El tablero político no deja de moverse a la izquierda y la pregunta sobre la aceptación de una especie de frente popular para las elecciones del año que viene sigue sobrevolando el electorado.

Desde que el líder de ERC, Gabriel Rufián, planteara esta posibilidad, y realizara charlas, primero con el diputado de Más Madrid en la Asamblea de Madrid Emilio Delgado, y después con la eurodiputada de Podemos Irene Montero, las opiniones a favor y en contra de un hipotético pacto conjunto de fuerzas progresistas de cara a 2027 se han sucedido.

A los actos de Rufián con Delgado y la anterior ministra de Igualdad se han sucedido otros movimientos a la izquierda del PSOE, como la disputa por pelear Madrid a Isabel Díaz Ayuso por parte, precisamente, de Delgado, y de Mónica García; la vuelta a la política de Mónica Oltra o, anteriormente a todo ello, el anuncio de Yolanda Díaz de que no sería la cara visible de Sumar en los próximos comicios.

Los favoritos para encabezar una confluencia

Con no pocos ingredientes en este lado del espacio político, el electorado del mismo sigue prefirieron a Gabriel Rufián como líder de una posible confluencia de siglas de izquierdas y soberanista. Así se desprende de una encuesta realizada por Electomanía en la que ha tenido en cuenta únicamente al electorado que está un paso más a la izquierda de los socialistas y las abstenciones.

El republicano gana claramente con el 35,2% de los votos, por delante de su última compañera de viaje, Irene Montero. La responsable del departamento que de un tiempo a esta parte ocupa Ana Redondo recibe cerca de un 17% de los apoyos (16,8%).

Dicho de otro modo, atendiendo a este estudio, los votantes verían con buenos ojos que la dupla de la última charla, que tuvo lugar en Barcelona, acudiera conjuntamente a las urnas el próximo año. De no ser así, a menos que Rufián liderara esa suerte de pacto.

El tercer lugar es para Pablo Bustinduy, actual ministro de Consumo y uno de los rostros visibles de Sumar, que ha ido ganando adeptos y ha sido más conocido a la vez que aplicaba medidas, por ejemplo, contra los pisos turísticos o las grandes empresas de alquiler y compraventa de vivienda.

Mónica Oltra, Emilio Delgado y Yolanda Díaz

Por detrás de lo que en una competición obedecería al podio se encuentra Mónica Oltra (7,3%), víctima de lawfare y ejemplo de resistencia para buena parte de la izquierda sobre la que se han volcado después de que ésta anunciara que se presentaría como candidata al Ayuntamiento de Valencia.

Después aparece Emilio Delgado (6,4%), bien posicionado si se tiene en cuenta que es un diputado regional, aunque quizá lejos de lo que muchos esperarían teniendo en cuenta la gran repercusión mediática que ha tenido en los últimos meses, de la mano de Rufián, pero también por sí mismo.

La vicepresidenta Yolanda Díaz ya se sitúa en sexto lugar con cerca de un 4% del respaldo. Pareciera que el apoyo hacia ella ha ido decayendo desde que presentara el proyecto Sumar, convertido ahora en socio de Gobierno, hasta ahora.

Asimismo, hay un 3,7% del electorado que podría aprobar la unión de fuerzas progresistas y soberanistas que, sin embargo, no ven que el proyecto pudiera estar encabezado por ninguno de los líderes por los que pregunta la encuesta.

Otros nombres

Con porcentajes inferiores a éste se sitúan, de mayor a menor porcentaje de aprobación, en primer lugar Oskar Matute, portavoz de EH Bildu en el Congreso, con casi un 3%; el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, con el 2,2%; o la andaluza Teresa Rodríguez, rozando el 2%. Ligeramente detrás de ella aparece Mónica García, todavía ministra de Sanidad y que el pasado sábado anunciaba que se presentaría por Más Madrid a las elecciones autonómicas.

Muy descolgados de todos los anteriores se encuentran el portavoz de Compromís, Joan Baldoví, el diputado del BNG Néstor Rego y, en última instancia, el portavoz de Chunta Aragonesista en las Cortes de Aragón, Jorge Pueyo.

Los pactos

Sobre la forma en la que debería ser ese pacto, más de la mitad de los encuestados considera que debería ser conjunto, siendo ésta la opción que más fuerza cobra con el 58,6% de aprobación. 

Sin embargo, las diferentes fórmulas, que dejaría fuera a alguna o varias formaciones, también tienen su público en función de la preferencia por uno y otro partido. Si bien, parece que es mucho menos la gente que quiere realizar de nuevo experimentos. De este modo, el 28% de las personas preguntadas optan por un bloque Izquierda Unida, Sumar y Podemos, que deje fuera a los soberanistas.

Solo un 6,3% vería con buenos ojos dos pactos; uno entre IU y Sumar y otro entre Podemos y las fuerzas soberanistas, mientras que un 5,2% aprobaría hasta tres acuerdos IU+Sumar por un lado, los soberanistas por otro, y Podemos por otro. Mientras que quienes piensan que lo mejor es que vayan todos por separado no llegan al 2%.

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