Desde el plano político de la oposición al Gobierno central, este miércoles, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha acusado al presidente, Pedro Sánchez, de ser el “presidente del muro”, en señal de crítica a la última medida impulsada por Moncloa: ‘Hodio’, una nueva herramienta para combatir los mensajes de odio y la polarización en redes sociales.
A través de X -antigua Twitter-, el principal mandatario de Génova ha llamado a Sánchez como “el socio de Otegi”, en alusión al coordinador general de Bildu, y “el amigo de Maduro”, en referencia al expresidente de Venezuela. Motivos por los que le ha reprochado impulsar una medida para combatir el odio al considerar que Sánchez sienta “cátedra sobre una materia que sí domina”, precisamente, el odio, según ha deslizado Feijóo.
“Quiere dar lecciones de paz quien no la practica ni en su patria”, ha reprochado en clave de oposición.
Sin quedarse en este punto, otras voces de Génova se han pronunciado en la misma dirección, siendo destacadas las palabras esgrimidas por la portavoz parlamentaria en el Senado, Alicia García, quien ha ironizado con esta última medida del Gobierno, emplazando a Sánchez a invitar “a su ministro Óscar Puente, especialista en hacer ataques precisamente en redes sociales contra todo lo que se mueve”, ha condenado.
“(Sánchez) empezó a legislatura levantando muros y lo único que busca es la pelea, la colonización de instituciones y especialmente la confrontación, cuando algo no le gusta. Es el presidente del muro, del odio y no puede dar lecciones sobre este tema”, ha zanjado al respecto.
‘Hodio’, la nueva plataforma del Gobierno de Sánchez
En la inauguración de la Cumbre contra el Odio, celebrada este miércoles en la Galería de las Colecciones Reales de Madrid, el presidente del Gobierno ha presentado ‘Hodio. Huella del Odio y la Polarización’, una herramienta que se presenta como “transparente, rigurosa, basada en criterios académicos reconocidos” y para determinar “quién frena el odio, quién mira hacia otro lado y quién hace negocio con el odio”.
De esta manera, el Gobierno busca “medir de forma sistemática la presencia, evolución y alcance de discursos de odio en las plataformas digitales”: “El entorno digital no puede ser un espacio sin reglas, y, a partir de ahora, las redes sociales tendrán que rendir cuentas públicamente por cada contenido de odio que permitan y la sociedad en su conjunto podrá ser consciente de los ambientes en los que nos relacionamos, en los que se mueven nuestros menores y también nuestros jóvenes”, ha argumentado.
A modo de ejemplo, Sánchez ha situado el caso de X, la red social propiedad de Elon Musk que, desde su compra, los discursos de odio aumentaron en un 50%. “Hemos pasado de la libertad de expresión a la expresión de dar libertad a la agresión verbal y, posteriormente, física a un espacio donde el insulto se presenta como una opinión y el acoso como un debate”, ha ahondado. Como caso práctico, también ha recordado los episodios ultra acontecidos el pasado verano en Torre Pacheco (Murcia), donde el efecto llamada radicó en la población de origen magrebí como objetivo a atacar.