En principio, el contrato que el Consorcio del Agua de Lanzarote mantenía con la empresa pública madrileña Canal de Isabel II se iba a extender hasta 2043. Se trataba de un acuerdo por 30 años que se firmó en el 2013, pero que, debido a los incumplimientos "recurrentes" y "generalizados" por parte de esta entidad que pasó a encargarse el servicio de abastecimiento y tratamiento de agua, las autoridades de esta isla del archipiélago han decidido rescindir ante los resultados que ha arrojado un informe técnico que se encargó realizar recientemente.

Son distintos los aspectos los marcados en este análisis realizado los que han derivado en esta ruptura del contrato, una serie de elementos entre los que se han destacado, principalmente, que el tratamiento de aguas fecales viene siendo "habitualmente insuficiente", que hay "cortes estructurales" y que las pérdidas en el ciclo de abastecimiento pueden llegar al 55% que se desala. No solo eso, sino que además se señala que esta gestión del servicio que ha resultado escasa ha provocado "lesiones graves” para los usuarios y se acusa a la empresa madrileña de desobedecer el mandato de conservar las instalaciones.

El Consorcio del Agua de Lanzarote se encuentra integrado por el Cabildo y el resto de ayuntamientos de la isla. Concretamente, la gestión del servicio de abastecimiento y tratamiento de agua contratada sirve para garantizar el suministro a un total de 208.000 personas. Sin embargo, tal y como ha remarcado el informe que ha derivado en la rescisión del acuerdo que mantenía con la empresa pública de la Comunidad de Madrid de Isabel Díaz Ayuso, los trabajos que se venían realizando han resultado deficientes.

El acuerdo formalizado en el 2013 llevaba a Canal de Isabel II, a través de su filial Canal Gestión Lanzarote, a invertir en la isla un total de 50 millones de euros, una cantidad de dinero que dedicaba a cambio de disponer del derecho a cobrar las correspondientes tarifas a los abonados en función del grado de utilización de los distintos servicios públicos prestados.

La redacción del informe técnico ha sido el detonante final para la ruptura de un contrato por el cual el Consorcio de Agua de Lanzarote ya venía teniendo numerosas fricciones con Canal de Isabel II. El descontento se venía extendiendo a lo largo de los últimos meses y, en este tiempo, ha habido negociaciones para para ceder el servicio a una tercera empresa dentro de los plazos establecidos que no han prosperado.

Según ha podido conocerse, desde que se formalizara el contrato para la gestión del servicio en el 2013, las pérdidas de agua han sido constante, situándose siempre entre el 50 y 60%, alcanzado su máximo en el 2021 cuando se superó el máximo de esta horquilla. No solo eso, sino que el equipo destinado al control de fugas se ha reducido en un 50%, con solo dos operarios para toda la isla.

Súmate a

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio