Junts condena a muerte al decreto de vivienda. Las iniciativas impulsadas por los magentas, previo plante en el Consejo de Ministros extraordinario de este viernes, se chocan contra los muros de la derecha parlamentaria. Así lo confirmaba el secretario general de los neoconvergentes este mismo sábado. En declaraciones a los medios de comunicación en el marco de un acto del partido, Jordi Turull ha avanzado el rechazo de su grupo en el Congreso a un escudo social que ha descrito como “privatizado” al entender que su coste “descansa sobre las clases medias y trabajadoras y los pequeños propietarios”. En consecuencia, el número dos juntaire, acusa al Gobierno central de confeccionar un plan anticrisis que se resume en un “invito yo y pagas tú”.
A ojos de los neoconvergentes, el escudo social en clave de vivienda es un ejercicio de “puro postureo”. “Lo aprueban sabiendo que el Congreso de los Diputados después no lo validará, pero ya tienen el titular informativo”, sentencia Turull ante los periodistas desplazados a Viladecavalls (Barcelona). Las críticas de la mano derecha de Puigdemont, sin embargo, también han abarcado las líneas sociales del Gobierno de coalición, catalogando sus políticas en la materia como un “invito yo y pagas tú”. De ahí – acota – que la posición del grupo soberanista sea una negativa.
Turull urge a las dos fuerzas progresistas que conforman el Gobierno a asumir “los costes de las medidas” en lugar de “criminalizar y ahogar” al pequeño propietario. “Que no jueguen con las personas vulnerables”, ha apostillado el número dos de los independentistas catalanes, insistiendo en que es una maniobra cargada de “postureo”. En consecuencia, recuerda que en Moncloa son conscientes de las propuestas de los juntaires en clave de vivienda, por lo que instan a socialistas y magentas a abandonar los fuegos artificiales y a “acelerar políticas que lejos de solucionar el problema, lo han complicado cada vez más”.
“Todas aquellas medidas que vayan a dar oxígeno a las clases medias y trabajadoras y a las pequeñas y medianas empresas tendrán nuestro apoyo”, ha afirmado un Turull que, acto seguido, apostillaba que aquellas ideadas para “asfixiarlas” se encontrarán con su firme oposición. He aquí donde ha recordado que los siete votos de Junts en el Congreso son imprescindibles para la tramitación de cualquier iniciativa, aunque sí ha distinguido entre los dos decretos que salieron el viernes del cisma de Moncloa: “Hay uno que claramente opta por seguir ahogando a las clases medias”. En cambio, tal y como expresaron desde la formación, el paquete principal sí tiene posibilidades de pasar el filtro soberanista.
Blindaje a dos millones de personas
La crisis en la coalición se resolvió este viernes con la decisión del Gobierno de diseccionar el escudo social en dos mitades. Por un lado, las iniciativas fiscales para rebajar el impacto de las consecuencias de la “guerra ilegal” de Estados Unidos e Israel en Irán. Por el otro, las demandas de Sumar que quedaron fuera del primer bosquejo presentado por el PSOE. O lo que es lo mismo, alquiler y márgenes empresariales. Dos cuestiones que naufragan en el flanco diestro del arco parlamentario, tal y como han deslizado las formaciones de derecha o ultraderecha en las últimas 24 horas. Negativas que disuelven el optimismo del ministro de Consumo, Pablo Bustinduy.
El dirigente de Sumar celebraba el viernes ante las cámaras de Al Rojo Vivo la capacidad de su formación para corregir el rumbo del socio mayoritario del Gobierno con un plante que desencadenó en la redacción de un nuevo decreto con las demandas magentas. “Hemos conseguido lo que queríamos, la prórroga de los contratos de alquiler. Más de un millón de contratos, más de dos millones de personas. Estamos satisfechos”, manifestaba el titular de Consumo en el espacio de laSexta, acorde a los cálculos que manejan en el departamento.
Bustinduy hacía hincapié en que las iniciativas impulsadas por el ala minoritaria de la coalición concederían un balón de oxígeno a la gente, que “no va a tener que irse de su casa porque le suban un 50% el alquiler”. Interrogado por la posibilidad de que las derechas parlamentarias tumbasen el decreto, el ministro de Consumo se mostró optimista y aseguró que el calendario juega en favor de su formación: “Tenemos un mes para conseguir toda la fuerza social para que en esa votación se vea claramente quién está a favor de proteger a millones de personas y quién defiende a otros intereses”. No obstante, a tenor de las palabras de Turull, no ha hecho falta esperar un mes para tener la confirmación del rechazo de Junts, quienes ya deslizaban su voto negativo este pasado viernes en privado.
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