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España

ERC y Podemos ultiman un pacto que pone patas arriba el puzle de la izquierda alternativa

Los republicanos exigen a los morados que no concurran en Cataluña mientras el Frente Amplio se atasca en el campo de batalla de Madrid

El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, conversa con Irene Montero en su escaño. Europa Press  Archivo.

El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, conversa con Irene Montero en su escaño. Europa Press Archivo.

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La izquierda afronta una semana decisiva. En los próximos días, las fuerzas progresistas deberán cerrar sus alianzas electorales, pero los últimos movimientos internos amenazan con complicar todavía más un tablero que ya estaba lejos de organizarse. La ratificación de Gabriel Rufián como candidato de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) no llega sola, sino que se acompaña de una negociación en paralelo de la formación independentista con Podemos que podría llevar al portavoz parlamentario y a Irene Montero a compartir actos de campaña. Un tándem que, de cristalizar, dejaría una fotografía de los más peculiar, con ERC compitiendo en Cataluña contra el Frente Amplio de Ada Colau mientras los contactos con los morados para su integración en el paraguas progresista continúan abiertas en el resto de territorios.

La negociación ha cobrado fuerza después de que ERC confirmara el domingo a Rufián como su cabeza de lista por Barcelona, despejando así la incógnita de la continuidad del portavoz republicano en el Congreso. Será la quinta ocasión que lidere la papeleta en la Ciudad Condal, aunque la decisión llega acompasada de una condición política que ha defendido en los últimos meses. Y es que ha pedido a su partido que favorezcan la colaboración entre las izquierdas soberanistas y las de ámbito estatal para evitar la dispersión del voto ante la posibilidad de una coalición de Gobierno de Partido Popular y Vox.

Según avanza La Vanguardia y confirma EFE, el entendimiento con Podemos está muy avanzado, aunque todavía no está plenamente cerrado. La fórmula que se negocia no contempla como tal una coalición electoral, sino una colaboración que permita coordinar apoyos en distintos territorios. Para dar ese paso, sin embargo, Esquerra exige a los morados que renuncien públicamente a presentar lista propia en Cataluña. De este modo, reconocen a los republicanos como principal referencia electoral en la región.

Desde el entorno de la dirección de ERC dejan claro que si Podemos no se presenta están más que dispuestos a hablar y, sobre todo, a ayudarse. No obstante, le ceden toda la presión a los morados atribuyéndoles la responsabilidad de decidir en este sentido. Por su parte, desde la órbita de Rufián consideran que el acuerdo está muy cercano y defienden la necesidad de buscar fórmulas de colaboración para maximizar resultados. Podemos, en cambio, apuesta por la prudencia e insisten en que todavía no hay nada cerrado, por lo que el proceso de primarias puesto en marcha por la formación seguiría adelante.

Rufián y Montero, en campaña

La renuncia de Podemos a competir en Cataluña permitiría avanzar hacia una colaboración electoral sin necesidad de compartir siglas. Una de las posibilidades que se barajan es que Rufián participe en actos de campaña de Irene Montero fuera de Cataluña, aprovechando la proyección estatal del portavoz republicano. El apoyo también podría producirse en sentido contrario, con la eurodiputada de Podemos interviniendo en algún mitin de ERC.

La dirección republicana no ve inconvenientes de entrada en esa fórmula, aunque todo dependerá de que Podemos acepte las condiciones planteadas. También se contempla la posibilidad de incorporar a algún independiente próximo a los morados en las listas de Esquerra al Congreso. El partido de Oriol Junqueras todavía tiene pendiente completar sus candidaturas, que deberán someterse a la aprobación de sus órganos internos el próximo 20 de octubre.

El acercamiento tampoco implica que ERC vaya a integrarse en el Frente Amplio. Rufián continuará bajo las siglas republicanas, mientras Podemos mantiene abiertas sus propias conversaciones con la plataforma impulsada por Movimiento Sumar, Izquierda Unida, Más Madrid y los Comuns. Es precisamente esa doble negociación la que amenaza con provocar nuevas fricciones.

La incógnita de Ada Colau

El principal interrogante está en Cataluña. Las fuerzas del Frente Amplio han expresado su respaldo a Ada Colau como una de las figuras llamadas a encabezar el nuevo proyecto, aunque la exalcaldesa de Barcelona ha condicionado su participación a la construcción de una candidatura capaz de reunir al mayor número posible de organizaciones progresistas, incluida Podemos.

La dificultad aparece si los morados alcanzan un acuerdo con ERC y, al mismo tiempo, consiguen incorporarse al Frente Amplio. Podemos podría pedir el voto para la plataforma en buena parte de España y respaldar a Rufián en Cataluña, donde los Comuns también aspiran a presentar candidatura. En ese supuesto, Colau y el portavoz republicano acabarían disputándose parte del mismo electorado, pese a que ambos han defendido la necesidad de ampliar los entendimientos entre las izquierdas.

No es, de momento, un escenario cerrado. La propia composición del Frente Amplio continúa pendiente de negociaciones, especialmente en Madrid. Este domingo, Más Madrid ha propuesto a Emilio Delgado como cabeza de lista por la capital, seguido de Mónica García, y ha ofrecido incorporar a Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Podemos. La formación madrileña también apuesta por que Colau concurra por Barcelona, una propuesta que no resuelve las diferencias con los Comuns sobre el reparto territorial de las candidaturas.

Podemos, por su parte, mantiene su exigencia de celebrar primarias abiertas para elegir al aspirante a la Presidencia del Gobierno, un procedimiento en el que Irene Montero pretende participar. Las conversaciones siguen abiertas y ninguna de las partes ha confirmado un acuerdo definitivo sobre las listas o el liderazgo.

El calendario obliga ahora a acelerar las decisiones. El viernes 16 de octubre termina el plazo para comunicar las coaliciones electorales, mientras el Frente Amplio tiene previsto presentar su proyecto al día siguiente. ERC ya ha despejado la candidatura de Rufián, pero su acuerdo con Podemos continúa pendiente. La incógnita es si las negociaciones acabarán acercando a las distintas izquierdas o dibujarán una campaña en la que sus dirigentes compartan actos en unas circunscripciones y compitan entre sí en otras.

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