El cierre del plazo para registrar coaliciones electorales ha dejado un mapa de la izquierda alternativa marcado por la división, con la Comunitat Valenciana como principal excepción. Mientras Podemos y el Frente Amplio han fracasado en su intento de alcanzar un acuerdo estatal para las elecciones generales del 29 de noviembre, las principales fuerzas situadas a la izquierda del PSOE en territorio valenciano han conseguido reunirse bajo una misma candidatura. Canarias también ha sellado una alianza amplia, aunque la presencia de Drago Canarias mantiene la fragmentación en el archipiélago. El desencuentro puede ser especialmente acusado en Andalucía, donde hasta tres candidaturas podrían competir por un electorado similar.
El acuerdo valenciano, cerrado este viernes sobre la bocina, reúne a Compromís, Podem, Esquerra Unida del País Valencià y Esquerra Republicana del País Valencià bajo la denominación Compromís-Front Valencià. El pacto contrasta con el fracaso de las negociaciones estatales entre Podemos y las formaciones del Frente Amplio, que terminaron sin una candidatura común después de varios días de intercambios de propuestas y discrepancias sobre el reparto de puestos.
Frente Amplio mantendrá su presencia electoral mediante distintas fórmulas territoriales, mientras Podemos deberá concretar su estrategia en aquellas comunidades donde no ha alcanzado acuerdos. La ruptura deja un escenario desigual, con alianzas autonómicas que han prosperado mientras las conversaciones entre las direcciones estatales terminaban sin entendimiento.
Valencia consigue el acuerdo que se resistió a la izquierda estatal
La candidatura valenciana salió adelante tras unas negociaciones que estuvieron cerca de fracasar. Esquerra Unida había rechazado inicialmente la propuesta de Compromís, con un 75% de votos contrarios en su órgano de dirección. Sin embargo, los cambios introducidos en la oferta permitieron revertir aquella decisión: el 66% del Consell Polític Nacional terminó respaldando la coalición. Por su parte, las bases de Podemos avalaron los acuerdos alcanzados en la Comunitat Valenciana, Canarias y Cataluña con un 87,7% de apoyos en una consulta interna.
Compromís ocupará los dos primeros puestos por Valencia y encabezará la candidatura de Castellón, mientras que Podemos liderará la lista por Alicante. Izquierda Unida contará con el tercer puesto en Valencia y Esquerra Republicana del País Valencià también estará integrada en el acuerdo. La ratificación definitiva por parte de la militancia de Esquerra Unida quedaba pendiente tras el respaldo de su órgano de dirección.
Las cuatro formaciones evitarán así competir entre sí en las tres circunscripciones valencianas. La candidatura conjunta permitirá concentrar apoyos que de otro modo podrían repartirse entre varias papeletas, aunque su efecto sobre el resultado dependerá de la participación y del comportamiento de los electores. El acuerdo no garantiza que todos los votos obtenidos anteriormente por los distintos partidos se trasladen a la nueva coalición.
Cerca del pleno en Canarias
Canarias fue uno de los primeros territorios en cerrar una alianza entre las fuerzas que habían mantenido diferencias en el ámbito estatal. Podemos, Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Nueva Canarias registraron Unidad del Pueblo Canario, una candidatura con la que concurrirán juntos a las elecciones generales.
El entendimiento, sin embargo, no abarca a toda la izquierda alternativa. Drago Canarias, la formación encabezada por el exdiputado Alberto Rodríguez, concurrirá por separado en las dos circunscripciones del archipiélago. La existencia de una segunda candidatura impide hablar de unidad completa, aunque el acuerdo sí reúne a Podemos y a buena parte de sus antiguos aliados.
En Cataluña, la división responde a un escenario diferente. Frente Amplio concurrirá con una candidatura encabezada por los Comuns, mientras que Podemos ha alcanzado un acuerdo de colaboración con ERC. Los morados no presentarán una lista propia y los republicanos incorporarán a dos integrantes de Podemos como independientes en su candidatura por Barcelona. La colaboración contempla también la participación de Gabriel Rufián en actos de campaña junto a Irene Montero fuera de Cataluña.
La alianza entre ERC y Podemos ha complicado las conversaciones con el Frente Amplio, que había ofrecido a los morados puestos de salida en Madrid y Cataluña en su última propuesta estatal. El desenlace deja pendiente la definición de las candidaturas de Podemos en otros territorios, mientras Frente Amplio mantiene su intención de concurrir en todas las comunidades autónomas.
Aragón y Baleares buscan fórmulas para incorporar a Podemos
En Aragón, la candidatura encabezada por Chunta Aragonesista (CHA) reúne a Izquierda Unida, Movimiento Sumar, los verdes y Recortes Cero, pero deja fuera a Podemos. El líder de CHA, Jorge Pueyo, ha lamentado el fracaso de las negociaciones estatales, que considera que "no es una buena noticia", y ha planteado la posibilidad de incorporar a integrantes del partido morado como independientes para evitar una mayor dispersión del voto.
Una situación parecida atraviesa Baleares. Ara MÉS, integrada por Ara Eivissa, MÉS per Mallorca y MÉS per Menorca, concurrirá junto a Sumar e Izquierda Unida bajo la denominación Ara MÉS-Front Ampli. Podemos tampoco forma parte de esta coalición, pese a las conversaciones mantenidas hasta el cierre del plazo.
El coordinador de MÉS per Mallorca, Lluís Apesteguia, ha reconocido que las negociaciones no llegaron a buen puerto, aunque mantiene abierta la posibilidad de buscar fórmulas para incorporar a miembros de Podemos. "Yo seguiré apostando por ello", aseguró. La inclusión de independientes aparece como una alternativa para ampliar ambas candidaturas sin necesidad de formalizar nuevos acuerdos entre partidos.
Andalucía se asoma a una izquierda dividida en tres
La fragmentación puede tener consecuencias especialmente relevantes en Andalucía, donde se reparten 61 escaños al Congreso. Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Iniciativa del Pueblo Andaluz y Verdes Equo han formalizado su alianza bajo la denominación Frente Amplio Por Andalucía, pero sin Podemos, con quien arrastran importantes desencuentros desde anteriores convocatorias autonómicas.
Las tensiones entre ambas organizaciones ya condicionaron sus negociaciones en 2022, cuando el acuerdo para las elecciones andaluzas se cerró tan tarde que Podemos no pudo figurar formalmente como integrante de la coalición. Las diferencias tampoco han podido resolverse de cara al 29 de noviembre.
A la candidatura del Frente Amplio se suma Adelante Andalucía, que concurrirá en las ocho provincias después de pasar de dos a ocho diputados en las elecciones autonómicas del pasado mayo. La formación andalucista aspira a consolidar su crecimiento con un proyecto diferenciado del de los partidos que integran el espacio estatal.
La principal incógnita sigue siendo Podemos. Si finalmente presenta listas propias, los votantes andaluces tendrán hasta tres papeletas diferentes a la izquierda del PSOE: Frente Amplio Por Andalucía, Adelante Andalucía y Podemos. La división podría condicionar el reparto de diputados, especialmente en aquellas circunscripciones donde las distintas candidaturas compitan por un número reducido de escaños.
El cierre del plazo para registrar coaliciones deja situaciones muy diferentes según el territorio. Valencia ha conseguido reunir a las principales organizaciones de la izquierda alternativa bajo una sola marca, Canarias ha alcanzado un acuerdo parcial y Aragón y Baleares todavía exploran fórmulas para incorporar a Podemos. Cataluña confirma la división entre dos proyectos electorales y Andalucía mantiene abierta la posibilidad de una fragmentación aún mayor.
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