El PP celebrará su congreso de Nuevas Generaciones en el mes de julio, y los planes de la directiva pasan por que sirva para seducir a más votantes jóvenes, una franja de edad donde Vox ha crecido de forma notable en los últimos años. Por lo pronto, se ha postulado el presidente de NNGG de Madrid, Ignacio Dancausa, pero no se descarta que haya más candidaturas. "Desde Génova ni inducimos ni paramos candidaturas", han asegurado fuentes del equipo del presidente del partido, Alberto Núñez Feijóo, que admiten que este cónclave fijado para el 11 de julio permitirá testar las "habilidades" de su cantera juvenil y analizar sus "éxitos".
La batalla por el control de las juventudes del Partido Popular ha dejado de ser una cuestión meramente orgánica y se han convertido en el termómetro anticipado de las tensiones estratégicas que atraviesan a la derecha española. Lo que en apariencia debía ser un relevo rutinario al frente de Nuevas Generaciones amenaza ahora con transformarse en un pulso territorial, generacional e ideológico entre los distintos centros de poder del partido que lidera Alberto Núñez Feijóo, con Isabel Díaz Ayuso (Madrid) como una de las puntas de lanza de esta pugna. En la sede nacional de Génova 13 observan con inquietud los movimientos previos al congreso previsto para julio, cita en la que la organización juvenil renovará la dirección encabezada hasta ahora por la bilbaína Beatriz Fanjul. El proceso, lejos de discurrir bajo parámetros de consenso interno, ha comenzado ya a exhibir síntomas de competición abierta entre dos de las estructuras territoriales con mayor influencia dentro del partido: Madrid y la Comunitat Valenciana.
El pasado 18 de mayo, la Junta Directiva Nacional del PP que presidió Feijóo acordó la celebración del congreso de NNGG, en el que se producirá el relevo de Fanjul, y el próximo lunes se convocará oficialmente el cónclave para elegir una nueva dirección en NNGG y se abrirá el plazo para presentar candidaturas. Los Estatutos de la organización señalan que para ser proclamado precandidato es necesario contar con el apoyo de, al menos, cien afiliados. En concreto, Fanjul ha convocado este 25 de mayo por la tarde una reunión de la Junta Directiva de NNGG, el máximo órgano de dirección entre congresos, de la que forman parte todos los presidentes autonómicos de la organización juvenil, dado que son miembros natos. "Si alguien quiere dar el paso, lo lógico es que exprese su voluntad en esa reunión", han asegurado fuentes de Nuevas Generaciones, que piden no ver este cónclave como una carrera en la que van a competir las dos almas del partido, la más dura y la más moderada, aunque parezca que es lo que va a ocurrir.
El caso de Dancausa
El pasado miércoles, el presidente de Nuevas Generaciones de Madrid, Ignacio Dancausa, anunció en redes sociales que había trasladado a la dirección nacional del PP su voluntad de presentarse al congreso. "Quiero liderar una candidatura integradora que una a la juventud española y a la organización, la más grande de España en este momento crucial para nuestra generación", afirmó. Dancausa, estudiante de doble grado de Gestión y Administración Pública y Economía en la Universidad Complutense de Madrid, de 25 años, cuenta con el apoyo del PP de Madrid de Ayuso. Con ella coincide en que hay que dar la batalla cultural en la que Vox les ha comido el terreno a los 'populares'. Hace unos días, el portavoz del PP en la Asamblea de Madrid, Carlos Díaz-Pache, celebró que se postule porque "ha estado por todas las universidades peleando". Es más, dijo que "ha transformado la organización de NNGG en Madrid" y "la ha hecho crecer", afiliando a "muchas personas" y dándole "un giro en su dinamismo" y "modernización".
En las quinielas aparecen más nombres, como la joven diputada en las Cortes valencianas Candela Anglés o el murciano Antonio Landáburu, que preside NNGG en la región. Habrá que ver si finalmente alguno de ellos mueve ficha la próxima semana, una vez que se convoque el cónclave. Fuentes de Nuevas Generaciones han argumentado, no obstante, que "no hay candidato oficial" y que "Génova no se está metiendo" en el Congreso. Desde el PP nacional apuntan en esa misma dirección al asegurar que "no van a poner un candidato" y que "no hay lista oficial". De hecho, consideran que el cónclave es una oportunidad que tienen sus jóvenes para "empezar a bregarse". "Ni inducimos ni paramos candidaturas", han abundado, a pesar de los mensajes velados de Isabel Díaz Ayuso.
Los estatutos de NNGG contemplan la posibilidad de que se presente más de un candidato. El Congreso Nacional elegirá al presidente de la organización juvenil y a los 35 vocales del Comité Ejecutivo Nacional, así como a 30 vocales para la Junta Directiva Nacional, y la elección del presidente nacional se llevará a cabo en el Congreso mediante compromisarios elegidos en listas abiertas. Añade que aquellos que sean candidatos a la Presidencia deberán presentar su precandidatura ante la Comisión Organizadora correspondiente "entre los siete y quince días siguientes a la convocatoria" del cónclave. Además, para ser proclamado precandidato "será necesario presentar el apoyo de, al menos, cien afiliados".
Las normas internas precisan, a su vez, que en el supuesto de que se presentasen dos o más precandidaturas, la Comisión Organizadora proclamará a los precandidatos presentados en el plazo máximo de 48 horas, convocando la campaña electoral interna por un plazo máximo de 21 días. "La Comisión Organizadora garantizará a todos los candidatos la igualdad de oportunidades, asegurará la neutralidad de la organización y velará por la transparencia en todo el proceso", agregan. Además, los Estatutos indican que "si alguno de los precandidatos obtuviese más del 50% del total de los votos válidos emitidos por los afiliados, hubiese logrado una diferencia igual o superior a 15 puntos sobre el resto de los precandidatos y hubiera sido el más votado en la mitad de las circunscripciones será proclamado ante el Congreso como candidato único a la Presidencia de Nuevas Generaciones".
Termómetro de fuerzas
Al no existir un candidato de consenso y presentarse diferentes perfiles, de diferentes circunscripciones, y de diferentes cuerdas del partido, el congreso de Nuevas Generaciones aparece, así, como una suerte de laboratorio interno donde medir fuerzas, testar liderazgos y anticipar equilibrios de poder dentro del partido. Feijóo sabe que una parte sustancial de sus posibilidades de alcanzar La Moncloa depende de reconstruir la conexión del PP con el electorado joven, especialmente tras el desplazamiento de numerosos votantes conservadores hacia Vox y otras opciones durante los últimos ciclos electorales.
En ese contexto, el equilibrio territorial vuelve a convertirse en un factor decisivo. La Comunitat Valenciana, tradicionalmente influyente dentro del PP nacional, considera que ha perdido peso específico en los órganos de dirección tras el último congreso nacional. Madrid, en cambio, ha reforzado su posición interna con el ascenso de figuras próximas a Ayuso como Alma Ezcurra, consolidando aún más la influencia del núcleo madrileño dentro del aparato popular. Por eso, detrás de la pugna juvenil subyace una discusión mucho más profunda: quién pilotará el futuro ideológico del Partido Popular y desde qué territorio se ejercerá ese liderazgo. Porque, en política, las juventudes nunca son solo las juventudes, y menos en el Partido Popular.
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