La izquierda española vuelve a mirarse en el espejo ante un escenario electoral incierto. Tras años de fragmentación, resultados desiguales y debates estratégicos sin resolver, algunas voces plantean una reconfiguración profunda del espacio progresista que pase por una alianza de carácter plurinacional y republicano. La propuesta, defendida públicamente por el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, y por el diputado y dirigente de Más Madrid Emilio Delgado, abre una discusión de fondo sobre cómo competir en las próximas elecciones generales y qué modelo territorial y democrático puede conectar mejor con el electorado.

El planteamiento de Rufián y Delgado no surge en el vacío. Ambos han coincidido en distintos foros en la necesidad de superar la actual dispersión de fuerzas progresistas y de construir un espacio político que reconozca explícitamente la diversidad nacional del Estado. Su tesis parte de una lectura concreta de los últimos ciclos electorales: la división penaliza a la izquierda en escaños, debilita su capacidad de negociación y facilita mayorías conservadoras incluso cuando el voto progresista es socialmente amplio. Frente a ese diagnóstico, proponen explorar una alianza que combine reconocimiento plurinacional, agenda social ambiciosa y horizonte republicano como elementos vertebradores.

En el caso de Rufián, la defensa de un frente amplio plurinacional se vincula a la tradición política de Esquerra Republicana y a la idea de que la gobernabilidad del Estado sólo es posible si se integra a las fuerzas territoriales en un proyecto común de izquierdas. Delgado, por su parte, ha subrayado que la izquierda estatal necesita fórmulas nuevas para volver a ser competitiva y que repetir esquemas organizativos del pasado no garantiza resultados distintos. Ambos coinciden en que la discusión ya no puede limitarse a coaliciones electorales puntuales, sino que debe abordar un rediseño estratégico de mayor alcance.

Sin embargo, la propuesta también genera resistencias dentro del propio espacio progresista. Sectores vinculados a tradiciones más centralistas temen que poner el foco en la plurinacionalidad complique la construcción de mayorías estatales o desplace debates urgentes como la vivienda, los salarios o los servicios públicos. Otros actores dudan de la viabilidad real de una alianza de estas características en todas las circunscripciones, especialmente en aquellas donde la cuestión territorial no ocupa un lugar central en la preocupación ciudadana. Estas objeciones reflejan que el debate abierto por Rufián y Delgado no es meramente táctico, sino profundamente político.

A ello se suma un elemento clave: la percepción social. Tras una década marcada por la polarización, la inestabilidad parlamentaria y las expectativas frustradas, parte del electorado progresista muestra cansancio ante nuevas fórmulas de reorganización. Para que una vía plurinacional y republicana resulte creíble, debería traducirse en propuestas tangibles sobre condiciones de vida, igualdad y calidad democrática. En otras palabras, no bastaría con un acuerdo entre siglas; sería necesario un proyecto reconocible de gobierno capaz de generar confianza más allá de los votantes ya convencidos.

Con las próximas elecciones generales aún en el horizonte, el movimiento impulsado por Rufián y Delgado introduce una pregunta estratégica en la izquierda española: persistir en modelos fragmentados que han mostrado límites claros o intentar una convergencia política de nuevo tipo que combine diversidad territorial y ambición transformadora. La respuesta no depende sólo de los partidos, sino también de una ciudadanía que decidirá si percibe esta propuesta como una oportunidad real de mayoría o como un experimento incierto.

En este contexto, medir la opinión pública se vuelve fundamental. Más allá de los posicionamientos partidistas, el debate abierto por Gabriel Rufián y Emilio Delgado interpela directamente al electorado progresista y al conjunto de la sociedad. Por eso, la cuestión se traslada ahora a los lectores: ¿Crees que una vía plurinacional y republicana como la que plantean Rufián y Delgado sería positiva para las próximas elecciones generales?

Encuesta
ENCUESTA | ¿Crees que una vía plurinacional y republicana como la de Rufián y Delgado sería buena para las generales?

Súmate a

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio