La derecha presume de química entre el expresidente del Gobierno Felipe González y el nuevamente candidato a la Junta de Andalucía por el Partido Popular, Juanma Moreno Bonilla, después de un acto del pasado jueves en el que ambos coincidieron.
El encuentro coincidió con el homenaje de Cayetano Martínez de Irujo a su madre, Cayetana Fitz-James Stuart (la Duquesa de Alba) en el centenario del nacimiento de ésta, pero la cuestión principal por el que se celebró el evento pasó en cierto modo a un segundo plano en el aspecto puramente político.
Elogios entre las partes
No escapa a nadie que González es una de las figuras más críticas con Pedro Sánchez y la dirección actual del PSOE, hasta el punto de que el expresidente ha hecho público que no votará al líder del Ejecutivo nacional si vuelve a presentarse a las elecciones generales del año que viene.
Entretanto, Moreno Bonilla no oculta su admiración por el primer presidente socialista de la democracia, del que pone en valor su “magnetismo, liderazgo y capacidad” para situar al PSOE a la altura de la socialdemocracia de Europa. “Es un hombre de Estado, y a mí me gustan las políticas de Estado”, emplazó.
Asimismo, y aunque uno negó votar al PP por ser “socialista”, y el otro al PSOE por lo contrario, ninguno mostró un atisbo de malestar por el otro. Ya no solo en las últimas horas, que probablemente no era el momento, sino nunca. En estas, el presidente andaluz, desde su posición de moderado dentro de los ‘populares’, sentenció que “es una pena que en España se critique a dos personas que son de distintas formaciones políticas simplemente por estar en un foro hablando”. “Hace falta hablar más y entender más”, sentenció.
Cayetano Martínez de Irujo había diseñado el encuentro hace aproximadamente un año, cuando todavía no había convocatoria electoral, pero el anuncio reciente para la celebración de los comicios el próximo 17 de mayo ha precipitado el morbo político de la reunión.
A la buena relación de ambos, hay que sumar que el PP andaluz ha diseñado una campaña que busca también retener la confianza “prestada” en 2022 por parte de antiguos votantes socialistas. Al respecto de ello, los socialistas consideran que la “adulación” que Moreno Bonilla da a González en público busca precisamente materializar el apoyo en las urnas y hacer más grande la grieta que la gestión de Sánchez con temas como en sud ía pudiera ser la amnistía ha abierto en el seno del partido por momentos pero, sobre todo, entre el votante. Así lo explica este viernes el diario El Mundo.
Opiniones dentro del socialismo
La formación socialista en su conjunto, tanto los adeptos como los críticos con Sánchez lamentan el “manoseo indecente” de la figura de González por parte de la derecha. Así lo trasladó por ejemplo la expresidenta andaluza y defensora del expresidente de España, Susana Díaz, en declaraciones al programa Espejo Público, de Antena 3.
No todos los socialistas de Andalucía ven con tan buenos ojos la postura de González contra Sánchez, ni creen que haya sido una cuestión de “renuncia” a un dirigente histórico. En estos términos se pronuncia, por ejemplo, Amparo Rubiales, ex presidenta del partido en la comunidad del sur; o Rafael Escuredo, ex presidente de la Junta. Este último pide directamente a González “retirarse de una vez” y “dejar en paz” al partido. “Da pena”, rescata el periódico mencionado.
La charla, concebida por la opinión pública en clave electoral
Lo cierto es que durante la charla, en la que estuvieron otras personalidades como el cantante Bertín Osborne o los hijos de la duquesa de Alba, no destacó las ayudas del uno al otro y viceversa, con alguna excepción como el funcionamiento del tren de Alta Velocidad.
El resto del coloquio se centró en temas como la situación en Oriente Medio, aunque quedó demostrada la complicidad entre ambos. Esa química quedó especialmente patente en el momento en el que González recordó el triunfo “abrumador” del PSOE en Andalucía en 1982, y señaló que “puede volver otro 82, cuando sea, pero puede volver”.
Ahí, Moreno Bonilla le preguntó si estaba hablando “de Andalucía o de España”, a lo que él señaló entre risas que estaba hablando “de la situación en el mundo”.