El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, tras el resultado de las elecciones de Extremadura viendo el auge del partido ultraderechista Vox, ha decidido poner su foco en los próximos comicios, que arrancan el 8 de febrero con las elecciones autonómicas de Aragón. Por ello, ha reunido este domingo a sus diputados y senadores nacionales, parlamentarios autonómicos y europeos.
El líder del PP ha paseado por el centro de la ciudad, donde ha sido abordado por jóvenes que se han fotografiado con él y le han asegurado su apoyo, antes de cerrar la jornada con la 28ª reunión interparlamentaria del partido en el Palacio de Congresos Palexco. Allí, Feijóo ha destacado que “los españoles están enfadados. Yo también. Pero también estoy ilusionado y es el momento de ilusionar a los españoles”, según desvela el diario El País.
El acto ha servido además para evidenciar la diferencia de contextos entre comunidades. Mientras Vox ha duplicado sus resultados en Extremadura y gana terreno entre los hombres de 18 a 40 años en varias regiones, en Galicia la formación ultraderechista no tiene representación en el Parlamento regional, siendo la única comunidad en España con esta singularidad.
Una de las cuestiones centrales de la reunión ha sido la relación del PP con Vox. Tras la salida de la extrema derecha de los gobiernos autonómicos en julio de 2024, varios dirigentes populares han defendido que su entrada en ejecutivos debería obligarles a asumir responsabilidades y sufrir desgaste político, lo que, según ellos, podría frenar su ascenso electoral. De hecho, según publica el diario El País, algunos miembros de la Dirección Nacional del partido apuntan en esa dirección, constantando que se presentan a las elecciones para ganar y gobernar.
Estrategia ante Vox y pactos autonómicos
En este contexto, la presidenta extremeña en funciones, María Guardiola, ha planeado adoptar una estrategia distinta a la de 2023. Entonces se negó rotundamente a formar coalición con Vox hasta verse obligada a ceder; hoy, sin esperar exigencias de Santiago Abascal, planea ofrecer a la formación ultraderechista asientos en el Gobierno autonómico, estrategia que busca obligar al partido de Santiago Abascal a quemarse al asumir cargos públicos, mientras mantiene abiertas las negociaciones con miras a los comicios generales de 2027. Asimismo, para que asuman la responsabilidad conforme a lo que dictaron las urnas en Extremadura.
El caramelo envenado que le atribuyen a Guardiola busca un doble efecto: que Vox asuma el coste y el desgaste de ejercer cargos públicos, o que se vea obligada a rechazarlo explícitamente. El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, ha señalado que “Vox solo empezará a bajar cuando entren en los Gobiernos y asuma responsabilidades”, pues sufrirá desgaste al no poder implementar políticas inviables.
Dos semanas después de las elecciones extremeñas, Feijóo ha recordado esta posición en su primera entrevista del año: “¿Le ha ido a Vox bien salir de los Gobiernos? Sí, hay que aceptarlo, porque gobernar es complejo; es decidir, es ser responsable de lo que haces. Tú te puedes presentar a las elecciones con el interés de no gobernar, aunque es un poco sorprendente pedir el voto para no gobernar”, ha subrayado el líder popular.
En respuesta, Abascal ha asegurado que su formación tiene que estar en el Gobierno de la Junta de Extremadura para asegurar ue se producen los cambios que quiere, a travñes de una vicepresidencia y varias consejerías "acorde a los votos". "Hay que estar en el Gobierno para garantizar que se producen los cambios que nosotros queremos. Hay que estar con una vicepresidencia que tenga sus consejerías. El número de consejerías proporcionales a nuestra representación en las elecciones, con las políticas adecuadas que ya hemos pactado en otros lugares como la Comunidad Valenciana y con el presupuesto adecuado para que seamos nosotros los responsables de ejecutar las políticas de Vox", ha señalado Abascal este domingo en una entrevista en 'Ok Diario'.
Abascal ha considerado que el PP les engañó y por ello tuvieron que salir de los gobiernos autonómicos, pero ahora se han producido unas nuevas elecciones y "una nueva relación de mayorías". "Ellos dicen que nosotros no queremos gobernar porque han esparcido un bulo, pero no es una cuestión de consejerías, de números, o de tener una vicepresidencia: se trata de hacer políticas concretas", ha remarcado y ha defiendido que el cambio en Extremadura debe pilotarse con Vox, aunque "no es necesario que sea así en todos los lugares".
Los barones se reúnen en Aragón
Feijóo ha llevado un principio de año muy movido. Su declaración como testigo ante la jueza que instruye la gestión de la DANA y los mensajes publicados entre el gallego y Mazón han dejado mucho de qué hablar en el marco político. Sin embargo, el ‘popular’ ha vuelto a su tierra, Galicia, donde gobernó durante cuatro legislaturas con mayoría absoluta.
En el interior del Palexco, las referencias a Vox han sido mínimas, con más atención centrada en temas como la financiación autonómica y la articulación de las futuras campañas electorales. “Cuando el PP tiene mayorías holgadas, le va mucho mejor”, ha apostillado el secretario general del partido, Miguel Tellado, durante el acto, que también ha incluido, como de costumbre, críticas al Gobierno central y al modelo de financiación autonómica propuesto por la ministra María Jesús Montero
La diputada Cayetana Álvarez de Toledo ha rezado que “Sánchez quiere ser el jefe de campaña de Abascal”. El PP se ha comprometido a impulsar un sistema de financiación “justo y solidario” en menos de un año si Feijóo llega al Gobierno, según ha avanzado Tellado.
Durante los debates en A Coruña, los populares han insistido en criticar al PSOE por supuesta corrupción y cuestionaron el papel del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en respaldo a Nicolás Maduro, mientras han anticipado futuras victorias electorales y denunciaron el modelo de financiación actual. “Ya está bien de que el rumbo de España lo decidan Junqueras, Otegi y un puñado de corruptos”, ha declarado Tellado.
El calendario político del PP sigue apretado: este miércoles sus consejeros de Hacienda asistirán al Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) bajo un ambiente de tensión máxima, y el domingo Feijóo clausurará la convención con un discurso ante sus dirigentes. Además, el PP ha continuado utilizando la comisión de investigación en el Senado para cuestionar al excolaborador de Sánchez Francisco Salazar por presunto acoso sexual en el PSOE, herramienta que pretende utilizar como arma política en la carrera hacia las urnas.