Después de que el Partido Popular haya elevado el tono contra el expresidente José Luis Rodríguez-Zapatero y todo el escenario que se cierne sobre Venezuela, el Gobierno ha salido al paso para defender al dirigente socialista y cargar contra el argumentario de Génova. Fue este jueves cuando la diputada Cayetana Álvarez de Toledo se refirió a Zapatero como “el gran blanqueador de la dictadura chavista”.
Desde el Congreso de los Diputados este jueves, la diputada popular defendió que el Ejecutivo de Pedro Sánchez “quiere reciclar al régimen chavista, quiere salvar a Delcy Rodríguez para salvarse a sí mismo”, vaticinando, al tiempo que aplicarán “el viejo manual” de Zapatero, a quien acusó de ser el “gran blanqueador de la tiranía chavista”.
A renglón seguido, a ojos del PP, la presidenta encargada de Venezuela “no es moderada, no es la Adolfo Suárez venezolana y, desde luego, no es la presidenta de Venezuela”: “El mismo Zapatero que inició la demolición de la Transición española hoy intenta impedir una transición real en Venezuela”, reprochó, pese a haber intermediado en la liberación de presos en cárceles venezolanas.
Unas palabras que han recibido la pronta réplica del Gobierno este viernes. La ministra portavoz y de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha acusado al PP de Alberto Núñez Feijóo de tener “obsesión” con Zapatero, considerando que el expresidente se ha consolidado como el “único hilo conductor” de la oposición de Génova.
"Da igual que sea un contexto internacional o nacional, da igual que hablemos de pensiones o de vulnerar el orden internacional: pase lo que pase, el Partido Popular intenta hacer daño al Gobierno de España", ha reprochado la ministra. Al tiempo, ha criticado que la derecha utilice su figura constantemente como eje del debate parlamentario, en lugar de abordar cuestiones de fondo que afectan a la ciudadanía.
Albares recuerda al PP que Trump colocó a Delcy Rodríguez
También en voz de Moncloa, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, tras escuchar la intervención de Álvarez de Toledo en el Congreso, replicó este jueves en el mismo Hemiciclo que fue el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien designó a Rodríguez como sucesora de Nicolás Maduro en este tiempo de transición.
"A Delcy Rodríguez no le ha puesto donde está el Gobierno de España, le ha puesto la intervención militar de los Estados Unidos", reiteró entonces. “Nunca les oí decir ni una palabra de que Nicolás Maduro, nunca, a día de hoy, haya tenido sanciones. Entonces, Nicolás Maduro le parece bien que no tuviera ningún tipo de sanción, pero que sí las tenga Delcy Rodríguez, presidenta encargada”, añadió al respecto Albares.
El PP, del lado de la oposición venezolana
Tras la captura militar de Nicolás Maduro y su mujer por parte de las fuerzas estadounidenses, la postura esgrimida por Génova ha sido solidarizarse con la oposición venezolana, encarnada en Edmundo González y María Corina Machado. Con el primero se reunió esta semana Feijóo, a quien ha reconocido como “el presidente legítimo de Venezuela”.
En clave de oposición, el PP viene condenando que el Ejecutivo de Sánchez sea “condescendiente con la dictadura venezolana”, llamando a Zapatero como “el embajador del régimen en Europa”. No obstante, cabe recordar que, tras las elecciones en el país latinoamericano en verano de 2024, el Gobierno no ha reconocido en ningún momento la victoria de Maduro en las urnas, alienado con la postura de la Unión Europea.
Por esta exposición de motivos, desde Génova viene reafirmando su posición: "Ni se debió permitir la usurpación del poder por parte de Nicolás Maduro ni se debe mantener la presidencia ilegítima de Delcy Rodríguez".