El Gobierno no termina de aclarar cuáles serán las medidas concretas que aprobará para paliar los efectos de la guerra en Oriente Próximo en el Consejo de Ministros extraordinario que celebrará este viernes. Moncloa apura las negociaciones y se limita a anunciar "medidas estructurales y coyunturales", que irán destinadas a proteger "a los más vulnerables y a los sectores más afectados por la subida de los precios" de productos como la gasolina, desbocada por la crisis en el Estrecho de Ormuz. La falta de concreción hace que los socios, que critican que el Gobierno "ya va tarde", presionen con una batería de propuestas, que han detallado este martes en el Congreso de los Diputados.

Además de legislar en materia de vivienda, topar precios o intervenir los mercados, los partidos a la izquierda del PSOE le piden al Ejecutivo que incluya medidas del 'escudo social', el decreto que ya ha decaído dos veces en la Cámara Baja, en el paquete de ayudas por la guerra. Algo que Sumar, el socio mayoritario, ve con buenos ojos, pero que recogen con cautela los socialistas, ante el riesgo de que PP, Vox y Junts vuelvan a tumbar estas medidas: "No es una cuestión de fe", señala el portavoz socialista Patxi López.

En el PP ya han dado señas de que tampoco tragarían esta vez. La portavoz popular Ester Muñoz ha recordado que el Gobierno tiene sobre la mesa sus propuestas para hacer frente a la guerra, basadas en bajar impuestos: "Que no jueguen con los españoles", ha pedido. Sobre las medidas en vivienda que plantean los socios, como la prórroga de los contratos de alquiler o la suspensión de los desahucios y los cortes de suministros a personas vulnerables, Muñoz se ha refugiado en el mismo argumento con el que tumbaron sendos decretos, el de que favorecen "que se legalice la okupación". 

Sumar propone, pero no da pistas de dónde esta el PSOE

Lo que sí ha dejado claro el Gobierno y han reiterado este martes los socios, es que la vía que propone abrir el PP está descartada. La portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez, ha señalado que bajar impuestos "solo lleva a debilitar todo aquello que protege". El socio mayoritario del Ejecutivo se debate entre presionar al PSOE pidiendo medidas en materia de vivienda, y guardar el "sigilo" de qué saldrá en el Consejo de Ministros del viernes. Los de Yolanda Díaz se limitan a darse golpes en el pecho por haber precipitado la llegada de las medidas: "Nosotras dijimos que de esta semana no podía pasar", asegura Martínez.

La portavoz ha preguntado al PSOE por qué "no da el paso ya" para prorrogar los contratos de alquiler, una de las medidas que plantean casi todos los socios, y que asegura que aspiran a "que se apruebe cuanto antes". "Si antes era urgente y necesario, ahora esto es imperativo", señala. Sin embargo, preguntada por qué respuesta han recibido de los socialistas a sus propuestas, Martínez pide respetar el secreto de las negociaciones: "Tengo que guardar sigilo", dice.

Sobre el riesgo que implica que ese tipo de medidas vayan en un real decreto que termine cayendo en el Congreso treinta días después, la portavoz de Sumar cree que se puede evitar: "Lo podemos sacar adelante", asegura. Dice Martínez que la prórroga de los alquileres va a ser "la medida que más va a valorar la ciudadanía".

"Vivienda, vivienda y vivienda": los socios presionan al Gobierno

Entre las medidas concretas que piden los socios que ya iban en el 'escudo social' están la prohibición de desahuciar y cortar suministros a vulnerables, prórrogar los contratos de alquiler que finalicen este año y el siguiente, o ayudas a los afectados por la DANA, cuya situación se podría agravar por la crisis derivada de la guerra. Esta última medida la ha propuesto este martes el portavoz de Compromís Alberto Ibáñez, que ha señalado que evitar estas medidas es "una autopista para que la dupla Feijoo-Abascal llegue a Moncloa". El valenciano la ha resumido en "vivienda, vivienda y vivienda".

Ibáñez ha añadido también topar los precios de los productos afectados por la guerra o "recuperar la excepción ibérica", el mecanismo con el que el Gobierno evitó que España sufriera tanto como otros países la subida del precio de la energía a raíz de la invasión rusa de Ucrania en 2022. Otras medidas que ha explicado el de Compromís, y que comparten el resto de socios, incluyen cobrar un impuesto a los grandes supermercados por el exceso de beneficios que puedan obtener de la subida de precios de los productos. El ministro de Consumo, Pablo Bustinduy -de Sumar-, ya iba en esa dirección este lunes, cuando propuso controlar que las empresas "no ensanchen sus márgenes de beneficio a costa del sufrimiento de las personas de a pie".

Que uno de los ministros de Sumar en el Gobierno diga esto indica que los socios no van en la mala dirección con sus propuestas, pero estos van más allá. Esquerra Republicana envió este lunes un documento al Gobierno, en el que coinciden en pedir "reforzar" el escudo social, y en el que añaden "mantener la justicia" mediante una subida del IRPF a las rentas por encima de los 300.000 euros. Los catalanes también piden un "impuesto especial" para las energéticas que aumenten beneficios, y añaden una bajada del IVA al 10% para el gasóleo que compran sectores como la agricultura, la ganadería o el bosque.

Podemos pide hacer frente a la subida del Euríbor

El verso libre a la hora de proponer medidas, como de costumbre, ha sido Podemos. Los morados son muy críticos con todo el espectro del Gobierno. Su secretaria general, Ione Belarra, ha señalado en el Congreso que en el Ejecutivo "solo manda el PSOE". La dirigente critica las medidas ya solo por el nombre con las que la presenta Moncloa que, dice, "transmite un mensaje erróneo". Lamenta que con Sumar en el Ejecutivo se hagan planes de respuesta cuando con Podemos "se hacían escudos". 

Belarra resume sus propuestas en que la factura de las guerras "las tienen que pagar quiénes las ordenan, quiénes se benefician de ellas". En ese sentido, propone un tope de precios, y que las ayudas salgan de los beneficios de las empresas que mejoren sus resultados con las subidas de precios, como las gasolineras. La portavoz de los morados rechaza la vía del PP, diciendo que "ni financiación pública de los beneficios, ni rebajas de impuestos que pagamos entre todos", y añade una intervención pública del mercado: "Basta ya de regalar dinero público y de hacer rebajas fiscales", exige.

En lo que Podemos sí ha sido innovador es en fijarse en otra de las consecuencias derivadas de la guerra. El Euríbor, el tipo de interés medio con el que los bancos se conceden préstamos entre ellos, y que se usa en muchas hipotecas de tipo variable como referencia, ha experimentado su mayor subida desde 2008 desde el inicio de la guerra el pasado 28 de febrero. Por ello, Belarra ha propuesto "topar las hipotecas de precio variable", y garantizar una "transición sin ningún coste a las hipotecas a tipo fijo".

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