Los últimos escándalos que han salpicado al entorno socialista están teniendo ya un reflejo claro en la opinión pública. Así lo muestran los datos del último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que evidencian un repunte de la preocupación por la corrupción tras las informaciones relacionadas con el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y el denominado caso Leire Díez, así como las novedades que están en relación al juicio a la 'Operación Kitchen', las investigaciones en torno al presunto fraude a Hacienda del novio de de Ayuso y el paso por los tribunales de la 'Operación Púnica'.
Eso sí, la imputación de Zapatero por un presunto delito de tráfico de influencias y la investigación sobre una supuesta trama para interferir en procesos judiciales, en la que figura Leire Díez, han irrumpido con fuerza en la agenda política y está influyendo de manera significativa en el electorado socialista. El impacto demoscópico no ha tardado en llegar. Según el CIS, el PSOE registra una caída cercana a los cinco puntos en estimación de voto respecto al anterior barómetro, elaborado antes de que ambos asuntos monopolizaran el debate público.
Uno de los datos más significativos es el aumento de la preocupación por la corrupción entre los propios votantes socialistas. Entre quienes respaldaron al PSOE en las elecciones generales de 2023, el porcentaje que considera que "la corrupción y el fraude" se encuentran entre los tres principales problemas del país ha pasado del 5,9% al 16,5% en apenas un mes, prácticamente triplicándose.
Aunque quienes dieron su apoyo a los partidos de derecha continúan siendo quienes perciben con mayor intensidad la gravedad de estos casos, los expertos destacan que el cambio más relevante se produce precisamente entre la base electoral socialista. Víctor Pérez Guzmán, director del centro de investigación Ateneo del Dato, indica a El País que el electorado del PSOE es el que se está sintiendo más directamente interpelado por estas informaciones. De hecho, según un estudio que prepara esta entidad, uno de cada tres votantes socialistas considera actualmente que el PSOE es el partido más afectado por la corrupción.
La inquietud también crece entre quienes apoyaron a Sumar en 2023, aunque en menor medida. En el conjunto de la población, la corrupción escala posiciones entre las preocupaciones ciudadanas. Si en mayo era el décimo problema más citado, ahora se sitúa como el cuarto. El porcentaje de españoles que la mencionan entre los tres principales problemas del país se ha duplicado, pasando del 9,1% al 18,4%.
Este contexto también afecta a la imagen del presidente del Gobierno. La valoración media de Pedro Sánchez desciende de 4,59 a 4,21 puntos, mientras que el porcentaje de ciudadanos que afirman tener "mucha" o "bastante confianza" en él cae del 35,8% al 31,1%. Aun así, el líder socialista mantiene ventaja sobre el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, tanto en valoración como en confianza.
Entre los propios votantes del PSOE también se aprecia desgaste. La confianza en Sánchez baja del 70% al 62,9%, mientras que quienes lo prefieren como presidente del Gobierno pasan del 29,4% al 25%.
Pese al retroceso, los datos sugieren que el impacto de los casos Zapatero y Leire Díez es inferior al que provocó hace un año el informe de la UCO que vinculó al entonces secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, con una presunta trama de comisiones ilegales. Sin embargo, los analistas advierten de que la tendencia es preocupante para los socialistas.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.