La sesión de control al Ejecutivo nacional ha comenzado con un Alberto Núñez Feijóo presionando a Sánchez, como viene haciendo en las últimas semanas, con Marruecos y sumando, ahora, los resultados malos resultados obtenidos por España en el informe PISA. El líder de los populares ha reprochado al presidente del Gobierno la situación que, según ha apuntado, sufren los ciudadanos ante el estado de materias como la vivienda, la sanidad o las infraestructuras de transportes. Igualmente, también le ha acusado de tratar de influir en las urnas y sacar rédito electoral a través de la ley de nietos.
Ante las palabras de Feijóo, Pedro Sánchez le ha recordado que el actual Ejecutivo nacional viene incrementando las inversiones en numerosos ámbitos respecto al anterior Gobierno del Partido Popular. Así, ha remarcado que el problema es que hay comunidades del PP que no ejecutan esos recursos económicos que se ponen a disposición.
Siguiendo la línea de Núñez Feijóo, el líder de Vox, Santiago Abascal, ha dirigido la atención hacia Marruecos y la crisis migratoria que se vive en Ceuta. De esta manera, ha señalado que Pedro Sánchez está siendo chantajeado por Marruecos por, según ha asegurado, la información que tiene de "su corrupción, la de su familia y la de su Gobierno". Para Abascal, "toda España sabe que el Gobierno está en Rabat y que la presidencia del país se le ha entregado a Marruecos". No solo eso, sino que también ha remarcado que Sánchez estaría dispuesto a entregar al país del norte de África las ciudades de Ceuta y Melilla, así como las Islas Canarias. A modo de ver del líder de Vox, "Sánchez no se ha entregado solo, se ha entregado con toda la izquierda española, a la que ha llevadoa a la sumisión y a la que ha convertido en una simple embajadora del islamismo". Así, ha cargado contra los demás partidos, acusándolos de defender a otros países y movimientos terroristas por encima de España.
Para Abascal, “España no puede seguir siendo un protectorado marroquí ni seguir en manos de traidores. El próximo Gobierno no puede estar en Rabat”. El líder de Vox ha acusado también a Sánchez de mentir y arruinar a los españoles, volviendo a remarcar que le llevará ante el Tribunal Supremo para que sea juzgado.
El presidente del Gobierno respondía a las palabras de Abascal con ironía y comenzando por agradecerle que siempre muestre "un tono constructivo" y que busque "tender puentes con los grupos parlamentarios y el resto de países". Abandonando el tono sarcástico, Sánchez ha asegurado al de Vox que “no solamente demuestra desconocimiento, sino también un regodeo en la desinformación, los bulos y en esparcir odio". De esta manera, recordando, tal y como ha expuesto, la xenofobia que traslada de manera constante en sus discursos, el líder del Ejecutivo nacional ha señalado a Abascal que tanto él como su partido "son una amenaza para España”.
Ahora bien, no quedaba ahí la respuesta de Pedro Sánchez, quien pasaba a mostrarse más incisivo y señalar al de Vox que “tiene guasa que me haga esa acusación, cuando si alguien va con una correa al cuello es usted... Aplaude los aranceles de unos y los genocidios de otros”.
Ante las acusaciones que Abascal hacía en relación a la crisis de Ceuta, Sánchez ha recordado que este miercóles podrán comenzar a consultarse todos los informes preparados por los cuerpos de seguridad en relación a esta situación. Así, el presidente del Gobierno ha vuelto a afirmar que su Ejecutivo no tiene nada de lo que esconderse en relación a este asunto y que ofrecen a los españoles la posibilidad de conocer todos los detalles.
“En todos estos años su aportación a la política solo han sido el odio, los insultos y la xenofobia. Respecto a los insultos, usted me ha llamado autócrata, dictador e, incluso, me llaman perro... Le digo una cosa, a diferencia de usted, yo seré un perro pero no tengo amo”, concluía su respuesta Pedro Sánchez.
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