Las elecciones en Castilla y León de este domingo dejan, de nuevo a la izquierda, fuera de combate para arrebatarle un Gobierno al Partido Popular y Vox. Esta vez, a diferencia de las últimas citas en Extremadura y Aragón, el Partido Socialista crece, y se queda a solo tres procuradores del partido de Alfonso Fernández Mañueco. Sin embargo, el candidato y alcalde de Soria, Carlos Martínez, dice adiós a cualquier opción de presidir la Junta regional, y esto es debido a la debacle total a la izquierda del PSOE. Ni la coalición Izquierda Unida-Sumar ni Podemos han conseguido un solo procurador, fracasando los primeros en su primer intento, y perdiendo los morados el único que tenían.

Este panorama, por mal que pese en ambas formaciones, le da cierta parte de razón a los que pronosticaban que una izquierda alternativa dividida estaba abocada al fracaso. Aunque ni sumando los votos de IU-Sumar a los de Podemos les daría para entrar en las Cortes de Castilla y León, los resultados sirven este lunes a Emilio Delgado y Gabriel Rufián para reivindicar la propuesta que presentaron en la madrileña sala Galileo el pasado 18 de febrero.

Y de hecho, ambos tardaron bien poco en pronunciarse al respecto, haciéndolo este mismo domingo mientras aún se contaban votos. Su fórmula del 'frente amplio', con los partidos de izquierdas dejando a un lado las siglas y apoyando, en cada candidatura, a la formación más fuerte, vuelve a coger vuelo después de este nuevo varapalo. Los dos lo dejaron claro en sus perfiles de X (antes Twitter), cada uno a su estilo. En el caso de Delgado, desde el análisis y los datos, y en el de Rufián, tirando de corazón y apelando a "hacer algo" para revertir la situación.

Rufián y Delgado ahondan en el problema de la izquierda: "Es el contenido"

Y es que este 'nuevo' escenario deja claro que, a pesar de las críticas que recibieron -especialmente de parte de Podemos, que ha perdido casi 53.000 votos y conseguido menos votos que SALF, la formación del agitador ultra Alvise Pérez-, igual no iban tan desencaminados. Así se encargó de reflejarlo Delgado, que publicó una serie de gráficos de barras mostrando los porcentajes de votos de todos: "Por enésima vez, el problema no es la abstención, ni la unidad, ni gaitas… El problema es de alcance", publicó el diputado de Más Madrid en la Asamblea.

Delgado recogió su propio guante y volvió a reivindicar lo que dijo aquella tarde en Galileo, donde apeló a que la izquierda recuperase las banderas robadas por la derecha y la ultraderecha. Y lo hizo con los propios resultados en la mano: "El problema no es la fórmula con la que se concurre. La derecha va igual de fragmentada pero consigue muchos más votos en cada una de sus formaciones. El problema es el contenido. El software", señaló.

El de Más Madrid desmontó también otro de los mantras con los que los partidos progresistas suelen esquivar la autocrítica, el de que la participación beneficia a la izquierda: "'Los suyos van a votar todos y los nuestros se quedan en casa'. Pues tampoco", señaló, añadiendo un gráfico que refleja la amarga realidad: la participación ha subido casi siete puntos (del 58, 75% de 2022 al 65,66 este domingo) y la izquierda alternativa ha obtenido uno de los peores resultados de su historia.

"Hay un conjunto de elementos que cuidar: implantación territorial, liderazgos, discurso, imagen…todo esto no se improvisa la tarde antes del examen. Si siempre se hacen las mismas cosas, se repetirán los mismos resultados. Vale ya de echarle la culpa al electorado, a la ola reaccionaria o al empedrado", concluyó su análisis Delgado. Más breve fue Rufián, que como acostumbra a hacer, apeló en muy pocas palabras a lo que piensan muchos votantes de izquierdas: "0 escaños a la izquierda del PSOE. No hacer algo (o hacer lo de siempre) es pura negligencia", publicó el portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso de los Diputados.

Súmate a

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio