En las últimas horas se conocía que el cantante español Julio Iglesias ha presentado una demanda de conciliación contra la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, tras unas declaraciones que, según él, dañaron gravemente su honor y reputación. Iglesias acusa a Díaz de haberle señalado públicamente como “abusador sexual” y de asociarlo con situaciones de acoso y “esclavitud” hacia dos extrabajadoras, una afirmación que la de Sumar realizaba basándose en testimonios de estas dos mujeres que fueron publicados en medios y difundidos por la propia política.
Las manifestaciones de Díaz se produjeron el 13 de enero en la red social Bluesky, donde compartió un artículo sobre denuncias contra el cantante y añadió comentarios sobre “abusos sexuales” y una supuesta “situación de esclavitud con una estructura de poder basada en la agresión permanente”. Al día siguiente, durante una entrevista televisiva, la ministra reafirmó su postura y señaló que las trabajadoras estaban en una posición de “inferioridad extrema”.
La demanda, presentada ante los tribunales de Madrid, sostiene que estas afirmaciones constituyen “injurias con publicidad y calumnias” que vulneran la presunción de inocencia y han supuesto perjuicio para la imagen de Iglesias. En ella se solicita que Díaz se retracte públicamente, reconozca el daño causado e indemnice al artista, y advierte que, de no hacerlo, se interpondrá una querella formal.
El posible efecto boomerang que volvería la demanda en su contra a Julio Iglesias
Ante la noticia que saltaba sobre esta demanda que el cantante decidía presentar contra la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, el profesor de Derecho Constitucional, Joaquín Urias, apuntaba en la red social 'X' que este movimiento de Julio Iglesias "no es muy astuto". Para ello, señalaba que, a partir del concepto Exceptio Veritatis, Yolanda Díaz "tendrá derecho a demostrar que efectivamente Julio Iglesias es un abusador". No solo eso, sino que también subrayaba que al interponer esta denuncia, "Julio Iglesias abre la puerta a que los tribunales españoles analicen esas acusaciones para las que se habían declarado incompetentes".
ElPlural.com ha contactado con Joaquín Urias para ahondar un poco más en estas afirmaciones que publicaba en su perfil de la red social. En primer lugar, para conocer más de cerca el Exceptio Veritatis que mencionaba, el profesor de Derecho Constitucional explica que se trata concepto muy antiguo procedente de la antigua Roma y que se sigue aplicando a día de hoy. De esta manera, puntualiza que, a partir del mismo, alguien que ha acusado o tachado de algo a otra persona de haber cometido algún acto puede librarse de cualquier castigo si se demuestra que lo que ha dicho es verdad. En este sentido, remarca que el Exceptio Veritatis se encuentra presente en el derecho español ante demandas por injurias y calumnias.
¿Qué implica esto? Tal y como relata a este medio Joaquín Urias, Yolanda Díaz podría ser culpada por un tribunal de un delito de injurias y calumnias, pero para ello primero tendrá que demostrarse que Julio Iglesias no cometió los abusos de los que le acusa. Ante esto, el profesor de Derecho Constitucional explica que al expresar que la decisión de Julio Iglesias de demandar a Yolanda Díaz "no es muy astuta" pues, ahora, se volverá a abrir un nuevo debate en torno a él y los hechos denunciados por las trabajadoras.
Urias cuenta que este movimiento de Julio Iglesias se torna interesante, también, porque la investigación que se denegó realizar sobre los abusos denunciados, algo que la Fiscalía rechazó hacer por no ser ámbito competencial de España, aunque no se abriría como tal, sí podría llevar ante un juez a las dos trabajadoras cuyos testimonios publicaron los medios de comunicación. ¿Por qué? Según el profesor de Derecho Constitucional porque pueden ser llamadas a declarar en el proceso, como parte de los trabajos para esclarecer si Julio Iglesias hizo o no aquello de lo que le acusa Yolanda Díaz.