"Hay que tener jeta para pretender ahora que Ruz trague con este pasteleo". En medios jurídicos que conocen lo que lleva meses soportando el juez Pablo Ruz por la instrucción de los casos de la 'trama Gürtel' y su pieza separada, 'los papeles Bárcenas' o 'caja B del PP', hay indignación. Bien es verdad que los que apoyan a Ruz en un mundo tan cerrado y clasista como el judicial, eran pocos.., y, como se ha visto, menguantes.

Aquí les vamos a contar lo que ha sucedido en esos meses de descarado acoso a Ruz.., y cómo, aunque el Gobierno de la nación y el Gobierno de los jueces han pretendido hacer que no había otra solución, sí que el respeto a la justicia, como se entiende no en los libros, sino en el conjunto de la ciudadanía, era posible.

El juez Pablo Ruz, a su llegada a la Audiencia Nacional. EFE/Archivo Pablo Ruz, un juez en absoluta soledad. EFE/Archivo



1. Ruz recibe el primer aviso
Cuentan a ELPLURAL.COM en ese entorno judicial de gente que ve muy de cerca a Pablo Ruz, que a la vuelta del verano, el magistrado del juzgado número 5 de la Audiencia Nacional se acercó a quien creía un amigo suyo, antiguo compañero en este tribunal, que había sido recientemente ascendido. Quería compartir con él sus temores: encontraba muchas dificultades para sacar adelante las instrucciones. Duda sobre lo que iba a suceder con él y con la investigación, le dice, y le insinúa que agradecería más apoyos de la cúpula judicial. Venía a pedirle ayuda.

Teóricamente, su 'amigo' toma nota en positivo. Pero pronto la respuesta que comenzó a percibir Ruz fue muy distinta de la que esperaba: quién él creía que iba a ser su gran valedor se había pasado a las filas de 'sus enemigos'.

Aquí hay que explicar que los jueces de la Audiencia Nacional se consideran la crema de la carrera. Jueces especiales, con un historial que les llevaba a mirar a Pablo Ruz, un llegado de un juzgado de Móstoles como 'parche' para cubrir la baja temporal del titular (Miguel Carmona, en comisión de servicios en el Gobierno de los jueces, el CGPJ), como un advenedizo que estaba por allí de paso.

Que Ruz fuera cogiendo notoriedad pública con el desarrollo del asunto Gürtel y su derivada 'caja B' del PP, no ayudó precisamente a 'integrar' al juez 'sustitutorio'. Para cuando mediado el otoño Ruz empieza a ver claras 'las respuestas' de quien él creía que era su 'mejor amigo' en todo este asunto, su situación de aislamiento en la Audiencia Nacional se hace agobiante: su soledad era más grande de la que pensaba. En ese momento ya tiene claro que de verdad, sólo puede contar con la dos fiscales anticorrupción que todo este tiempo han estado trabajando codo con codo con él.

La situación de asilamiento llegaría a finales de noviembre, como les contamos en ELPLURAL.COM, a tal grado que Ruz, nos dicen, “no coge ni el teléfono…, no sale ni a tomar un café. En estos momentos se limita a llegar en el coche oficial, meterse en su despacho, y al acabar la jornada volver al coche e irse sin hablar con nadie”.

2. Rajoy anuncia, como si nada, la 'solución anti Ruz'
Para llegar a ese 'autoaislamiento' de Ruz, antes ha pasado otro hecho clave.

Como si le hubiera nacido de repente en el corazón un gran anhelo de ayuda a la justicia, el presidente del Gobierno se destapa el pasado 30 de octubre en plena crisis de la Operación Púnica con una declaración pública, y sin que nadie le pregunte, en la que dice que como medida de efecto inmediato contra la corrupción política, al día siguiente el Consejo de Ministros aprobará la creación de “112 plazas de magistrados, 167 de jueces de adscripción territorial y dos plazas para magistrados en la Audiencia Nacional”.

La realidad que surge del Consejo de Ministros es, sin embargo, 'ligeramente' diferente. El plan que anuncia Rajoy se ve que, a modo de matriushka, tiene dentro 'otro plan'.  Y es que lejos de dotarse la creación de más plazas y la incorporación de nuevos jueces, lo que de manera acelerada e imprevista se pone en marcha es toda una reorganización de las plazas judiciales en las que también se meten, como de rondón, las plazas que estaban siendo ocupadas en comisión de servicio por magistrados o jueces suplentes… La plaza del Juzgado de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, que ocupa Ruz, por supuesto, incluida. La trampa ya está tendida.

3. La comisión permanente del Consejo General del Poder Judicial es Pilatos
Lo que anuncia Rajoy y concreta el Consejo de Ministros es que 282 plazas salen a concurso. Todo eso para tapar el cambio.., o al menos el control, sobre una, la del juzgado número 5 de la Audiencia Nacional, el que lleva el asunto Gürtel.

El presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes. EFE/Archivo El presidente del Consejo General del Poder Judicial y de su Comisión Permanente, Carlos Lesmes, ha intentado hasta el último momento que Ruz, y el PSOE, aceptaran 'la trampa'. EFE/Archivo



Pero si quienes 'condenan' a Ruz están en Moncloa, quienes reciben al 'reo' y deben dictaminar definitivamente, los Pilatos de este asunto, son los miembros de la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial, encabezados por su presidente Carlos Lesmes. Este consejo está formado entonces, luego se modificará por 'circunstancias' como veremos, por seis miembros: Lesmes y dos magistrados conservadores, dos progresistas, nombrados a propuesta del PSOE, y una magistrada elegida por la minoría catalana.

El ministro de justicia, en contacto con la vicepresidenta, nos aseguran, es quien 'explica' a Lesmes el proyecto de 'renovación de las plazas judiciales'. Lesmes, nos confirma gente que se mueve no lejos de Ruz, empieza a enviar mensajes a Ruz: su plaza va a salir a concurso, pero no debe preocuparse, es la base del mensaje, le dejarán seguir con la instrucción de la causa, eso sí, como 'juez suplente', con todo lo que implica esta palabra.

Este 'detalle' de acercarse a Ruz para 'explicarle' que será mejor que elija 'susto' que 'muerte' viene del temor a que el juez tire la toalla, se vuelva a Móstoles y deje en evidencia lo que está pasando, lo que preocupa a Lesmes, y a un grupo de jueces conservadores moderados, igual que preocupa en Moncloa y en Génova también a los más moderados. Frente a ellos están quienes no quieren componendas, y consideran que peor que es escándalo de apartarle, o invitarle a que se vaya, es dejar a Ruz continuar con la instrucción.

Ruz, que sigue, sin embargo, a su ritmo, parece dar la razón a 'los duros' el 26 de noviembre, justo horas antes de que Rajoy acuda al Congreso a hablar de transparencia, cuando suelta la primera gran bomba. Cierra la primera parte del sumario de la Gürtel, el de los hechos comprendidos entre 1999 y 2005 y dice que tanto el propio PP, como Ana Mato, han sido "partícipes lucrativos" de la trama. Mato dimite horas después.

4. En medio sucede una operación contra una juez
Mientras, sin que se pueda demostrar que tuviera relación, un grupo policial lleva a cabo una operación de mucho escándalo mediático: interceptan a la juez de la Comisión Permanente del CGPJ propuesta por CiU, Mercé Pigem, entrando desde Andorra con 9.500 euros en billetes. Algo que no es ilegal, ya que sólo lo es transportar más de 10.000. Pero la hermana de la juez Pigem, que le acompaña, supera por poco esa cantidad.

Foto de archivo, fechada en Madrid el 26 de noviembre de 2013, de Mercé Pigem, vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ. EFE Mercé Pigem, vocal del Consejo General del Poder Judicial, 'cayó' en una operación curiosamente coincidiendo con la decisión de la Permanente de la que era miembro por CiU. EFE



Aunque ella no ha hecho nada ilegal, Mercé Pigem es 'convencida', quizás no sólo con los argumentos de esta operación, para dejar su puesto. Todo indicaba que Pigem habría votado en favor de no sacar a concurso la plaza de Ruz. Pero  ahora la Comisión Permanente del CGPJ, la que tiene que decidir sobre 'la oferta' a Ruz, pasa a quedar en 5 miembros, tres de ellos conservadores. Lesmes no tendrá ya que hacer valer su voto 'de calidad'. Al menos se ahorra un  'feo gesto'.

5. Se busca la complicidad del PSOE
Ante el silencio espeso de Ruz, impermeable a los mensajes del presidente de los jueces, Lesmes, desde el PP y desde la cabeza del CGPJ empiezan a enviar mensajes al PSOE. Quieren que los jueces progresistas, incluso que miembros del PSOE, intenten convencer a Ruz de que 'la solución' que le ofrecen, seguir con la instrucción aunque como auxiliar, no sólo es la mejor, sino la 'única salida posible'.

Pero el PSOE se cierra en banda. Ve la trampa diseñada por el Gobierno y el PP con el consejo de sus asesores jurídicos, y dice a sus miembros en la Permanente que voten en contra de sacar la propuesta. El PP mientras ha hecho un último juego de prestidigitación: ha encargado a uno de los dos jueces progresistas, Mar Cabrejas, que redacte la decisión. La juez acaba votando su propuesta de resolución con los conservadores y deja solo a su compañero, Álvaro Cuesta, que presenta una propuesta alternativa.

Ahora, se repite por los medios públicos y políticos del PP, es Ruz quien debe elegir... Elegir si quiere dejar de ser un juez con las manos libres y capacidad de decisión, o pasar a estar tutelado en la investigación de corrupción política más importante de la historia de la democracia.

Se quiere así, con el apoyo de buena parte de los medios de comunicación ocultar otra realidad posible. Una que dice que todo este proceso de 'renovación' era innecesario. Que fue puesto en marcha con una intención. Pero que además, aún así, había otra alternativa, la que ofrece, como proponía en su propuesta alternativa Álvaro Cuesta, la de aplicar el artículo 355 bis de la Ley Orgánica del Poder Judicial, del que ya les hemos hablado en ELPLURAL.COM. Un artículo que establece que se permite mantener a un juez en comisión de servicios como ejerciente de la plaza mientras el titular se encuentre en Servicios Especiales, como es el caso de Miguel Carmona, juez de enlace en Londres. Es decir, no es realmente obligatorio cubrir esa plaza..., a no ser que sea eso lo que se busque, claro.