España

Diego Ruzzarin: "El neoliberalismo instrumentaliza el Estado para perpetuar los intereses del capital"

Analista político, divulgador y referente del pensamiento crítico, este brasileño afincado en México desmenuza las trampas del sistema capitalista ante casi dos millones de suscriptores

Diego Ruzzarin El neoliberalismo instrumentaliza el Estado para perpetuar los intereses del capital.
Diego Ruzzarin El neoliberalismo instrumentaliza el Estado para perpetuar los intereses del capital.

Diego Ruzzarin se ha convertido en una voz imprescindible para entender el mundo contemporáneo. Desde su perspectiva del materialismo político, desmitifica las redes sociales, analiza la decadencia del imperio estadounidense y señala a China como el motor de cambio del siglo XXI. En esta entrevista, abordamos la influencia de los algoritmos, la política espectáculo encarnada por Donald Trump y las consecuencias del imperialismo.

 

Pregunta: ¿Cómo logras que casi dos millones de personas se interesen por análisis políticos e históricos tan rigurosos en YouTube?

Respuesta: Todo empezó en la pandemia, cuando me encerré y comencé a hacer directos revisando noticias para comparar cómo distintos medios daban la misma nota. Toco contradicciones dolorosas que nos afectan en el día a día. Trato de hacer análisis rigurosos desde el materialismo político, pero sin perder el humor ni volverme inaccesible. El medio es de entretenimiento y si hablas con conceptos oscuros, los jóvenes se pierden. A mis 44 años, me siento encariñado con el mundo hispanohablante y creo que tenemos mucho que hacer en este momento histórico.

P: Las redes sociales parecen premiar al "idiota" que presume de ignorancia y penalizan el pensamiento complejo. ¿Cómo combatimos esa trampa tecnológica?

R: Entendiendo que las redes no son un espacio público, sino empresas privadas que buscan rentabilidad. El algoritmo premia directamente los comentarios incendiarios porque generan atención y dinero. Además, operan bajo la "espiral del silencio". Una minoría altamente vocal, apoyada por bots, crea la fantasía de que su opinión machista o fascista es la dominante. Al creerlo, la gente se siente segura para repetir esos discursos radicales hasta que se vuelven una profecía autocumplida. Contra esto, la izquierda debe pensar desde el mundo hacia el individuo, comprendiendo nuestras condiciones materiales, y no creyéndose el centro del universo como hace la derecha.

P: Vico defiende que la izquierda en el poder debería ser conservadora para blindar instituciones públicas, mientras que la derecha necesita destruirlas. ¿Estás de acuerdo con él?

R: Todo progresista que llega al poder se vuelve conservador porque la función de cualquier sistema es mantenerse funcionando. El problema es que la democracia tiene una puerta trasera para el capital. Cuando la izquierda llega al poder, impulsa pautas humanistas, pero respeta las reglas del mercado y no altera las relaciones de producción reales. Mira el caso de México: el gobierno de Morena sacó a catorce millones de personas de la pobreza, una maravilla histórica. Pero abrieron el mercado inmobiliario a BlackRock y abrazaron a los nómadas digitales. Luego llega la derecha, destruye esas políticas, desregula el mercado y el ciclo vuelve a empezar.

P: Y en este bucle irrumpe un megalómano como Donald Trump, que trata las instituciones como propiedad privada y multiplica su riqueza desde el poder.

R: Donald Trump no es la patología, es el síntoma perfecto de la política espectacular. Actúa como en un reality show porque entiende a una sociedad estadounidense con el cerebro derretido por la propaganda hollywoodense. Su enriquecimiento ilustra mi definición exacta de neoliberalismo, la instrumentalización del Estado para perpetuar los intereses del capital. Durante su presidencia, Trump amenazaba con cerrar el estrecho de Ormuz, la especulación disparaba el petróleo, su hijo operaba en bolsa y luego anunciaban acuerdos de paz, ganando millones. Chupan de la teta del Estado. En Estados Unidos el lobby es soborno legalizado y confunden el Estado con una empresa privada.

P: Venden que sus intervenciones son para llevar libertad, pero con casos como Venezuela o las brutales sanciones, el expolio de recursos es indiscutible.

R: Jamás ha existido una intervención benéfica de Estados Unidos. Siempre invaden buscando recursos clave como el petróleo, el oro o el litio. Hay que entender también que las sanciones económicas son verdaderas armas de destrucción masiva. Pensamos que lo peor es la intervención militar por la sangre derramada, pero los bloqueos matan a muchísima más gente por falta de medicinas o hambre extrema. El capitalismo es un sistema absolutamente amoral y su única meta es proliferar. Si tú no puedes producir o consumir, no mereces estar vivo bajo su lógica criminal.

P: Ante esta maquinaria bélica y económica del bloque occidental, ¿es China el único contrapeso real y esperanzador?

R: Estudiar el modelo chino es responsabilidad mínima de cualquier persona con criterio. En cuarenta años han sacado a novecientos millones de personas de la pobreza y su esperanza de vida ya supera a la estadounidense. Tienen una eficiencia productiva brutal porque sus grandes empresas, como Huawei, funcionan como cooperativas donde no pagan altísimos intereses al capital extranjero. Además, allí el 95 % de las personas tiene casa propia sin deuda porque la tierra pertenece al Estado. El hegemón estadounidense no puede competir contra esa productividad y recurre a aranceles, mentiras y provocaciones militares.

P: Y China, ante esa incesante hostilidad y cerco tecnológico, ¿tendrá la paciencia necesaria para ganar el pulso?

R: Hablamos de un imperio de cinco mil años que entiende el tiempo de otra forma. Ellos saben perfectamente que el modelo estadounidense colapsará. Hoy necesitan a Estados Unidos para colocar su inmenso exceso de capacidad productiva, pero por eso desarrollan a fondo la Ruta de la Seda en el sur global. Buscan crear poder adquisitivo en continentes enteros como África y América Latina. Cuando esa red madure y tengan nuevos mercados donde vender, le dirán adiós a Estados Unidos y lo dejarán quebrar económicamente. El futuro es asiático y viajar allí rompe nuestra burbuja.

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora