El próximo 29 de noviembre, España vuelve a las urnas. Lo hace después de que este lunes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, haya anunciado el adelanto electoral, con el precedente de la crisis que agita a la vivienda y después de que el Congreso, con los votos en contra de PP, Vox y Junts, tumbara el pasado viernes los dos decretos de vivienda aprobados por el Ejecutivo central.
Con ello, se abre ahora un plazo de dos meses en los que las diferentes formaciones deberán presentar sus candidatos para someterse al escrutinio del electorado español. De esta manera, con el 13 de noviembre como el día de arranque de la campaña electoral, desde este martes 6 de octubre se abre el plazo para solicitar el voto por correo para quienes lo deseen.
En las últimas elecciones generales celebradas en España en julio de 2023, fueron 2,47 millones de españoles los que emitieron su voto a través de Correos. Este dato fue el más alto desde los comicios de 2008 y se registró el doble de votos que en las de 2018, que fueron de 1,2 millones de votos. Ahora, con la vista puesta en las elecciones del 29 de noviembre, a partir de este martes se puede solicitar el voto a través de Correos, de forma presencial o telemática.
No obstante, pese a las múltiples garantías que rodean este proceso, a dirigentes como Isabel Díaz Ayuso o Santiago Abascal les ha bastado poco tiempo desde el anuncio de la convocatoria para agitar la desinformación y los bulos sobre el voto por correo, en particular, y sobre el proceso electoral, en general. Poniendo el foco nuevamente en la regularización extraordinaria de migrantes, la presidenta de la Comunidad de Madrid ha defendido que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, estará "pendiente de la adulteración" de censos dando "todas las batallas" en defensa de la democracia.
En esta misma línea, tras hacer mención también de la ‘ley de nietos’, Ayuso ha querido encender todas las alarmas sobre el voto por correo, instando al electorado a que lo hagan de forma presencial. "Yo le pido a todo el mundo que ni se le ocurra votar por correo", ha espetado.
En términos similares se ha expresado también el líder de Vox. Por su parte, Abascal ha asegurado que “en estos momentos” no se fía de “absolutamente nada” y que Sánchez “es capaz de cualquier cosa”. “Que no voten por correo, les animo a que voten en la urna y que voten con seguridad”, ha lanzado.
Unas palabras que han encontrado reacción en el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños. En declaraciones a los medios desde la sede del PSOE en Ferraz, el ministro ha defendido que el proceso electoral “es seguro al 100%” y ha urgido a Ayuso y a Abascal a que “no siembren dudas”. “Estas declaraciones son muy habituales en la ultraderecha en todo el mundo. En todo el mundo tratan de engañar y hacer de la mentira sus referencia. Nuestro sistema electoral es seguro, garantista, reconocido por todo el mundo y ejemplar”, ha defendido Bolaños.
Así se vota por correo y estas son las garantías
No obstante, más allá del ruido y de la serie de acusaciones sobre fraude electoral lanzadas por la derecha y la extrema derecha, lo cierto es que el voto por correo cuenta con diferentes garantías para que el electorado pueda ejercer este derecho en plenas condiciones de seguridad y fiabilidad. En España, este procedimiento está regulado por la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG), así como por las instrucciones de la Junta Electoral Central (JEC).
En este sentido, todo aquel que desee votar por correo podrá hacerlo de dos maneras: presencial, acudiendo a una oficina de Correos donde deberá identificarse con el DNI; o de forma telemática, a través del Certificado Digital. Además, una vez se solicita votar por correo, esto se hace con identificación del elector, por lo que la Oficina del Censo Electoral deja constancia de que esa persona ha solicitado votar por correspondencia, impidiendo así que pueda volver a hacerlo de forma presencial el mismo día de las elecciones, aunque no llegue a enviar su papeleta.
En este punto, conviene remarcar que la LOREG dispone de un registro de la documentación electoral, que queda a disposición de las juntas electorales. Asimismo, una vez se deposita el voto en la oficina, el personal de Correos comprueba la identificación del votante, que se envía a la mesa electoral correspondiente como correo certificado. Esta obligación de identificarse fue introducida por la JEC tras las elecciones municipales y autonómicas de 2023 en Melilla.
En otro orden de cosas, sobre la posibilidad de que otra persona entregue mi voto en Correos, este escenario sí se puede dar, pero quien entregue el voto debe llevar una autorización firmada por el elector junto con la documentación identificativa correspondiente.
Con todo ello, una vez el voto ya ha sido entregado, Correos custodia la correspondencia hasta el día de las elecciones. Según lo que rige la LOREG, los sobres deben transportarse a los colegios electorales a las nueve de la mañana de la jornada electoral. Una vez en la mesa electoral correspondiente, la papeleta permanece dentro del sobre hasta que finaliza el horario de votación.
Es entonces el presidente y los vocales de mesa los encargados de abrir los sobres y unirlos al recuento general con el resto de papeletas.
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