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España

Los Comuns cargan contra Rufián tras su pacto con Podemos: "Venía a unir a las izquierdas y está dividiéndolas"

La formación confirma que concurrirá con el Frente Amplio en Cataluña y apuesta por Ada Colau para liderar una candidatura unitaria frente a la derecha

Nacho Caballero, redactor de ElPlural
Ernest Urtasun y Ada Colau. EP

Ernest Urtasun y Ada Colau. EP

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El acuerdo entre Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y Podemos ha propiciado un golpe al tablero de la izquierda alternativa. Las reacciones en el espectro no tardaron en llegar. Los Comuns han valorado con dureza el pacto de cooperación anunciado este lunes por sendas formaciones, señalando directamente a Gabriel Rufián, al que responsabilizan de alejar la posibilidad de una candidatura conjunta. “Venía a unir a las izquierdas y está haciendo todo lo posible por dividirlas”, denuncian fuentes de la formación catalana, que reafirman su intención de presentarse en Cataluña bajo la marca de Frente Amplio.

El reproche llega apenas unas horas después de que republicanos y morados oficializaran una colaboración que permitirá a Rufián e Irene Montero compartir actos de campaña. El entendimiento entre las fuerzas contempla, además, que Podemos contribuya a las listas de Esquerra en Cataluña, donde no presentarán candidatura propia, mientras que sendos dirigentes participarán conjuntamente en actos electorales. Un movimiento que ha provocado malestar en los Comuns, integrados en el Frente Amplio junto a Movimiento Sumar, Izquierda Unida y Más Madrid, que todavía aspiran a incorporar a Podemos a una candidatura estatal.

“Los Comuns constatamos la profunda decepción que han generado los movimientos de Gabriel Rufián entre el electorado de izquierdas”, explican desde la formación. Una valoración con la que cuestionan la estrategia del portavoz republicano, quien en las últimas semanas había defendido la necesidad de articular acuerdos amplios para evitar la dispersión del voto progresista. Su decisión de repetir como candidato de ERC, sumado al pacto bilateral con los morados, complica el entendimiento con quienes pretendían atraerlo desde la plataforma de Frente Amplio.

La reacción se antoja significativa, máxime después de que Ada Colau tendiera la mano a Rufián unos días atrás. La exalcaldesa de Barcelona defendió públicamente que el dirigente republicano podía contribuir a una candidatura unitaria y le animó a aprovechar su proyección política para facilitar tal acuerdo. Sin embargo, este domingo la cúpula de Esquerra ratificaba a Rufián como cabeza de lista al Congreso por Barcelona por quinta vez, descartando su incorporación al proyecto estatal.

Así las cosas, los Comuns transmiten su intención de no renunciar a su presencia electoral en Cataluña. “Reafirmamos nuestra apuesta estratégica por un Frente Amplio estatal que tenga la fuerza y la capacidad de frenar a la derecha, como ya se hizo en 2023”, trasladan fuentes del partido, al tiempo que recuerdan que fueron la segunda fuerza más votada en Cataluña en las últimas generales. Los progresistas catalanes reivindican su trayectoria como argumento principal para mantener una candidatura propia dentro del nuevo espacio. Una posición que, argumentan, respaldan los resultados de hace tres años, con siete diputados en Cataluña y un 14,03% de los votos, sólo por detrás del PSC.  

El acuerdo entre ERC y Podemos que desata el choque

El pacto anunciado este lunes por Esquerra Republicana y Podemos contempla dos compromisos principales. Por una parte, los morados contribuirán a las candidaturas de ERC en las circunscripciones catalanas y no concurrirán con una lista propia. Por otra, Gabriel Rufián e Irene Montero harán campaña juntos, con la posibilidad de compartir actos tanto dentro como fuera de Cataluña.

Las dos formaciones han presentado el entendimiento como una fórmula de colaboración para hacer frente a la derecha y la extrema derecha. No se trata, sin embargo, de una coalición electoral estatal ni supone la integración de Esquerra en el Frente Amplio. Los republicanos mantendrán sus propias candidaturas, mientras Podemos conserva abiertas las conversaciones con las organizaciones que impulsan ese proyecto.

La participación de personas próximas a Podemos en las listas de ERC figura entre las posibilidades contempladas durante las negociaciones, aunque el comunicado conjunto no concreta nombres ni posiciones. La dirección republicana tiene pendiente completar sus candidaturas, cuya composición deberá pasar por sus órganos internos.

La fórmula elegida permite a Podemos respaldar a Rufián en Cataluña y mantener su estrategia electoral en el resto de España. Ahí aparece el principal punto de fricción con los Comuns, que consideran difícil conciliar el apoyo de los morados a ERC con la aspiración de reunir a toda la izquierda en el Frente Amplio.

La consecuencia inmediata es que los republicanos y los Comuns mantienen proyectos electorales distintos en Cataluña, donde volverán a disputarse parte del voto progresista. Si Podemos termina incorporándose también al Frente Amplio, deberá encontrar una fórmula para encajar su colaboración con ERC en una comunidad donde ambas candidaturas competirán entre sí.

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