A poco más de un año de las próximas elecciones generales, la fotografía demoscópica apenas altera el equilibrio entre los dos grandes partidos que dejó el 23-J. La agregación de todas las encuestas publicadas durante el mes de junio en el simulador "Objetivo 176" de Datadicto dibuja un escenario en el que Partido Popular y PSOE consolidan prácticamente el mismo respaldo parlamentario que obtuvieron en las urnas en julio de 2023, mientras el auténtico terremoto político se produce dentro de la derecha y la izquierda.
Según la simulación, el PP alcanzaría 137 diputados, exactamente los mismos que obtuvo en las últimas elecciones generales, mientras que el PSOE retrocedería únicamente tres escaños, pasando de 121 a 118 representantes.
Lejos de producirse un vuelco entre los dos principales partidos nacionales, los datos reflejan que el electorado mantiene prácticamente intacto el reparto de fuerzas que configuró el actual Congreso de los Diputados.
Vox capitaliza el desgaste de Sumar
La principal variación del escenario electoral aparece en los socios potenciales de ambos bloques.
Vox experimentaría el mayor crecimiento de toda la Cámara al pasar de 33 a 60 diputados, lo que supone una ganancia de 27 escaños y consolidaría a la formación de Santiago Abascal como el partido con mayor crecimiento relativo de la legislatura.
En el extremo opuesto se sitúa Sumar, que sufriría el mayor desplome parlamentario de todo el arco político. La coalición liderada por Yolanda Díaz caería desde los 31 diputados obtenidos en 2023 hasta únicamente 8, perdiendo 23 escaños, prácticamente tres cuartas partes de su representación.
La evolución confirma el deterioro electoral que vienen reflejando la mayoría de estudios demoscópicos desde las elecciones europeas y el progresivo trasvase de votos hacia otras fuerzas de la izquierda, especialmente Podemos, que mejoraría ligeramente su representación.
El bloque de la derecha amplía ventaja
La suma de PP y Vox alcanzaría 197 diputados, muy por encima de la mayoría absoluta situada en 176 escaños.
En cambio, el bloque progresista continúa debilitándose. El PSOE conservaría buena parte de su fortaleza electoral, pero el fuerte retroceso de Sumar impediría compensar la pérdida de representación del espacio situado a su izquierda.
El mapa apenas cambia
La distribución territorial también refleja una elevada estabilidad.
El PP seguiría dominando la mayor parte del territorio nacional, especialmente en Castilla y León, Galicia, Madrid, Andalucía, Murcia, Comunidad Valenciana, Baleares, Cantabria, La Rioja, Aragón, Extremadura y Castilla-La Mancha.
Por su parte, el PSOE mantendría Cataluña, Navarra y algunos territorios tradicionalmente favorables, mientras EH Bildu conservaría Guipúzcoa. La fotografía territorial reproduce, con escasas variaciones, el mapa político que dejaron las elecciones generales de 2023.
El Congreso apenas se mueve
Más allá del fuerte crecimiento de Vox y del desplome de Sumar, el resto de fuerzas mantienen una notable estabilidad según los últimos sondeos: PP, 137 diputados (=); PSOE, 118 (-3); Vox, 60 (+27); Sumar, 8 (-23); Podemos: 3 (+2), ERC: 8 (=); EH Bildu, 7 (+1); Junts, 3 (-4); PNV, 3 (-2); BNG, 2 (=); Coalición Canaria, 1 (=); y UPN, 1 (=).
El bipartidismo aguanta
La principal conclusión que arroja la agregación de todas las encuestas de junio es que el bipartidismo resiste prácticamente intacto.
Pese al desgaste propio de dos años de legislatura, ni PP ni PSOE protagonizan grandes movimientos electorales. El Partido Popular conservaría exactamente los mismos escaños que obtuvo en el 23-J, mientras que los socialistas apenas cederían tres diputados.
Los grandes cambios se producen dentro de cada bloque ideológico. En la derecha, Vox absorbe buena parte del crecimiento del espacio conservador sin erosionar significativamente al PP. En la izquierda, por el contrario, el desplome de Sumar altera profundamente el equilibrio interno del bloque progresista, aunque sin traducirse en un trasvase suficiente hacia el PSOE.
Una legislatura que apenas modifica el equilibrio entre los grandes partidos
La simulación elaborada con todas las encuestas de junio confirma así una de las tendencias más repetidas durante los últimos meses: la legislatura apenas ha alterado la correlación de fuerzas entre PP y PSOE.
El principal movimiento electoral no se produce entre los dos partidos mayoritarios, sino entre sus socios naturales. Mientras Vox emerge como el gran beneficiado del ciclo político, Sumar concentra la mayor parte del desgaste del Gobierno de coalición, configurando un escenario en el que la estabilidad del bipartidismo convive con una profunda reorganización del espacio político situado a ambos lados del eje ideológico.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.