural y cercana, pateándose hasta 31 municipios de todas las comarcas de Aragón en apenas un mes. Su presencia en medios de comunicación ha estado equiparada entre el nivel autonómico (Aragón Digital, Radio Zaragoza, Radio Monotes, Periódico de Aragón, Onda Cero Aragón, La Rebotica), y el rango nacional (La Vanguardia y Europa Press). Tanto en la precampaña como en el cara a cara, la aspirante socialista ha evitado arremeter contra Azcón a cuenta de su dependencia creciente ―al albur de todos los sondeos― de la ultraderecha para centrar el debate en materias exclusivamente autonómicas. La exministra de Educación martilleó sus propuestas en materias sociales, servicios públicos, de igualdad y, especialmente, en Sanidad.

Durante el mano a mano televisivo, Alegría puso énfasis en la saturación de los servicios sanitarios con dos ejemplos personales: una captura de pantalla con la que afeó la tardanza en la atención del médico de cabecera que supera los 30 días, y otro pantallazo de una mujer a la que debían hacerle una biopsia. “A una mujer le detectaron un bulto. Le hicieron la primera biopsia el 14 de marzo y la segunda se la hicieron el 9 de mayo. La diferencia en esos dos meses es que te extirpen un bulto o que directamente te tengan que extirpar un pecho, señor Azcón. Esta es la realidad de la que estamos hoy viviendo”, ha advertido la candidata socialista, cartel en mano.

Ante los órdagos velados del ariete popular, Alegría ha incidido, como en los últimos días, en los 630 millones de euros que aumentarían las transferencias a la comunidad con el nuevo modelo. Con ese dinero extra, ha enumerado la aspirante del PSOE, se podrían “construir más de 4.000 viviendas públicas”, levantar “80 residencias públicas” o “contratar a más de 15.000 médicos de atención primaria”.

La tesis de Alegría, sin embargo, es que Azcón es “el señor del 'no'”, algo a lo que le conduce –ha continuado– “por sectarismo político”. “No los fondos europeos, a la condonación de la deuda o a la financiación autonómica. Es el señor ‘no’ constante. Frente al diálogo y al ruido, usted siempre elige el ruido”, ha ilustrado.

Tensión entre reproches 

Según avanzaba el cronómetro, el debate se torpedeaba cada vez más. Ambos perfiles elevaron el tono tras las alusiones directas de uno contra el otro. Tras acusar Azcón a Alegría de querer ser “la delegada del Gobierno de España en Aragón”, la candidata socialista le ha pedido “respeto”. “Le pido que se dirija a mí como una mujer adulta y libre, que toma sus decisiones. Si hoy estoy aquí como candidata del Partido Socialista es, por supuesto, por una decisión propia y personal”, ha señalado, un día después de que Isabel Díaz Ayuso la definiera como un “jarrón chino al servicio del régimen”. 

Su adversario no solo no ha accedido, sino que ha dado una vuelta de tuerca: “Usted no demostró mucho respeto cuando comió con aquel acosador sexual, el señor Salazar”. “Qué previsible es usted”, le ha contestado Alegría, quien ha acusado al candidato del PP de “utilizar” esta cuestión “como un hooligan o como un palmero del odio”.

Alusiones evitables a Lambán

Otra clave de bóveda en la ofensiva de Azcón contra Alegría fue la memoria y el recuerdo al expresidente de Aragón ―desgraciadamente ya fallecido―, Javier Lambán.  De nuevo con modelo de financiación autonómica en el debate –que Azcón ha ido introduciendo una y otra vez–, el candidato del PP ha cuestionado a su rival socialista cuál sería la opinión del exdirigente ejeano. “Ahí están las hemerotecas, escuche lo que decía de él”, le ha replicado Alegría en referencia a la campaña electoral de 2023. A lo que Azcón le ha instado a no hablar sobre lo que Lambán, fallecido el año pasado, opinaba sobre ambos: “Puede que usted no saliera bien parada”.

En definitiva, los comicios en Aragón tendrán una lectura política distinta a escala nacional. Tras la primera parada extremeña en el caucus electoral estipulado ―erróneamente― por la derecha para deshacerse de Vox, las elecciones del 8-F son la prueba de fuego para la estrategia del presidente del Gobierno en clima de adversidad total. Si el resultado del PSOE no resulta positivo, Sánchez no podrá parapetarse tras el candidato o la baja participación ―como ocurrió con Gallardo―. El PP parece ir de camino a la victoria, con un Vox disparado, un PSOE  la baja y una izquierda más que fragmentada.

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