España

La derecha convierte el 12O en un aquelarre de insultos a Sánchez y bulos sobre el fraude electoral

El presidente recibe gritos de "hijo de puta”, mientras Ayuso augura su derrota electoral y vuelve a cuestionar el 29-N

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante el acto solemne de homenaje a la bandera nacional y desfile militar por el 12 de Octubre. Europa Press.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante el acto solemne de homenaje a la bandera nacional y desfile militar por el 12 de Octubre. Europa Press.

Ni tan siquiera el desfile de la Fiesta Nacional se ha librado del aroma de precampaña electoral. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, volvía a ser el blanco de los insultos de una parte del público congregado este lunes en Madrid para presenciar la parada militar del 12 de Octubre. A su llegada a la zona de autoridades, el jefe del Ejecutivo ha tenido que escuchar hasta en dos ocasiones gritos de “hijo de puta”, acompañados por una maraña de abucheos, en una jornada marcada por la proximidad de las elecciones generales del 29 de noviembre y la ofensiva política del Partido Popular. La solemnidad de los actos ha convivido no sólo con el ruido de la confrontación partidista, sino también con el fango del bulo del fraude electoral azuzado, principalmente, por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

El primer episodio se ha producido poco antes de las 11:00 horas, con la llegada del presidente del Gobierno en coche oficial a la plaza de Neptuno, donde se ubicaba la tribuna de autoridades. “Pedro Sánchez, hijo de puta”, coreaban repetidamente algunos de los asistentes. El jefe del Ejecutivo ha llegado en torno a las 10:56 horas y ha permanecido unos minutos en el vehículo antes de incorporarse al grupo de representantes institucionales que aguardaba la llegada de los Reyes. Los gritos cobraban fuerza de nuevo cuando Sánchez se acercó hacia la ministra de Defensa, Margarita Robles; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida. Un episodio que, por cierto, ya es habitual en cada edición del desfile militar desde hace unos años.

Al margen del caldeado ambiente en las inmediaciones, las cámaras captaban el frío recibimiento institucional al presidente. A su llegada, Sánchez coincidía con Ayuso y Almeida, protagonizando un encuentro de gestos contenidos y escasas palabras, mientras el jefe del Estado Mayor de la Defensa, Teodoro Esteban López Calderón, trataba de mantener la conversación con las autoridades. Poco después, Felipe VI y Letizia, acompañados por sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, ocupaban el centro de una ceremonia que ha recuperado su desarrollo habitual. La Familia Real ha presidido los honores militares, el homenaje a la bandera y la parada de las Fuerzas Armadas, desplegada entre la glorieta de Carlos V y la plaza de Colón.

Ayuso aprovecha el 12-O para atacar a Sánchez

La bronca de la calle coincidía con una nueva andanada política de Isabel Díaz Ayuso, que ha utilizado sus declaraciones a Telemadrid para presentar la Fiesta Nacional como una suerte de despedida anticipada del presidente del Gobierno. “Es el último 12 de Octubre de Pedro Sánchez”, ha asegurado la jefa del Ejecutivo regional, convencida de que las urnas pondrán fin a su etapa en Moncloa. Lejos de limitarse a expresar su confianza en una victoria del Partido Popular, la baronesa ponía en cuarentena las intenciones del Gobierno de Sánchez ante las próximas elecciones: “Ya sacará algún truco, algún señuelo de última hora, cheque-voto, todo. Lo va a intentar todo. Franco… lo sacará todo y ya nos conocemos, ¿no?”.

Agitaba de este modo el bulo del fraude electoral que en Génova promueven desde que Sánchez disolvió las Cortes. La presidenta regional lleva días alimentando esta idea, especialmente después de que el Partido Popular sembrara dudas sobre el voto por correo. Su intervención de este lunes añadía nuevas descalificaciones contra el Partido Socialista y Sánchez, al que ha responsabilizado de una situación que, a su juicio, los ciudadanos no están dispuestos a soportar. “España no aguanta un día más a este Gobierno y la gente está harta de tanta impunidad, mentira y mafia”, ha deslizado, en un discurso que enlaza con el tono que el PP exhibió el pasado sábado en su primer gran mitin de precampaña, celebrado precisamente en Madrid junto a la presidenta regional y al alcalde de Madrid.

El PP afronta así la recta hacia las elecciones con su estructura territorial movilizada. Feijóo ha pedido a los presidentes autonómicos y al conjunto de la organización que intensifiquen la campaña, consciente de la importancia de las próximas siete semanas. Sin embargo, la posición de los barones populares ante el 12 de Octubre no ha sido completamente uniforme. Mientras Ayuso ha optado por la confrontación directa con Sánchez, el presidente murciano, Fernando López Miras, ha puesto el acento en la separación de poderes, la independencia judicial y la libertad de prensa. Desde Andalucía, Juanma Moreno, ausente del desfile por su participación en el Comité Europeo de las Regiones en Bruselas, ha apostado por un mensaje de orgullo nacional y convivencia entre territorios.

Dos maneras de reivindicar España

El contraste también se ha trasladado a los mensajes institucionales difundidos durante la mañana. Pedro Sánchez ha elegido reivindicar los derechos sociales y la diversidad de España en un vídeo publicado con motivo de la Fiesta Nacional. "Hay muchas formas de vivir esta España nuestra, porque somos muy distintos y eso está bien", ha señalado el presidente, que ha situado la educación, la sanidad, la vivienda, la libertad de expresión y los derechos LGTBI entre los avances que, a su juicio, forman parte del patrimonio colectivo del país.

"Lo que nos une no es pensar todos igual, lo que nos une es todo lo que hemos sido capaces de construir juntos", ha defendido Sánchez, en un mensaje que concluye con la consigna "Este 12 de octubre llevamos nuestros derechos por bandera". Por su parte, la Casa Real ha optado por una felicitación centrada en aquello que los españoles comparten, acompañada de un reconocimiento a quienes trabajan diariamente al servicio del país.

La Fiesta Nacional también ha estado marcada por la ausencia de Santiago Abascal, que ha decidido no acudir al desfile de Madrid para desplazarse a Ceuta junto al dirigente ultraderechista francés Jordan Bardella, presidente de Agrupación Nacional. Ambos han anunciado su intención de reivindicar la soberanía española sobre las ciudades autónomas en un momento especialmente delicado por la reciente crisis migratoria y a las puertas de la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla. Ayuso también ha celebrado ese viaje, que ha calificado de "gran gesto", y ha añadido que "ser español en Madrid es fácil, pero serlo en según qué zonas de España cada vez se complica más".

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