El plano político en España se está viendo enfrascado en las consecuencias que está dejando la guerra en Irán, tanto en el escenario bélico como en los efectos económicos que ya se están haciendo de notar. En este sentido, la oposición del Partido Popular y Vox vienen marcando distancias en su argumentario con respecto al esgrimido por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, sin ir más lejos, por haber tumbado el decreto del escudo social que incluía el tope al precio de los combustibles, ahora afectados por el conflicto; además de, en clave ideológica, postularse más cercanos al discurso de Donald Trump para criticar a Moncloa.
Por un lado, en lo que concierne plenamente a las consecuencias económicas que está dejando a su paso el conflicto, esencialmente por el bloqueo del Estrecho de Ormuz en el Golfo pérsico, por el que circula el 20% del petróleo y gas natural licuado mundial, ha generado que el precio de la gasolina se dispare superando actualmente los 100 dólares.
Un escenario que en España podría haberse paliado si no hubiera sido porque el decreto del escudo social del Gobierno decayó el pasado 26 de febrero por los votos en contra de los de Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal en el Congreso de los Diputados, sumados a los siete de Junts; un paquete de medidas en el que se incluían el tope del precio final de bienes y servicios en situaciones de emergencias.
Prueba de esta posición discursiva, la esgrimida por Feijóo este martes desde un acto electoral del PP en Castilla y León, donde ha vuelto a cargar contra el "eslogan" del 'no a la guerra' de Moncloa: "Y con los eslóganes no llenamos el depósito de gasolina, con los eslóganes los camioneros no pueden trabajar, con los eslóganes los agricultores no mueven los tractores, con los eslóganes los pescadores no salen a faenar", ha enfatizado, reiterando que "lo que necesita España" ante la tesitura internacional actual "es un liderazgo responsable, no un broncas; y este señor insulta a todo el mundo todo el día", ha reprochado en alusión a Sánchez.
La oposición insta al Gobierno impulsar medidas de respuesta económica
Pese a esta rotunda negativa, esta semana desde Génova han reclamado al Gobierno medidas económicas para hacer frente a estas repercusiones. Prueba de ello, que su presidente instase este lunes a Sánchez a “tomar nota” de las rebajas fiscales de su partido ante la guerra de Irán, enumerando la revalorización de los sueldos conforme al IRPF, bajar el IVA al 10% de la energía a todos los consumidores o suprimir el impuesto de generación eléctrica, calculando así que supondría un ahorro familiar de 900 euros anuales.
En este sentido, Feijóo reclamó al jefe del Ejecutivo que se dejase de “eslóganes” como el ‘no a la guerra’ porque así “no se llena el depósito del coche ni se afronta el coste de la vida”. Asimismo, fuentes del PP reprocharon que “mientras otros países toman medidas para frenar el precio de las gasolinas ante la subida del petróleo desatada por el conflicto en Irán, Pedro Sánchez no hace nada”.
Otras voces de peso de Génova se han postulado en las últimas horas bajo el mismo argumento: “Cuando veas cómo ha subido el precio de la gasolina recuerda que casi la mitad de lo que pagas se lo queda el Gobierno de Sánchez y que no tiene intención de aliviar impuestos para compensar la subida por el conflicto internacional”, pronunció la portavoz parlamentaria Ester Muñoz en redes sociales.
Isabel Díaz Ayuso, como otra de las figuras de renombre del partido, y desde su viaje institucional a Nueva York, ha abogado este martes porque el Gobierno central, “en máximos históricos de recaudación”, según ha expresado, acometa una “urgente bajada del IVA de la luz, gas y los combustibles”.
Hasta la fecha, los conductores en España hacen frente a un precio medio de 1.628 euros el litro de gasolina, cerca de 15 céntimos más caro que a principios de marzo, y con la incertidumbre de si aumentará o no en los próximos días. Para este caso en concreto, de la mano del escudo social, se abría una puerta a la intervención para topar los precios. Si el Ejecutivo hubiera decretado que la guerra está provocando que las gasolineras alteran el mercado, podría haberla incluido entre los bienes afectados por la emergencia y haber limitado su precio si las empresas no acreditaban la subida al aumento de los costes.
PP y Vox, ante el discurso de Trump
En otro orden de ideas, en lo que se refiere a la postura argumentativa de la derecha y la ultraderecha, en clave crítica contra la posición antibelicista adoptada por el Gobierno de Sánchez, el discurso más duro ha venido de la mano de Abascal, quien no ha dudado, como en otras ocasiones, en implorar el lado comandado por Trump en esta guerra.
En este sentido, el líder de Vox ha manifestado este martes que a Sánchez “le gusta más una guerra que a un tonto un lápiz” y que su papel de “pacifista” lo entiende como una estrategia para que “no se hable de corrupción”. Al tiempo, ha defendido que hablar en estos momentos del escudo social “es un auténtico insulto”.
Desde Génova, la línea a seguir y defender viene dada por los matices al ‘no a la guerra’ que perciben los de Feijóo, reprochando a Moncloa que este no es más que un lema ‘en vacío’. “Las consignas no dan de comer a los españoles; las propuestas del PP, sí”, ahondó este lunes.
Entre otras de las desavenencias de discurso, y pese a las amenazas y advertencias vertidas por el propio Trump contra España, desde pretender cortar las relaciones comerciales hasta decir que nuestro país es un “perdedor” por la negativa a prestar las bases de Morón y Rota para la ofensiva sobre Irán, Feijóo ha venido defendiendo planteamientos como los siguientes: “Enemistarse con un país por un desencuentro puntual con su presidente es una irresponsabilidad”, aseveró la semana pasada.
“Si Irán le da las gracias y Estados Unidos le considera un terrible aliado, falla usted. Eso no es equidistancia. Es perjudicar los intereses de España frente a un ‘régimen odioso’. (…) Hay demasiado en juego. Por intentar ganar unos votos dentro no podemos poner en riesgo nuestra seguridad, nuestra estabilidad y nuestra posición en el mundo. España volverá a ocupar su sitio. En Europa, en la OTAN y en todas partes. Y estará siempre del lado de la libertad y frente a los tiranos”, esgrimió previamente Feijóo al conocerse la posición clave y pacifista del Gobierno ante el conflicto en Oriente Próximo.