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España
LA ENTREVISTA DE RUBÉN SÁNCHEZ

Moi Camacho: "La fachosfera ha descubierto que el bulo es el negocio perfecto y sin esfuerzo"

El creador de contenido trata de desmontar el engranaje del bulo, que esconde un negocio muy lucrativo que pone en riesgo la convivencia

Moi Camacho   La fachosfera ha descubierto que el bulo es el negocio perfecto y sin esfuerzo .

Moi Camacho La fachosfera ha descubierto que el bulo es el negocio perfecto y sin esfuerzo .

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En el ecosistema digital actual conviven agitadores, influencers del odio y vendedores de humo que han convertido la desinformación en su principal modo de vida. Para analizar esta fauna mediática, entrevisto a Moi Camacho, especialista en desarmar las contradicciones de la "fachosfera" armado con ironía, dinamismo y contundencia.

Como creador de contenido en Twitch y YouTube, Moi se dedica a desmontar el engranaje de la mentira y el señalamiento en redes, advirtiendo que los bulos no son simples anécdotas cómicas, sino un negocio muy lucrativo que pone en riesgo la convivencia.

 

 

Pregunta: José Eugenio Arias Camisón, el dueño del Asador Guadalmina, lleva quince años llamando al alzamiento militar. ¿Por qué despierta tanta fascinación en tu comunidad?

Respuesta: Es de los personajes favoritos porque roza la caricatura absoluta. Este hombre lleva tres lustros pidiendo a gritos las armas y nadie le hace el menor caso, lo que le provoca un azoramiento y un enfado monumentales. Sus vídeos son pura comedia costumbrista. Busca siempre sitios con mucho viento para que se le oiga mal por alguna razón extraña y pasa del tono calmo de felicitación al ardor guerrero en tres minutos. Aunque nos riamos de él porque sus convocatorias son un fracaso total, no es un tipo inocuo. Hay gente pirada que le escucha, recoge sus mensajes y se cree su discurso violento.

P: En el caso de Daniel Esteve vemos cómo pasa del insulto a señalar colectivos e incitar cacerías contra migrantes. ¿Hasta qué punto estos perfiles dejan de ser cómicos para ser peligrosos?

R: Me niego a considerarles inocuos en ningún caso. Pueden ser divertidos en sus arrebatos de ridículo, pero eso no les quita un ápice de gravedad. Cuando Esteve habla de salir con palos a cazar anchoas a Torre Pacheco a raíz de un bulo, sus palabras calan en seguidores muy fieles que están igual de radicalizados. Tienen un público que se traga esas barbaridades. Lo que pasa es que, dentro de lo malo, tenemos la suerte de que son bastante torpes y su alcance real tiene cierto límite, pero con que uno solo de sus acólitos decida llevar a la práctica sus llamamientos, el desastre está servido.

P: Con El Xokas vemos el efecto Dunning-Kruger llevado al límite, dando lecciones de economía o geopolítica mientras juega a videojuegos. ¿Cómo se digiere esa exposición constante?

R: Es una tragedia humana bastante hortera. Es el ejemplo perfecto de alguien que solo tiene dinero en la vida y que para mantener su abultada cuenta corriente necesita hacer directo durante diez horas diarias. Carece por completo de filtro porque ha entendido que la sociedad actual premia la falta de modales y el rechazo a la educación. En sus inicios era un chico educado y modesto, pero la fama repentina le transformó por completo. Ahora vive aislado en su propio ego, convencido de sus propios disparates porque carece de un entorno que le ponga un freno racional.

P: Vito Quiles lanzó un medio con proclamas grandilocuentes que abandonó a los dos meses tras difundir varias mentiras. ¿Se creen sus propios inventos o es pura maldad calculada?

R: En el caso de Quiles hay una intencionalidad clarísima. Sabe perfectamente cuándo está inventando una historia para conseguir atención y financiación. Son agitadores que necesitan reforzar su papel de víctimas o mártires de una supuesta persecución para que sus seguidores les paguen las donaciones. Lanzan un proyecto mediático con bombos y platillos, cuelgan cuatro bulos para alimentar la indignación de su parroquia y luego lo dejan tirado por pura inconstancia. Todo forma parte del mismo espectáculo victorioso e impostado.

P: Ángel Gaitán pasó de reparar vehículos a erigirse en el salvador de España tras la DANA o a acuñar su propia moneda. ¿De dónde surge esa deriva mesiánica?

R: Nace de un ego desmedido que necesita atención constante para no marchitarse como una flor. Gaitán se ve a sí mismo como un héroe logístico capaz de sustituir a las instituciones estatales y a las ONG. Tiene momentos delirantes, como cuando se indigna y grita en redes porque le multan por aparcar en zona verde con un ticket de zona azul, denunciando conspiraciones políticas contra su persona. Es un perfil incapaz de reconocer su ignorancia o pedir perdón, profundamente alimentado por seguidores que le idolatran.

P: Lucía Etxebarría insiste en que está cancelada y silenciada, pero lo denuncia periódicamente desde platós de televisión en máxima audiencia. ¿Qué busca con esa estrategia?

R: Busca desesperadamente la atención que le falta al aburrirse en su vida cotidiana. Su obra literaria más extensa ya no son sus libros, sino el personaje que interpreta en Twitter y televisión. Es capaz de apropiarse de la foto de un muñeco de nieve de Totoro o de mentir abiertamente sobre su famosa anécdota de la palabra 'murciélago' en televisión. Cuando la hemeroteca la deja en evidencia, prefiere inventarse una teoría de la conspiración antes que admitir la metedura de pata. Vive del choque constante porque no soporta ser olvidada.

P: ¿Por qué un programa de misterio como Horizonte se ha acabado convirtiendo en la gran trinchera de la ultraderecha mediática?

R: Porque han descubierto que ahí está el verdadero negocio financiero. El público que antes consumía apariciones marianas o avistamientos de ovnis es el mismo que ahora se traga sin masticar los bulos sobre inmigración y élites secretas. Iker Jiménez es perro viejo en la televisión y sabe perfectamente hasta dónde puede tensar la cuerda para mantener a la audiencia enganchada. Han visto una veta comercial gigantesca en la mercantilización del miedo, la rabia y las teorías conspiranoicas.

P: Al final, ¿toda esta maquinaria se sostiene únicamente por el beneficio económico a costa de la convivencia?

R: Es el negocio perfecto sin apenas esfuerzo. Inventarte una mentira cuesta cero euros y un minuto de trabajo, mientras que desmentirla exige un despliegue de análisis enorme que te deja agotado y desarmado. Se aprovechan de una época de estupidez colectiva donde calan los mensajes fáciles contra el más vulnerable. Aunque entienda los procesos sociales que llevan a alguien a desinformarse, si prefieres difundir odio teniendo toda la sabiduría del mundo al alcance de tu mano en el bolsillo, para mí sigues siendo un facha pobre.

 

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