El sucesor de Carlos Mazón al frente del Ejecutivo autonómico valenciano ha subrayado esta mañana la importancia de que PP y Vox alcancen un "entendimiento" con el que, según ha apuntado, se otorgue "estabilidad" a esta región española. Así lo ha trasladado en un desayuno informativo organizado por el diario ABC, en el que ha afirmado que ambas formaciones políticas deben "dialogar e intentar pactar". 

Durante su intervención en este evento, Juan Francisco Pérez Llorca ha destacado que los valencianos "habían votado cambio" y, según señalaba, "no hubiese permitido nunca" no haber trabajo por conseguir que PP y Vox fueran capaces de ponerse de acuerdo, algo que, ha asegurado, les hubiese "castigado" en las urnas. Ante esto, ha agradecido que Vox dejase a un lado las "discrepancias" con el PP a la hora de dar su apoyo a unos presupuestos regionales dirigidos a la reconstrucción de la provincia de Valencia, castigada por los estragos que dejó la dana del pasado 29 de octubre de 2024, en la que murieron 229 personas.

"Se requería unidad, diálogo, entendimiento para transmitir confianza a gran parte de la población que estaba en situación de crisis absoluta, y yo ahí le tengo que agradecer a Vox que estas discrepancias, que las tenemos, las dejasen de lado para llegar a un acuerdo y aprobar unos presupuestos que nos permitieran afrontar esa reconstrucción. En eso tengo que ser agradecido", ha subrayado.

Estas palabras de Pérez Llorca, relativas al trabajo en común que, a su modo de ver, deben hacer PP y Vox, así como propiciar el diálogo y entendimiento entre ambas formaciones, no ha sido extrapolada por su parte a otros territorios españoles. De hecho, ha indicado a que sería "una osadía" hacerlo ante la "singularidad" de cada región. No obstante, aunque Pérez Llorca haya dicho esto, la realidad es que sus palabras llegan en un contexto de falta de consonancia entre ambos partidos políticos, algo que en caso de haber mayorías absolutas no debería implicar un problema, si bien las urnas han dibujado un esquema en el que alcanzar acuerdos se vuelve vital para conformar gobiernos.

Las afirmaciones del presidente de la Generalitat Valenciana cobran especial relevancia, también, por haber sido el último político popular que ha logrado alcanzar un pacto con la formación de Abascal. Tras conversaciones cargadas de tensión y no exentas de polémica, ante los condicionantes que Vox ponía para apoyar la candidatura del sucesor de Mazón, ambos partidos acordaron el desarrollo de una serie de políticas que derivaron en que se pusiera al frente del Ejecutivo autonómico a Juan Francisco Pérez Llorca.

Precisamente, las palabras del presidente valenciano, concretamente las que llaman a "dialogar e intentar pactar" para alcanzar un "entendimiento", no escapan, aunque asegure que no quiere que sean extrapoladas a otros territorios, a un momento especialmente complejo para el Partido Popular, que no está consiguiendo los apoyos necesarios en las urnas para conformar un Ejecutivo. Una situación que hace que los votos de Vox en las cámaras parlamentarias se tornen esenciales para mantener o recuperar las presidencias autonómicas, ganando más fuerza respecto a los populares.

Ejemplo claro de ello fueron las elecciones del pasado 21 de diciembre celebradas en Extremadura, que han dejado un panorama complicado para María Guardiola, más ahora que los de Abascal se han retirado de las negociaciones y no se muestran propensos a dar su apoyo a la candidatura de la político popular. Una situación que podría darse de nuevo en Aragón cuando se abran las urnas en el mes de febrero, ya que las encuestas vaticinan que el Paritdo Popular volvería a quedar lejos de la mayoría absoluta y, de nuevo, sería necesario iniciar conversaciones con Vox. 

La relación entre ambas formaciones políticas es bastante tensa ahora mismo, pero, igualmente, se necesitan la una a la otra para trabajar en sus objetivos. Las últimas negociaciones entre PP y Vox han estado cargadas de controversia. Por un lado, para los populares, por mostrarse aparentemente dispuestos a ceder ante algunos de los condicionantes más severos que les reclaman cumplir, y, por otro, para los de Abascal, que no dejan de generar polémica al reclamar determinadas medidas que tienen que ver con medio ambiente, violencia de género, impuestos o sociedad. 

En este momento hay una distancia evidente entre PP y Vox, a pesar de ser los únicos partidos de la derecha que podrían conformar gobierno uniendo fuerzas. Por ello, Juan Francisco Pérez Llorca, aunque afirme que no, se ha tornado hoy como un agente mediador entre ambas formaciones, para tratar de calmar una aguas agitadas.

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