El presidente de Esquerra Republicana (ERC), Oriol Junqueras, ha vuelto a evidenciar su ruptura con la ya bautizada como vía Rufián. El responsable del partido independentista se ha desvinculado nuevamente del todo de la posibilidad de crear un frente amplio de izquierdas como plantearía el diputado y portavoz de la formación en el Congreso de los Diputados.

En un acto del que participó el pasado lunes junto al presidente del Parlamento catalán, Josep Rull, Junqueras lo dejó claro con una frase bastante directa: “Fui a la cárcel por Cataluña, no para que Ada Colau sea diputada en una lista de Esquerra”.

"Voluntad explícita de entendimiento" que no pasa "por una coalición electoral"

El líder de ERC coincidió con el compañero de mesa en la necesidad de que haya una “voluntad explícita de entendimiento” entre todas las formaciones que se consideran “de tradición democrática” para “salvar los valores” de una Cataluña modernista, pero que ésta no pasa “por una coalición electoral”.

Los dos representantes, que compartieron espacio en la mesa con motivo de la presentación del libro El franquismo en temps de Trump, del diputado republicano en el la Cámara Baja Francesc-Marc Álvaro; en Barcelona, defendieron la necesidad de “actualizar” ese “sentido de pertenencia” a la catalanidad, dado que no hacerlo “hipotecaría y cuestionaría la viabilidad de la nación catalana de cara al futuro”, según el presidente del Parlament.

Dicho objetivo, aseveró Rull, pasa por tener en cuenta “a los nuevos catalanes que vienen de procedencias distintas y diferentes concepciones religiosas”. Lo contrario, “dejaría el terreno absolutamente abandonado” para la extrema derecha.

Migración o catalán en las aulas

En lo relacionado con migración, apostilló que Cataluña debe apostar por la “lengua, el trabajo y los espacios compartidos de convivencia”, y no por crear “cajones estancados” a nivel poblacional, lo cual requiere “consensos muy amplios a nivel político”. Entretanto, Junqueras advirtió sobre cómo las formaciones de extrema derecha encuentran un terreno perfectamente abonado para su crecimiento en la desaparición de la vida en comunidad.

Otro tema que salió a la palestra fue el catalán en las escuelas, a tenor de la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) de ejecutar la sentencia que anula el decreto de la Generalitat que blindaba la lengua en las aulas. El president del Parlament considera que se trata de una “herida persistente” que dejó Ciudadanos, aunque el partido naranja no exista ya.

Turull arremetió igualmente contra las decisiones de la Justicia sobre el mismo asunto, mencionando también las que se refieren al requisito de idioma para los chóferes de la cámara catalana.

Por su parte, Junqueras se refirió directamente al Estado, que ha tenido “cuatro problemas” a lo largo de los siglos XVIII y XIX, siempre a su juicio. Esos cuatro ejes son “la cuestión agraria, la Iglesia, el ejército y el catalán, siendo este último el único vigente a día de hoy”. “De aquí la obsesión en contra de la lengua en el colegio, porque saben lo que están haciendo”, acentuó.

Tardá sí apoya la ‘vía Rufián’

Las discrepancias en ERC sobre la viabilidad de la ‘vía Rufián’ son evidentes. Las otra voz que se ha erigido en los últimos días sobre el asunto y que contrasta con el ‘junquerismo’ es la de Joan Tardá, exportavoz  del partido en el Congreso.

A ojos del que ha sido uno de los rostros más importantes de la formación, podría actuar como “espejo” para una eventual recomposición del espacio progresista en el conjunto del Estado español. Tardá no dijo estas palabras sin más, sino que las acompañó de un mensaje al propio Junqueras, al que llamó a renovar su discurso si quiere seguir encabezando el proyecto republicano con garantías. “Esquerra Republicana no se puede incluir en un frente común porque su ámbito de actuación son los Països Catalans. Pero ojalá el frente popular español se acabe configurando”, desplegó.

Así, y dejando claro que ERC tiene un ámbito político propio ni sin entrar en detalles concretos, sí que legitimó el planteamiento de Rufián. Considera que la reconstrucción de un frente amplio de Cataluña podría tener un efecto demostrativo en el resto de España, contribuyendo de ese modo a reordenar un espacio progresista ahora mismo fragmentado . “Solo seremos capaces de superar -el contexto actual- si hacemos aquello que la ciudadanía de izquierdas ya no espera que hagan los partidos de izquierda”.

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