La exvicepresidenta de la Generalitat Valenciana, Mónica Oltra, visitaba este lunes El Intermedio, donde habló sobre su vuelta a la política y repasó todo lo sucedido desde 2019, cuando su expareja fue condenada por abusos sexuales a una menor y, pese a que ya no eran pareja, el Tribunal Superior de Justicia de Valencia abrió un expediente en su contra por un supuesto delito de encubrimiento. La invitada subrayó que su situación judicial se debe a un caso de lawfare y explicó cómo se ha fraguado.

La investigación fue archivada en abril de 2024 por no encontrar indicios de delito, pero, en junio de 2024, la Audiencia de Valencia ordenaba la reapertura del caso tras los recursos interpuestos por varias acusaciones populares, entre las que estaban Vox, Cristina Seguí o José Luis Roberto, líder de España 2000. Así, recientemente, en marzo de 2026, el Juzgado de Instrucción número 15 de Valencia ordenaba la apertura de juicio oral contra Oltra en contra del criterio de la Fiscalía y del juez instructor.

El Gran Wyoming le preguntaba a la entrevistada si estamos frente a un caso de lawfare, a lo que la valenciana respondió, sin pensárselo dos veces, que es "obvio". Entonces, Oltra comenzó a explicar cómo ha podido darse esta situación: "Pero no viene tanto de la Justicia como de la jerarquía judicial", apuntaba la política, que señalaba que hay multitud de jueces que hacen su trabajo, en ocasiones, "con muy pocos medios".

Con respecto a su caso, la de Compromís indicaba que "el propio juez instructor, incluso la sustituta de este juez instructor, ambos dijeron que aquí no había nada". Oltra recordó una "frase lapidaria", pronunciada por el juez instructor, que señalaba que "nadie debe sentarse en el banquillo sin un solo indicio de delito y, en conciencia, en este caso no lo hay". "Por tanto, no viene de la Justicia", exponía.

En este sentido, la política valenciana afirmaba que en el lawfare se da una mezcla de poderes y que "el que manda es el poder económico": "Nosotros tocamos, cuando estuvimos en el Gobierno, algunos intereses que generaban millones de euros de beneficios a determinados grupos de interés", recordaba, explicando que este poder económico se mezcla con uno mediático y, además, con parte de la jerarquía judicial que "usa las puñetas para influir en la política". "Ese es el cóctel perfecto de este caso de lawfare", sentenciaba.

"Este tipo de montajes persiguen destruirte"

Pese a la última decisión judicial, Oltra decidía que se presentará a la alcaldía de Valencia con Compromís: "Este tipo de guerra sucia en los tribunales y este tipo de montajes persiguen destruirte, no ya solo para que no puedas volver a la política, sino para que no puedas volver a ser persona. (...) Esto te destruye familiarmente, moralmente, económicamente".

La política apuntaba que la manera de "resistir" no es otra que "poniéndote de pie, rodeándote, obviamente, de la familia, amigos y amigas, que han estado ahí". En lo profesional, Oltra aseguraba que le "sublevan las injusticias", por lo que esto no ha hecho más que impulsarle a volver: "No me veo en la vida si no es en una acción, luchando contra las injusticias".

Sobre su decisión de presentarse a la alcaldía de Valencia con Compromís, Oltra afirmó rotundamente que no quiere "que se salgan con la suya". "A lo mejor es temerario, pero creo que hacía falta", reflexionó al respecto.

Sandra Sabatés apuntó que muchos de los que intentaron "eliminarla políticamente" han estado gobernando en momentos complejas, como el de de la tragedia de la DANA. Para la política, esta es una "herida abierta" que tardará mucho tiempo en cicatrizar: "Desde luego no me hubieran pillado en un reservado 'ventorreando'", criticaba en una clara referencia a Mazón.

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