La batalla declarada en Vox contra Javier Ortega Smith ha llegado a su punto más álgido tras la expulsión de forma cautelar de su cargo por no ceder la portavocía del partido en el Ayuntamiento de Madrid. Un último episodio en la cruzada interna de la formación de Santiago Abascal que se ha ganado la reacción de distintas figuras del plano político, siendo la esgrimida por Iván Espinosa de los Monteros la que se ha ganado un importante calado en este espectro ideológico.
El ex de Vox ha comentado este viernes las palabras que Abascal entonó tras la decisión del partido de apartar a Ortega Smith, después de que defendiera que no teme “a nada ni a nadie”. En este sentido, el que fuera portavoz parlamentario en el Congreso de los Diputados ha deslizado un recado para el líder de los ultraderechistas.
“Cuando pasen los años y Santi mire hacia atrás, creo que esta no será la declaración de la que se sienta más orgulloso”, ha deslizado Espinosa de los Monteros a través de X -antigua Twitter-, después de que Abascal defendiera que Vox “tiene más fundadores que afiliados” y que su partido no perderá tiempo en “mirarse al ombligo”.
Ortega Smith promete batalla
La lucha interna continúa teniendo en cuenta que el cargo madrileño ha vuelto a referenciar a lo sucedido este viernes, reiterando que peleará dentro de la formación hasta el final, tachando lo sucedido de una injusticia en el trato y señalando que su “honorabilidad no está en venta”, acusando a la cúpula de Abascal de elaborar “mentiras” como “excusas” con el único fin de expulsarle.
En declaraciones a los medios de comunicación, Ortega Smith se ha preguntado cómo, desde Vox, “son capaces algunos de llevar esta estrategia de persecución, de intento de silenciamiento, de apartamiento, de expulsión y cese en estos momentos”, entrando consecutivamente en críticas contra la gestión del Gobierno central de Pedro Sánchez.
“No sé si han cambiado el lema a ‘metamos codazos a todo aquel que nos moleste para ponernos nosotros encima de sus hombros’”, ha ironizado, señalando que el mantra que ha quedado en Vox es de “sólo quedan ellos”.
Ante los acontecimientos de estas últimas 48 horas, el aún portavoz municipal de Vox en la capital ha asegurado tener “la conciencia muy tranquila” al haber defendido con “honradez, lealtad, patriotismo y coherencia desde el minuto uno” el partido, reiterando que él no ha traicionado “a nadie” ni ha “mentido”. Por ello, ha advertido que no permitirá ninguna “guerra sucia” por parte de compañeros, situando como ejemplo la filtración del acuerdo de los presupuestos de Vox, pactados por mensajes de WhatsApp.
“Estoy en el Comité Ejecutivo Nacional desde 2014. No he filtrado jamás, ni se me ha pasado por la cabeza, una información reservada, de las muchas que por cierto conozco, sobre las cuentas del partido, sobre las decisiones que se han tomado o sobre las actuaciones que han hecho unos y otros. Yo me he reservado siempre y he cumplido con mi deber de reserva. Por tanto, mi honorabilidad no está en venta”, ha subrayado.
Bajo este telón de fondo, ha prometido que peleará “por justicia dentro del partido y con los recursos que le permiten”, incluso hasta llegar al punto de “la jurisdicción ordinaria” en caso de que fuera necesario.
“Mi honorabilidad no está en venta. Y algunos que pierdan toda esperanza de que Ortega va a bajar la cabeza, que Ortega se va a callar ante esa difamación repugnante de estar filtrando. Lo importante es que buscan con eso, tal vez tener alguna causa o alguna excusa de las que no tienen para cesarme de ninguno de los cargos y de los órganos porque parece que tienen que inventarse algunas mentiras y excusas para intentar justificar sus injustificados ceses y expulsiones”, ha ahondado en aras de afianzar su postura.
Cabe recordar que, en el transcurso de esta batalla interna, uno de los puntos en caliente que generó fricción fue el acercamiento de Ortega Smith con Espinosa de los Monteros, en clave de amistad y no en términos políticos, cuando acudió a la presentación del think tank ‘Atenea’.