Tal y como informaba en exclusiva ElPlural.com este lunes, la diputada del Partido Popular (PP) por Valencia, Alma Alfonso, habría cedido su despacho en el Congreso de los Diputados al agitador ultra Vito Quiles para que este grabara un vídeo en el que cargaba contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, su esposa, Begoña Gómez, así como contra los periodistas que diariamente ejercen su trabajo. Tras conocerse esta información, desde el PSOE han elevado el tono para denunciar la última concesión de los de Alberto Núñez Feijóo a Quiles.
En un mensaje publicado en redes, el Partido Socialista ha compartido un vídeo del diputado socialista Víctor Camino en el que este denuncia la cesión de Alfonso al agitador ultra. “Alucinante. El PP valenciano ahora ofrece despacho a Vito Quiles después de financiar los pseudomedios donde desinforma. Alma Alfonso es diputada del PP en el Congreso por València, íntima de la alcaldesa y con un marido que casi se forra con vivienda protegida tras la DANA”, ha publicado el diputado socialista en su cuenta de X (antes Twitter). Al hilo de ello, desde el PSOE han compartido este vídeo lanzando una escueta pero tajante pregunta: “¿Cómo va el PP a condenar el acoso de Vito Quiles si lo financia?”.
Asimismo, en otro mensaje publicado en esta red social, los socialistas recuerdan los vínculos existentes entre la diputada del PP y la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, haciéndose eco de la noticia también publicada por este medio con la que se informaba de que el consistorio valenciano avaló el ‘megacontrato’ del marido de Alfonso por la DANA. “Dos noticias juntas para entender esto mejor”, ha expuesto el PSOE.
Por su parte, la portavoz del PSOE, Montse Mínguez, ha querido también pronunciarse al respecto. En otro mensaje, ha añadido: “¿Entendemos ya por qué NO las acosan, intimidan o insultan a ellas? Son grupos organizados y fanáticos subvencionados por el PP y Vox”.
Con todo ello, y después de conocerse esta información, el Grupo Parlamentario Socialista ha presentado una denuncia a la Dirección de Comunicación del Congreso de los Diputados en relación con la utilización por parte de Quiles del despacho de la diputada del PP por Valencia para grabar el vídeo mencionado anteriormente.
En concreto, el pasado jueves 30 de abril, Quiles, acreditado como redactor literario en el Congreso, grabó un vídeo en el despacho de esta diputada en la Cámara Baja, en el que atacaba a periodistas y amenazaba a la esposa del presidente del Gobierno con acciones judiciales, a pesar de que los redactores literarios no tienen autorización ni acreditación para realizar grabaciones de vídeo. Tras ello, el agitador ultra publicó la grabación en su cuenta de X.
Con ello, Quiles habría podido cometer varias infracciones, incluso graves, de ahí que el PSOE exija conocer si el Grupo Parlamentario Popular y la diputada popular dieron su consentimiento y autorización para que el agitador accediera al despacho, en presencia de la diputada, como marca el Reglamento y el Acuerdo que lo desarrolla, o éste estaba en el mismo sin su autorización o su presencia.
Posibles infracciones de Quiles
El artículo 98.6 del Reglamento del Congreso señala como infracciones graves varias conductas, como es “la grabación de imágenes o audios o fuera de los espacios habilitados para ello o sin la preceptiva autorización o credencial” o “la publicación en medios y redes sociales de imágenes o audios obtenidos vulnerando lo dispuesto en este Reglamento”.
Por su parte, el precepto 3.2 del apartado I del Acuerdo de Mesa del Congreso de los Diputados, en desarrollo de lo previsto en el artículo 98 del Reglamento del Congreso establece que “solo los representantes de los medios de comunicación acreditados como reporteros gráficos u operadores de televisión podrán realizar grabaciones dentro de la Cámara. Los redactores literarios no podrán tomar imágenes en ningún caso, aunque sí registrar audio con dispositivos de grabación. Los reporteros gráficos no podrán grabar videos”.
Por otro lado, el artículo 98.6 también contempla como infracción grave, en su apartado III “el acceso a las sesiones y a espacios que no sean de uso común del recinto parlamentario y zonas o edificios adscritos al Congreso, tales como despachos o zonas de reunión, sin la preceptiva autorización o credencial”.
Y el precepto 2.3 del apartado I del Acuerdo de Mesa del Congreso de los Diputados, en desarrollo de lo previsto en el artículo 98 del Reglamento establece que “las dependencias y despachos de los grupos parlamentarios y de los miembros de la Cámara, así como las destinadas a la administración parlamentaria, son áreas privativas a las que los representantes de los medios sólo podrán acceder con conocimiento expreso de sus titulares y siempre en presencia de ellos. En estas zonas, los periodistas deberán estar en todo momento acompañados por personas del grupo parlamentario o, en su caso, por personal de la Cámara”.