La corrupción - desgraciadamente - ha recuperado posiciones en la agenda pública española. Aunque sigue lejos de los niveles de preocupación registrados durante los años más duros de los grandes escándalos políticos, el último Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de junio revela que vuelve a consolidarse como una de las inquietudes relevantes para gran parte del electorado. Sin embargo, la intensidad con la que se percibe el problema varía de forma notable según la orientación política de los ciudadanos.

Los datos muestran que la corrupción no preocupa por igual a todos los votantes. Tampoco ocupa el mismo lugar en la jerarquía de problemas de cada espacio ideológico. Mientras en algunos electorados aparece estrechamente vinculada al debate sobre el Gobierno y las instituciones, en otros queda eclipsada por cuestiones como la vivienda, la sanidad, la inmigración o la situación económica.

Los votantes de Vox encabezan la preocupación

Si se analizan las respuestas agregadas sobre los principales problemas de España, los votantes de Vox son quienes sitúan la corrupción en una posición más elevada. El 23,7% de quienes recuerdan haber votado a la formación de Santiago Abascal mencionan la corrupción y el fraude entre los principales problemas del país.

No es una diferencia menor. Entre los electores del Partido Popular el porcentaje alcanza el 21,2%, mientras que entre los del PSOE se reduce al 16,5%. En Sumar desciende hasta el 13,7%, y entre los votantes de Esquerra Republicana de Catalunya se sitúa en el 12,8%.

La lectura política es evidente: los electorados más situados en la oposición al Gobierno son los que muestran una mayor sensibilidad hacia la corrupción como problema nacional. Al mismo tiempo, entre los votantes de izquierdas predominan otras preocupaciones relacionadas con el acceso a la vivienda, los servicios públicos o el empleo.

El PP convierte la corrupción en prioridad política

La diferencia se aprecia aún más cuando se pregunta por el principal problema de España. Entre los votantes ‘populares’, un 13,3% señala directamente la corrupción y el fraude como la principal preocupación nacional, frente al 7,2% de los votantes socialistas y al 3,5% de los electores de Sumar. Los votantes de Vox vuelven a situarse en niveles elevados, con un 13,5%.

El dato coincide con la estrategia política desplegada por Génova durante los últimos meses. El Partido Popular ha centrado buena parte de su ofensiva parlamentaria y judicial en los distintos procedimientos que afectan al entorno del Gobierno, desde las investigaciones relacionadas con Begoña Gómez hasta los casos que afectan a José Luis Ábalos o a la denominada trama de Leire Díez.

En términos demoscópicos, esa estrategia parece encontrar un terreno especialmente fértil entre sus propios votantes, que identifican la corrupción como una de las principales debilidades del Ejecutivo.

Para la izquierda, otros problemas pesan más

Los electores del PSOE y de Sumar mantienen una escala de prioridades distinta. La vivienda aparece como la principal preocupación entre los votantes de ambas formaciones, con porcentajes del 50,8% y 65,7% respectivamente. También destacan la sanidad, el empleo o las desigualdades sociales como asuntos más urgentes que la corrupción.

En el caso de Sumar, la corrupción apenas alcanza el 13,7% de menciones entre los principales problemas, mientras que cuestiones como la vivienda o la calidad del empleo presentan niveles de preocupación muy superiores.

Entre los votantes socialistas ocurre algo similar. Aunque la corrupción aparece en el radar de sus preocupaciones, queda claramente por detrás de la vivienda, la sanidad, la economía o el empleo.

La corrupción crece, pero no domina la agenda

A nivel general, la corrupción y el fraude son mencionados por el 18,4% de los españoles cuando se les pregunta por los principales problemas del país. Se trata de una cifra relevante, pero todavía inferior a otras preocupaciones estructurales como la vivienda (41,5%), la crisis económica (19,2%), la inmigración (18,9%) o los problemas políticos en general (18,3%).

De hecho, cuando se analiza únicamente la primera respuesta espontánea de los encuestados —el problema que consideran más importante—, la corrupción desciende hasta el 9,6% del total, muy lejos de la vivienda o de las preocupaciones económicas.

Un problema que refleja la polarización

La principal conclusión que deja el resultado del estudio es que la corrupción sigue siendo un fenómeno profundamente condicionado por la posición política de cada ciudadano. Los votantes de la oposición la perciben con mayor intensidad porque creen que el Ejecutivo de Pedro Sánchez debería caer, mientras que entre los electores de los partidos que sostienen al Gobierno predominan otras prioridades de naturaleza social.

Este contexto también afecta a la imagen del presidente del Gobierno. La valoración media de Sánchez desciende de 4,59 a 4,21 puntos, mientras que el porcentaje de ciudadanos que afirman tener "mucha" o "bastante confianza" en él cae del 35,8% al 31,1%. Aun así, el líder socialista mantiene ventaja sobre el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, tanto en valoración como en confianza. 

Entre los propios votantes socialistas también se aprecia un leve desgaste. La confianza en Sánchez baja del 70% al 62,9%, mientras que quienes lo prefieren como presidente del Gobierno pasan del 29,4% al 25%

Lejos de constituir una preocupación homogénea, la corrupción funciona hoy como un indicador de polarización política. Los datos del CIS muestran que su relevancia aumenta precisamente allí donde el discurso partidista la sitúa en el centro de la confrontación. Y eso explica por qué, en plena ofensiva judicial y parlamentaria contra el Ejecutivo, son los votantes del PP y especialmente los de Vox quienes más la señalan como uno de los grandes problemas de España.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora