De cara a las próximas elecciones generales a mediados de 2027, desde Sumar planean dar un giro a su posición política presentando una nueva candidatura. Un movimiento hacia adelante que han anunciado este lunes y del cual se conocerán más detalles “en las próximas semanas”. De esta manera, Movimiento Sumar, Izquierda Unida (IU), Comunes y Más Madrid, los partidos que conforman la formación en el Gobierno central encabezada por Yolanda Díaz, pretenden así reinventar la marca política para la próxima cita en las urnas.
La pretensión de Sumar no va dirigida a excluir a otras formaciones, primando así el debate interno en todo momento. Fuentes de Movimiento Sumar, en este sentido, han señalado este lunes que no hay fecha concreta para dar a conocer este anuncio con mayor volumen de detalles para presentar una candidatura sólida a la izquierda del PSOE, aunque barajan no exceder el primer trimestre del 2026, esencialmente, después de haber transcurrido los comicios autonómicos en Aragón el 8 de febrero.
Lara Hernández, coordinadora general de la formación, ha precisado este lunes en rueda de prensa que el acuerdo alcanzado entre las cuatro formaciones “no va contra nadie, no va contra ninguna formación política” y que, por tanto, no están enrocados en ninguna “estrategia de suma cero”, sino de “transparencia, horizontalidad y cooperación”.
Cierto es que esta noticia no es nueva, porque se conocían de antemano las sospechas de la construcción de un nuevo espacio de izquierdas edificado en la unidad y con vistas al próximo horizonte electoral cuando se agote la legislatura vigente. Asimismo, aunque aún se aglutinen bajo esta idea cuatro formaciones -quedando en pendiente Compromís, Chunta Aragonesista, Més Mallorca y Los Verdes-, la formación magenta no cuenta con Podemos en ningún ámbito plausible.
En palabras de Hernández, el proyecto en mente se está elaborando “sobre nuevas bases” con el objetivo de dar cabida al “mejor instrumento” para la próxima cita en las urnas dentro de año y medio. Asimismo, han indicado que la presentación de la nueva marca es tan sólo un mensaje interno a la militancia de todos los partidos involucrados: “Está a debate todo: el proyecto político, los instrumentos democráticos de los que nos vamos a dotar el nombre y los liderazgos”, ha precisado la coordinadora general.
Incógnitas aún sin despejar
Este escenario empezó a denotarse después de conocer las palabras del líder de IU, Antonio Maíllo, quien dejó caer su disposición de edificar una nueva marca de izquierdas que se distancia del ideario de Díaz. Un Sumar 2.0, bajo el ideario de impulsar un discurso más renovado y beligerante al llevado a cabo por la formación magenta.
Maíllo presentó ante la Coordinación Federal un informe político en el que alertó del avance de la extrema derecha y con la intención de impulsar un espacio a la izquierda del PSOE con “alma neoliberal y atlantista”. En términos más críticos, deslizó que, en las condiciones actuales, Sumar “no es un instrumento capaz de aglutinar al conjunto de organizaciones y personas conjuradas para evitar un gobierno de PP y Vox”, situando el foco en proyectar medidas efectivas para dar respuesta, entre otras cuestiones de preocupación, a la vivienda.