El expresidente del Gobierno José María Aznar se ha pronunciado este jueves tras figurar en los llamados ‘papeles de Epstein’, los documentos vinculados al depredador sexual y financiero internacional Jeffrey Epstein. Este se suicidó mientras aguardaba juicio, y sus vínculos con algunos de los hombres más influyentes del mundo —y también con ciertas mujeres— han provocado un fuerte impacto político tanto en Estados Unidos como en Europa.
Aznar, su esposa, Ana Botella, el hijo de ambos y su yerno, Alejandro Agag, aparecen en los archivos de Epstein desvelados por el Departamento de Justicia de EE UU. De acuerdo con los archivos, los envíos de sendos paquetes a Moncloa y FAES ocurrieron en 2003 y 2004, varios años antes de la primera condena al depredador sexual.
Una situación que fue aprovechada por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en respuesta a las acusaciones del PP contra el también expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero. “Aznar ha aparecido en los papeles de Epstein y yo no vengo aquí a traer acusaciones”, afirmó Albares el pasado 3 de febrero.
Nueve días más tarde, Aznar recurrió a una de las habituales notas públicas de Faes para defenderse y advertir a quienes lo vinculan con Epstein. “Responder a las preguntas de la oposición con un ‘también Aznar ha aparecido en los papeles de Epstein y yo no vengo aquí a traer acusaciones’ es convertir un pellizco de monja en categoría política”, señala la fundación.
"En suma, debemos al ministro una política abonada a la impostura y el disfraz, que bate récords de desprestigio internacional hasta haber logrado alcanzar, por fin, el grado cero de relevancia exterior", apunta el comunicado del think tank neoliberal en relación a las palabras del titular de Exteriores.
“Esa hipócrita timidez podría comprometer la imagen del Gobierno como campeón del progreso y dique global de la marea reaccionaria”, prosigue la nota. “No hay que andarse con perífrasis. Si se cree que la mención de dos apuntes postales basta para sugerir que Aznar encubría o encargaba actividades ilícitas y/o inmorales, dígase por derecho”, apunta.
La nota concluye con una amenaza nada velada hacia los miembros del Gobierno que hagan alusiones sobre el hecho cierto de que Aznar y su familia aparecen en los archivos de Jeffrey Epstein: “Si eso lo sostuviera alguien aforado, todos tendríamos, además, la oportunidad de aprender mucho: por ejemplo, acerca de la tramitación de suplicatorios en España”.