El Movimiento Socialista ha llenado las calles de Madrid, Barcelona, Pamplona, Valencia y Santiago de Compostela de trabajadores que, este 1 de mayo, han querido dejar claro su rechazo a las guerras imperialistas y al auge del fascismo. Más de 10.000 personas, con una presencia juvenil notable, han desempolvado sus banderas rojas y las han ondeado al grito de “socialismo o barbarie”, defendiendo una posición política frente al sistema capitalista, desgranada en una reciente entrevista concedida a ElPlural.com, que gana adeptos en los barrios obreros.
“Hemos demostrado que existe una juventud que no se resigna, que no acepta ni la guerra imperialista del Eje Genocida de EEUU e Israel, ni la falsa salida de los progresistas, ni las respuestas reaccionarias, y que está dispuesta a organizarse en otras coordenadas”, trasladan desde el Movimiento Socialista, satisfechos con la contestación de la ciudadanía a su convocatoria. Las marchas se han sucedido con la normalidad emotiva que rodea estas citas, folclóricas, pero no solo. “Un día de lucha”, presumen los asistentes.
Ni el trumpismo ni el sanchismo ofrecen una alternativa real al rumbo de guerra, militarización y autoritarismo
“Esto es lucha de clases, no podemos hacer las paces”, han coreado los asistentes en las cinco ciudades. Muchos de ellos jóvenes que reniegan de que se ligue a toda su generación a la reacción de la ultraderecha, revestida de una falsa radicalidad. “Frente al relato interesado de que la juventud solo mira a la extrema derecha, las calles han hablado con claridad: hay una juventud que está desempolvando la bandera roja con determinación”, aseveran las voces del Movimiento Socialista, dispuestas a ganar la batalla.
“No solo hemos llenado las calles en cinco ciudades: hemos dado una muestra de confianza, de organización y de horizonte. Frente a la resignación, hay una juventud revolucionaria que ha decidido dar un paso al frente.” La existencia de una fuerza joven con un planteamiento alejado del sistema perimetrado, en el que las formaciones consideradas de izquierdas se han acomodado, se consolida a velocidad de crucero porque “la juventud trabajadora no está dispuesta a pagar las guerras de los capitalistas”. Y desconfían de un progresismo occidental que no solo es incapaz de evitar esta dinámica, sino que es cómplice de ella.
La bandera roja vuelve a ondear entre la juventud
“Ni el trumpismo ni el sanchismo ofrecen una alternativa real al rumbo de guerra, militarización y autoritarismo que estamos viendo. Cambian los tonos y las formas, pero no cambian el fondo. Por es hemos salido a la calle para afirmar una opción propia, comunista e internacionalista, frente a quienes quieren que elijamos entre distintas formas de gestionar el mismo desastre capitalista”, exponen. Un señalamiento claro de los culpables, centrado en “el papel de EEUU, la UE, la OTAN y el sionismo en el actual ciclo de guerra y militarización no se puede seguir ocultando”.
Ante esta tesitura, y vista la respuesta dada por la ciudadanía, el Movimiento Socialista valora que las movilizaciones de este día de la clase trabajadora refuerzan la necesidad de seguir construyendo una alternativa política propia para la clase trabajadora a nivel europeo. “Salimos de este 1 de Mayo con más fuerza y voluntad de seguir ampliando esta referencia. Esto no es un cierre, es un comienzo”, advierten. “Hemos demostrado que hay espacio para seguir levantando una opción comunista frente a la guerra imperialista, las mentiras progresistas y el auge reaccionario. Hemos demostrado que la bandera roja vuelve a ondear entre la juventud”, zanjan su valoración.
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