La crisis interna que atraviesa Vox ha encontrado un nuevo episodio en las palabras de Javier Ortega Smith. El portavoz de la formación en el Ayuntamiento de Madrid y uno de los fundadores del partido ha aprovechado este lunes una comparecencia previa al Pleno municipal para cuestionar abiertamente la lectura positiva que algunos dirigentes hacen de los resultados obtenidos por la formación en las elecciones andaluzas y lanzar un mensaje con destinatario interno.
Lejos de celebrar los 15 escaños logrados por Vox, uno más que en los anteriores comicios, Ortega Smith ha trazado un diagnóstico especialmente duro sobre el desempeño electoral del partido. Para el dirigente, los resultados quedan muy lejos de los objetivos con los que nació la formación de Santiago Abascal.
"Para mí, realmente esos resultados, como uno de los fundadores de Vox, son cuanto menos decepcionantes y, por supuesto, absolutamente insuficientes", ha sentenciado el dirigente ante los medios. El tono empleado por Ortega Smith no ha sido el de quien analiza una derrota puntual, sino el de alguien que cuestiona la estrategia política seguida por la organización en los últimos años. El portavoz ha recordado que, tras casi una década de presencia política en Andalucía, el crecimiento electoral de la formación ha sido limitado.
Según ha señalado, el partido apenas ha incrementado en tres diputados su representación parlamentaria y solo ha mejorado algunas décimas en porcentaje de voto durante los últimos ocho años. El dirigente ha recurrido incluso a la ironía para evidenciar lo que considera una falta de avance real. “Al ritmo actual, la formación necesitaría 150 años para lograr la mayoría absoluta”, ha señalado.
Pero la crítica más profunda no ha estado dirigida a los resultados, sino a la interpretación política de los mismos. Ortega Smith ha rechazado el discurso de quienes consideran que el éxito de Vox reside en tener capacidad para influir sobre un eventual gobierno presidido por Juanma Moreno. “Determinante e imprescindible es cuando gobiernas y cuando tienes mayoría absoluta”, ha sostenido.
La frase ha encerrado un reproche implícito hacia una estrategia que, según su análisis, parece conformarse con ocupar un papel secundario dentro del espacio político de la derecha. Y ahí ha aparecido uno de los mensajes más contundentes de su intervención. “Algunos parece que han asumido que Vox tiene que ser la muletilla del Partido Popular”, ha afirmado el portavoz madrileño.
Para Ortega Smith, esa idea supone una renuncia directa a los principios que dieron origen al proyecto político hace años. El dirigente ha insistido en que la intención inicial nunca fue convertirse en una fuerza auxiliar del PP, sino disputarle su espacio político. “Hemos venido, o al menos se fundó este partido, para sustituir al Partido Popular”, ha recalcado.
Las declaraciones han llegado en un momento especialmente delicado para el propio Ortega Smith. Su intervención pública se produce mientras mantiene un enfrentamiento abierto con la dirección nacional de Vox, que decidió expulsarlo del partido hace apenas un mes por una “infracción muy grave” relacionada con su negativa a abandonar la Portavocía municipal en el Ayuntamiento de Madrid.
Pese a ello, el diputado continúa integrado en el grupo parlamentario del Congreso, aunque con una actividad política reducida prácticamente a las votaciones plenarias y sin intervenciones parlamentarias registradas desde comienzos de año.
El dirigente ha cerrado su intervención con una frase que resumía tanto su crítica a los resultados como su desacuerdo con la estrategia actual de la formación: “Nosotros vinimos a ganar, no a pedir limosna al PP”. Una declaración que vuelve a evidenciar que las tensiones internas en Vox están lejos de cerrarse.
Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes
Síguenos en Google DiscoverAñadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.