El presidente en funciones de Aragón y candidato popular a la reelección, Jorge Azcón, optó por la presencia de Isabel Díaz Ayuso para inaugurar la breve campaña electoral que acontece al 8F, jornada en que todos los aragoneses decidirán sobre el futuro de su tierra tras un bloqueo presupuestario de la ultraderecha.
Dentro del espectro del conservadurismo, la presidenta de la Comunidad de Madrid aparenta una posición de ponderación relevante frente a otras figuras políticas de su propio partido. Su liderazgo populista y envalentonado, junto con su posicionamiento extremista y su hipérbole desorbitada, hacen de ella un perfil aglutinador en el ámbito de la derecha. Sin embargo, su mayor input electoral emana de la capitalización del antisanchismo que ella misma fomenta desde la pandemia.
Tras la declaración de Zaragoza, en la que el PP trajo a la plana mayor de mandatarios autonómicos (Moreno Bonilla, Rueda, López-Míras, Guardiola, Pérez Llorca, y la propia Ayuso, entre otros), Azcón volvió a reeditar el efecto ayusista para atraer la atención de los electores aragoneses más jóvenes, y también, para contentar al sector religioso y de centro.
El tour de Ayuso comenzó a última hora del pasado viernes en el centro de Zaragoza cuando visitó por sorpresa La Clandestina, un conocido restaurante que llegó a coronarse con el galardón de la Mejor Tapa de España allá por 2023. La ruta continuó en un sorprendente evento con jóvenes en la discoteca Kenbo para estrenar The Place, un evento que promete revolucionar El Tubo en los próximos tiempos. En aquella concentración en la que se encontraban varios cargos relevantes del PP de Madrid y Zaragoza, un ciudadano arremetió contra la figura de Aysuo a cuenta del genocidio en Gaza y la lucha de ideas que ella misma abandera.
“Eres cómplice del genocidio (…) ¡Hablas de valores y defiendes el asesinato de miles de niños y mujeres! (…) ¿Te importa España y defiendes a Israel?”, gritó el joven en pleno discurso de la popular. “Eres una hipócrita (…) No te importa España una mierda”, continúo gritando en medio de un silencio atronador.
"Israel" Díaz Ayuso... una vez más
La Puerta del Sol ha sido el adalid sionista por antonomasia en España. Ayuso no ha escondido su defensa al Estado de Israel y su rechazo al movimiento propalestino que ―con gran arraigo― empapó a la sociedad española. Criticó con dureza la posición vanguardista del Gobierno de España y, por enésima vez, empujó a Alberto Núñez Feijóo a un callejón sin salida en el que no pudo marcar su posición. Moncloa y Sol vieron reforzados sus relatos, y Feijóo quedó desdibujado en una dirección nacional impotente ante las salidas de tono de la madrileña.
En esa misma línea, las buenas relaciones entre el Gobierno de Ayuso y empresas israelíes han quedado patentada en varios viajes oficiales desde que Gaza ha sido reducida a escombros.
El acercamiento de Ayuso al sionismo no se entiende sin tener en cuenta su relación personal y política con David Hatchwell, presidente de la Fundación Hispanojudía y cofundador de la organización proisraelí Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM), que recibe subvenciones de administraciones gobernadas por el PP y cuya figura ha sido descrita, incluso por él mismo, como "mentor" de Ayuso y como alguien que la presenta como una líder de "increíble talento" y de "carácter anticomunista".
Hatchwell es heredero de la empresa Excem, fundada por su padre y transformada de una cementera a un grupo centrado en ciberseguridad y vigilancia. Excem está vinculada a la gestión de tecnologías como el software espía Pegasus, utilizado en 2021 para intervenir los teléfonos móviles del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y de la ministra de Defensa, Margarita Robles, mediante infecciones de sus dispositivos.
Paralelamente, su papel como inversor inmobiliario en Madrid y productor cultural (por ejemplo, del musical Malinche de Nacho Cano) se mezcla con su actividad en el ámbito de la vigilancia tecnológica, lo que ha generado especulación sobre la significación política de su cercanía con Ayuso y sobre cómo influye esa red de relaciones en el debate sobre el uso y la regulación de herramientas como Pegasus en España.
Por otro lado, un día después del archivo en la Audiencia Nacional de la causa que investiga el hackeo de los móviles de Pedro Sánchez y ministros del Gobierno de España usando el software Pegasus, el consejero de Digitalización de la Comunidad de Madrid, Miguel López Valverde, ha viajado a Israel, país donde se desarrolló este sistema informático. La visita del cargo de Ayuso se debe a un trabajo, según se ha trasladado desde el Ejecutivo autonómico, con el que se pretende explorar soluciones de ciberseguridad para la administración pública y las grandes empresas, estrechando lazos con el ente sionista e incluso remando a la contra del embargo que se impulsó desde el Congreso de los Diputados para no adquirir más armamento ni tecnología israelí.