España

Buques de guerra marroquíes entraron en aguas de Ceuta y provocaron la intervención de la Armada española

Una fragata y varias patrulleras marroquíes entraron reiteradamente en aguas españolas y estuvieron a punto de colisionar con embarcaciones de la Armada

Efectivos del ejército español. EP.
Efectivos del ejército español. EP.

La crisis migratoria que vivió Ceuta a finales de julio estuvo acompañada de un episodio de tensión militar entre España y Marruecos. Según una información publicada por El País, buques de guerra marroquíes entraron reiteradamente en aguas de soberanía española coincidiendo con la llegada masiva de migrantes a la ciudad autónoma, en unos incidentes que obligaron a la Armada española a desplegar varios buques para reforzar la vigilancia marítima.

De acuerdo con fuentes conocedoras de los hechos citadas por el diario, al menos una fragata y varias patrulleras de la Marina Real de Marruecos navegaron sin autorización por aguas españolas los días 30 y 31 de julio y durante los primeros días de agosto. Las fuentes consultadas por El País sostienen que no fueron entradas accidentales ni simples tránsitos, sino incursiones reiteradas que elevaron la tensión entre ambos países.

Los episodios coincidieron con la llegada de más de 70.000 migrantes a Ceuta, según las cifras recogidas en la información, que cruzaron la frontera con Marruecos por el paso de El Tarajal, tanto a pie como a nado. Sin embargo, las fuentes citadas por el periódico no confirmaron que las incursiones navales estuvieran coordinadas con la llegada de migrantes ni atribuyeron de forma concluyente al Gobierno marroquí la organización de ambos episodios.

La Armada desplegó varios buques para reforzar la vigilancia

Ante las incursiones, el Estado Mayor de la Defensa ordenó el envío a Ceuta del Buque de Acción Marítima (BAM) Rayo, con base en el arsenal de Las Palmas de Gran Canaria. La embarcación llegó al puerto de la ciudad autónoma el 3 de agosto con el objetivo de reforzar la vigilancia de las aguas españolas.

La persistencia de los incidentes llevó a movilizar también a la fragata Santa María, procedente de la base naval de Rota, en Cádiz. Sin embargo, una avería obligó a sustituirla por la fragata Navarra, perteneciente a la misma escuadrilla de escoltas.

El 6 de agosto, ambas fragatas coincidieron durante unas horas en el puerto de Ceuta para transferir el equipo de Infantería de Marina que viajaba a bordo y garantizar la continuidad del despliegue.

Las maniobras de las dos marinas estuvieron a punto de provocar una colisión entre un patrullero español y otro marroquí. La situación se recondujo después de que España reforzara su presencia naval y el Ministerio de Defensa realizara gestiones de alto nivel con las autoridades de Rabat. Tras esa respuesta, las incursiones cesaron.

El episodio se produjo en un contexto de desacuerdo sobre la soberanía de Ceuta y sus aguas. España considera que su mar territorial se extiende hasta las 12 millas náuticas desde la costa, mientras que Marruecos no reconoce la soberanía española sobre Ceuta y Melilla ni sobre sus respectivas aguas territoriales.

Esta falta de reconocimiento está detrás de los frecuentes roces marítimos entre ambos países, especialmente cuando embarcaciones marroquíes entran en aguas españolas durante operaciones contra el narcotráfico. No obstante, las incursiones de buques militares registradas durante el verano fueron un episodio de especial gravedad por la naturaleza de las embarcaciones implicadas y el riesgo de un enfrentamiento.

Marruecos dispone, además, de una importante base naval en Ksar Sghir, situada a unos 35 kilómetros al oeste de Ceuta. En sus instalaciones opera habitualmente la fragata Mohammed VI, de fabricación francesa, junto a otros buques de la Marina Real marroquí.

Robles defiende la actuación de los militares españoles

La ministra de Defensa, Margarita Robles, aprovechó la videoconferencia con las tropas desplegadas en el exterior con motivo de la Fiesta Nacional para respaldar el trabajo de los militares que participan en las operaciones de vigilancia y disuasión en Ceuta.

Robles elogió su labor y aseguró que están actuando con "el cumplimiento más absoluto de la legalidad", pese a las dificultades de la misión. También reivindicó la soberanía española sobre las dos ciudades autónomas: "Nadie puede tener ninguna duda de que Ceuta y Melilla son españolísimas y la mejor representación de este gran país que es España".

La ministra se refirió asimismo a las críticas recibidas por las actuaciones militares en la ciudad, después de que Amnistía Internacional denunciara presuntos malos tratos a migrantes por parte de efectivos desplegados en Ceuta. Robles acordó remitir el informe al juzgado de guardia y ordenó una investigación interna al Mando de Operaciones.

La situación de seguridad de la ciudad autónoma también fue objeto de una reunión celebrada el 8 de septiembre en el Palacio de la Zarzuela, presidida por Felipe VI y con la participación de la ministra de Defensa y varios altos mandos militares. El encuentro reunió a responsables de la cadena de mando operativa de las Fuerzas Armadas para analizar la situación de Ceuta. La reunión, que no figuraba inicialmente en la agenda pública, fue difundida posteriormente por la Casa Real mediante una fotografía.

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Etiquetas Ceuta Marruecos