Este miércoles el Gobierno de España aprobaba la mayor regularización de inmigrantes de la historia. El Consejo de Ministros daba luz verde a esta iniciativa y, de esta manera, en breves se iniciará el proceso por el cual en torno a medio millón de personas que se encuentran en situación irregular en el país podrán obtener su permiso de residencia.
La refoma que se lleva a cabo del Reglamento de Extranjería supondrá importantes cambios en la vida de multitud de personas. Una vez se ponga en marcha este mecanismo para la regularización de inmigrantes en situación irregular, los interesados dispondrán de un plazo limitado que se extenderá hasta el 30 de junio, período de tiempo en el que deberán presentar la documentación que demuestre su arraigo en España y que se encuentre ajustada a los requisitos solicitados.
En esta misma jornada, en la que el Consejo de Ministros aprobaba esta medida, los reyes de España acudían a comer a la Escuela de Hostelería de Vallecas de la Fundación del padre Llanos. Un espacio de formación cuyos alumnos se encuentran conformados en un 80% por inmigrantes.
Impulsada en el 2001, esta escuela forma parte de la Fundación José María de Llanos, recibiendo el nombre del que fuera conocido como el "cura obrero" y que se estableció en el barrio de Entrevías en los años 50. Se trata esta de una entidad que, desde que fuera conformada a finales del siglo pasado, busca ofrecer a los jóvenes nuevas posibilidades de formación, educación, inserción laboral y participación social, siguiendo la senda iniciada por el padre Llanos.
La visita de los reyes a esta Escuela de Hostelería, en la que los alumnos ofrecieron un menú a los monarcas, no se produjo únicamente en el día en que se aprobó la puesta en marcha de la regularización de inmigrantes en situación irregular, sino que también coincidía con el vigésimo quinto aniversario de este centro, concebido para ofrecer oportunidades de futuro a sus integrantes.
¿Qué cambios implicará la regularización de aquellos residentes en España en situación irregular?
Será un sustancial cambio en la vida de los inmigrantes irregulares en España, ya que, en primer lugar, acceder a un permiso de residencia, lo que reduce de forma drástica la inseguridad jurídica. Dejar de estar en riesgo constante de expulsión permite planificar el futuro con mayor estabilidad. A esto se suma la posibilidad de trabajar legalmente, lo que abre la puerta a contratos formales, salarios regulados y cotización a la Seguridad Social.
En el ámbito laboral, la regularización también protege frente a abusos, como remuneraciones por el trabajo por debajo de lo establecido o jornadas sin derechos. Muchas personas pasan de la economía sumergida a empleos más estables, con acceso a prestaciones como bajas médicas o desempleo.
Además, facilita el acceso a servicios públicos en igualdad de condiciones, como la sanidad o la educación, y mejora las opciones de vivienda. También permite reagrupar a familiares o iniciar procesos a largo plazo, como la obtención de la nacionalidad.
El proceso de regularización de inmigrantes en España: realidades frente a bulos
Para poder acogerse a esta medida, los inmigrantes deberán cumplir varios requisitos. Entre ellos, haber llegado a España antes del 31 de diciembre de 2025, acreditar un tiempo mínimo de permanencia continuada en el país, carecer de antecedentes penales y demostrar su integración o arraigo mediante documentos como empadronamiento, contratos o informes sociales. Además, deberán cumplir con las condiciones administrativas exigidas y aportar pruebas verificables de su estancia.
En relación a este asunto han surgido distintos bulos, los cuales han provocado que haya sido necesario aclarar que no se trata de una regularización automática ni masiva. No todas las personas en situación irregular podrán beneficiarse, ya que el proceso exige cumplir criterios estrictos. Tampoco implica la concesión inmediata de la nacionalidad española ni el derecho a voto, sino únicamente la posibilidad de obtener una autorización de residencia legal.
Asimismo, otro argumento que se ha usado para cargar contra esta iniciativa ha sido alegar que provocará “efecto llamada”, si bien, esta medida solo se aplica a personas que ya se encontraban en España antes de la fecha límite.