Desplegado sobre el terreno el laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil (GC), concretamente el Área de Química de la Dirección General. Se amplían, de esta manera, los equipos de trabajo presentes y que realizan tanto una investigación de los hechos como hacen un análisis de los restos de las vías ferroviarias en la zona de Adamuz (Córdoba). Concretamente, esta sección de la GC llega con el objetivo de encontrar posibles indicios que permitan aclarar las causas del grave accidente ferroviario ocurrido el pasado 18 de enero de 2026. La petición fue remitida al Juzgado de Instrucción número 2 de Montoro, que autorizó estas actuaciones tras recibir la solicitud de la Policía Judicial el 30 de enero, doce días después del siniestro, con la finalidad de examinar los restos en busca de trazas mecánicas o químicas que pudieran arrojar luz sobre lo sucedido en ese punto de la línea de alta velocidad entre Madrid y Sevilla.

Los agentes enviados a la zona buscan, en concreto, posibles “trazas mecánicas” que indicasen si se empleó alguna herramienta para cortar el carril o si existen restos de sustancias explosivas o corrosivas que pudieran haber provocado, o facilitado, la fractura del riel o de su soldadura. Esa búsqueda se enmarca en una hipótesis que la Guardia Civil, según el atestado al que ha tenido acceso Cordópolis, no ha descartado y que contempla la posibilidad de una actuación externa intencionada que debilitase la vía previamente al accidente.

En el propio informe que los agentes han remitido al juzgado, tal y como indica el diario digital, se subraya que no es posible descartar ninguna hipótesis en la fase actual de la investigación, aunque algunas pierden peso relativo en comparación con otras. Entre ellas, el documento indica que el fallo humano por parte de los maquinistas es poco probable, ya que los informes toxicológicos realizados a los dos conductores dieron negativos en consumo de sustancias, y, además, tras interrogar a sus compañeros, los investigadores sostienen que no hay indicios de que alguno cometiera una equivocación grave en el momento del accidente.

En cambio, sí se mantienen abiertas varias líneas de investigación en torno a posibles fallos en la infraestructura ferroviaria. El atestado detalla que esto puede deberse a múltiples factores, incluyendo un problema en el carril o riel, una soldadura defectuosa o un estado general inadecuado del conjunto de la vía. Para profundizar en estas hipótesis, la Guardia Civil ha identificado el riel que pudo haberse roto, marcado con la inscripción Ensidesa, del año 2023 y de acero de grado R350HT en sentido Madrid, y ha pedido a la entidad gestora de la infraestructura, Adif, toda la información disponible sobre los lotes de rieles instalados en el tramo donde ocurrió el siniestro.

En cuanto al posible fallo en las soldaduras, la investigación se centra en la unión entre un riel más moderno (de 2023) y otro más antiguo (de 1989). La Guardia Civil ha tramitado varias gestiones para analizar muestras de esa soldadura y ha solicitado también al juzgado que autorice el análisis de cuatro muestras concretas para tratar de determinar si hubo algún defecto en su ejecución. 

También se está revisando el estado general de los elementos que conforman la estructura de la vía, como traviesas, balasto, clips de fijación y otras soldaduras a lo largo de todo el tramo que Adif renovó recientemente. Esta revisión forma parte de un análisis exhaustivo para determinar si, de manera conjunta o aislada, fallos en estos elementos pudieron contribuir al desencadenamiento del accidente.

Además de estas hipótesis directamente relacionadas con la infraestructura, el informe policial remarca que se investigan otras posibilidades, como que un tren anterior hubiese perdido una pieza que dañase la vía o que exista algún otro factor externo que aún no ha sido identificado. Para ello, los investigadores también han solicitado documentación sobre los trenes que circularon por ese tramo antes del siniestro para comprobar si hubo alguna incidencia previa.

En este contexto, la solicitud de intervención del laboratorio de Criminalística con capacidades químicas busca complementar las investigaciones ya en marcha y aportar pruebas científicas concretas. Aunque por ahora no hay informes concluyentes que confirmen la presencia de sustancias corrosivas o explosivas en la vía, la Guardia Civil mantiene esta línea de trabajo activa y sólo procederá a descartarla si los análisis demuestran la ausencia de tales restos

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