El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha enviado una carta al director general de la Policía Nacional, Francisco Pardo, en la que le exige que le remita el contenido del informe en el que el cuerpo señala a las autoridades de Marruecos como responsables de la entrada masiva de migrantes a Ceuta los pasados 30 y 31 de julio.

Fuentes del Ministerio confirman el contenido de esa dura misiva, remitida este miércoles de madrugada, y en la que Marlaska le pide a Pardo que aclare si es cierto lo que había publicado unas horas antes El Español. Este medio citaba un informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) de la Policía Nacional enviado a la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón, que investiga la avalancha de personas que entró a Ceuta y desató una crisis migratoria sin precedentes.

El ministro reclama ser informado de la veracidad de lo publicado, desde cuándo tenía esa información la Policía Nacional y, sobre todo, por qué no se informó al Gobierno de estos hechos para poder tomar las decisiones oportunas en la gestión de la crisis. Cabe recordar que, desde hace más de un mes, el Ejecutivo exculpa a Marruecos de lo sucedido, y que esta misma semana Pedro Sánchez elogió en una entrevista la colaboración del país vecino.

En la carta, Marlaska advierte también al uniformado de que “una información como esa debería haberse puesto de inmediato a disposición de los miembros del Consejo de Seguridad Nacional”, del Mando Único -que ejerce el ministro Ángel Víctor Torres-, y del resto de órganos con competencias en la crisis. En tono de advertencia, el ministro le recuerda a Pardo que la situación en Ceuta está declarada como de interés para la seguridad nacional.

El informe que señala a Marruecos

Marlaska reacciona así a la noticia que pone en jaque la versión sostenida por Moncloa desde el inicio de la crisis. Según El Español, el informe del CENIF remitido a la jueza atribuye a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Marruecos la planificación y la ejecución de la entrada masiva de migrantes a Ceuta los días 30 y 31 de julio.

El informe policial, enviado como parte de la investigación previa abierta en la Audiencia Nacional, señala la avalancha migratoria como un proceso planificado, del que el CENIF advirtió por primera vez el 29 de julio como alerta de riesgo de entrada en Ceuta y Melilla para el día siguiente “por vía marítima”. Los agentes adjuntan también imágenes de momentos previos y de durante la crisis. En ellas, agentes de la Gendarmería Real marroquí, algunos de uniforme y otros vestidos de paisano, controlan el flujo de miles de personas llegado a Castillejos -localidad vecina de Ceuta-, y dan indicaciones a los migrantes para llegar a las playas de la ciudad autónoma.

El CENIF apuesta así por una de las dos vías que puede seguir la investigación, que es la de que lo ocurrido no fue un movimiento espontáneo ni organizado por las mafias de tráfico de personas, que es una parte de lo que defiende el Gobierno, sino que se trata de un proceso planificado con el objetivo de socavar la frontera sur española y de la Unión Europea. El informe apunta también a que la crisis migratoria es solo una apariencia para ocultar un ataque híbrido, lo que explicaría por qué la gran mayoría de los 72.000 migrantes llegados a Ceuta -nueve de cada diez, según el Gobierno- regresaron a Marruecos de forma voluntaria pasadas unas horas.

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