El partido de este martes por la noche en el estadio de Cornellá (Barcelona), en el amistoso de España y Egipto, trascendieron más allá del juego los cánticos islamófobos y xenófobos de parte de algunos aficionados, lo que ha generado la réplica desde el ámbito político y mediático. En este sentido, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha sumado a la condena de estas proclamas que incitan al racismo y al odio.

En este sentido, el jefe del Ejecutivo central ha tildado los hechos de “inaceptables” y, por hecho, “no debe repetirse”: “No podemos permitir que una minoría incívica empañe la realidad de España, un país plural y tolerante. La selección de fútbol y su afición, también”, ha desgranado este miércoles a través de su perfil en X –antigua Twitter-.

En estos términos, ha trasladado todo su apoyo “a los deportistas que lo sufrieron”, así como su “aplauso a quienes, con su respeto, ayudan a ser un país mejor”.

 

Igualdad pide una investigación a Fiscalía

Desde el Gobierno central, en la misma dirección, la directora general de Igualdad de Trato y No Discriminación y Contra el Racismo del Ministerio de Igualdad, Beatriz Carrillo, ha remitido un escrito al Fiscal de Sala Coordinador contra los Delitos de Odio y Discriminación de la Fiscalía General del Estado, Miguel Ángel Aguilar, en el que solicita investigar los cánticos racistas que trascendieron del partido de este martes en la localidad barcelonesa.

En el escrito remitido al Ministerio Público, Igualdad reitera que estos hechos, “sin perjuicio de la calificación jurídica que estime procedente, podrían ser consecutivos de un delito de odio previsto y penado en el art. 510 del Código Penal”. Motivo por el cual, la directora de Igualdad de Trato y No Discriminación y contra el Racismo ha solicitado que “se inicien los trámites oportunos” para determinar qué ha desencadenado estos “graves acontecimientos” y que, tras ello, se “depuren responsabilidades”.

Tal y como ha recordado en el texto, durante la celebración del partido amistoso los hechos se desencadenaron después de que “un sector del público profirió cánticos de carácter abiertamente islamófobo y xenófobo, como, por ejemplo, coreando repetidamente la expresión 'Musulmán el que no bote', y abucheó el himno nacional de Egipto en los instantes previos al partido”.

Al tiempo, ha precisado que dichos cánticos “fueron con probabilidad promovidos por sectores organizados vinculados a la extrema derecha, que instrumentalizaron el evento deportivo como altavoz para difundir mensajes de odio”. Sin quedarse en este punto, ha reiterado que entidades internacionales y la propia normativa interna de la FIFA recogen “sanciones” por la expresión de proclamas de este calibre racista.

Debido a la magnitud de las circunstancias, Lamine Yamal, una de las estrellas actuales del fútbol nacional, ha clamado contra estos cánticos con un mensaje arrollador en redes sociales: “Yo soy musulmán. (…) Sé que iba por el equipo rival y no era algo personal contra mí, pero como persona musulmana no deja de ser una falta de respeto y algo intolerable. A los que cantan estas cosas: usar una religión como burla en un campo os deja como personas ignorantes y racistas”, ha sentenciado a través de un post en Instagram.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio