El grupo parlamentario de Esquerra Republicana ha registrado esta mañana en el Parlament de Catalunya una enmienda a la totalidad a los presupuestos del president de la Generalitat, Salvador Illa. Esta decisión se produce en el transcurso de la negociación presupuestaria para desbloquear la condición que exigen los republicanos: la recaudación total del IRPF. Elisenda Alemany, secretaria general de ERC, ha confirmado que presentarán este veto a las cuentas autonómicas porque “no se dan las garantías” para que se cumplan sus requisitos.
“(La enmienda a la totalidad) es un mecanismo coherente con nuestro posicionamiento”, ha recordado Alemany en una entrevista concedida a Catalunya Ràdio. “No avalamos la resignación del Govern frente al PSOE (…) Los presupuestos no son meros números; son un programa político en el que un Gobierno que muestra sus líneas y prioridades (…) Y nosotros tenemos en cuenta la ambición nacional que necesita el país”, ha espetado.
Aunque no la registraron el mismo viernes en que se presentaron los presupuestos en el Parlament, la formación republicana ya había advertido que presentaría una enmienda a la totalidad al margen de cómo evolucionaran las negociaciones con el Govern y el PSOE.
Finalmente, hoy la han formalizado. Alamany ha incrementado la presión sobre el Ejecutivo y sobre el president Salvador Illa, al afirmar: “Tiene que escoger entre el PSOE o Catalunya”. Aun así, la dirigente republicana en el Ayuntamiento de Barcelona asegura que “no se rompe nada” y que mantienen la voluntad de diálogo para intentar desbloquear un acuerdo hasta el 20 de marzo, cuando se celebrará el debate a la totalidad.
ERC presentarà aquest matí una esmena a la totalitat als pressupostos. Ho ha anunciat la seva secretària general, @Elisendalamany, al #MatíCatRàdio https://t.co/otmVy7309f pic.twitter.com/HaUKfOsNEK
— Catalunya Ràdio (@CatalunyaRadio) March 3, 2026
En la entrevista, Alamany ha defendido que esta enmienda responde de forma “coherente” a la posición de ERC: "No hemos avanzado en los acuerdos alcanzados y el Govern no ha logrado mover al Gobierno”. En este contexto, ha admitido que las reuniones continúan —prácticamente a diario—: “Seguimos negociando y explorando si es posible avanzar, pero mientras eso no suceda, presentamos esta enmienda”.
Los catalanes quieren Presupuestos
Sin embargo, entre la mayoría de los electorados existe una clara preferencia por el pragmatismo: aprobar los presupuestos prevalece sobre la pureza programática. Especialmente entre los simpatizantes de Catalunya en Comú, donde un abrumador 85% opta por priorizar la aprobación de las cuentas. Los votantes de ERC y del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) les siguen de cerca, ambos con un 79%. Incluso entre los apoyos del Partido Popular (PP), dos tercios (67%) prefieren la funcionalidad fiscal antes que el maximalismo ideológico.
Con todo, incluso en estos electorados, la preferencia por la funcionalidad es mayoritaria. El 59% de los votantes de la CUP prioriza aprobar los presupuestos; en Vox, el 58%; en Junts, el 64%. La pulsión de confrontación convive, por tanto, con un reconocimiento práctico de la necesidad de gobernar.
El pluralismo catalán hace improbable la existencia de mayorías absolutas estables. Por tanto, la expectativa ciudadana de que los partidos faciliten la aprobación de los presupuestos actúa como convención estabilizadora: una regla no escrita que impide que la diversidad derive en parálisis permanente.
Para la secretaria general de los republicanos resulta “inaudito” que Oriol Junqueras haya hecho más gestiones que el president de la Generalitat para lograr un compromiso sobre la recaudación del IRPF. “Se ha reunido con Pedro Sánchez, ha hablado con María Jesús Montero y también mantiene contacto con el Govern. Ha hecho más que Illa. No nos corresponde alcanzar donde el PSC no quiere llegar con sus socios del PSOE”, ha afirmado.
A la vez, Alamany ha recalcado que su partido no cederá ante presiones y considera que es el propio Govern quien se ha puesto en esa situación: “No entiendo que hayan iniciado la tramitación del presupuesto sin contar con los apoyos necesarios. Eso normalmente no acaba bien, como ya nos ocurrió a nosotros”. En esta línea, ha reprochado al PSC que “pretenda que los demás hagan lo que ellos esperan sin cumplir los acuerdos” y ha señalado que “parece una estrategia del trágala”.
Socialistas y republicanos se dieron más margen para la negociación al pactar que el plazo para las enmiendas a la totalidad se ampliara de los 10 a los 20 días naturales. Ambas partes tratan de encontrar una “pista de aterrizaje” para desencallar un acuerdo. Si hubiera una entente, ERC podría retirar este veto a las cuentas o bien no votar esas enmiendas en el debate del 20 de marzo, que es la fecha clave para saber si esos presupuestos naufragan o no.