La ausencia de Pedro Sánchez marca este miércoles la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados. Con más protagonismo de los ministros, Arcadi España ha aprovechado la ocasión para lucirse en su puesta de largo en la Cámara Baja. El nuevo titular de Hacienda se ha estrenado abordando uno de los asuntos más importantes sobre su mesa: el nuevo modelo de financiación autonómica.
España fue el elegido por el presidente para asumir la cartera de María Jesús Montero el pasado 27 de marzo, tras la salida de esta última para ser la candidata socialista en Andalucía. Este miércoles ha sido la primera vez que se ha enfrentado a las preguntas del Congreso, aunque el Partido Popular ha decidido no hacerle ninguna. Las únicas cuestiones al ministro han venido de los portavoces de Compromís, Alberto Ibáñez, y EH Bildu, Oskar Matute, que le han preguntado por la financiación valenciana y el impuesto a las energéticas respectivamente.
El ministro ha demostrado su perfil moderado y técnico, que le hizo ser el elegido de un Pedro Sánchez que apuesta fuerte por la economía para el final de la legislatura, como demuestró también con el nombramiento de Carlos Cuerpo como vicepresidente primero, la otra vacante que dejó Montero. España se ha estrenado, además, muy centrado en la Comunidad Valenciana, en la que desarrolló parte de su carrera como conseller del mismo ramo en el Consell del Botànic presidido por Ximo Puig.
España apuesta por Valencia y aprieta al PP por la financiación autonómica
Y precisamente por ahí, por la financiación de la Comunidad Valenciana es por donde ha querido empezar a abordarle Ibáñez, que ha dado una afectuosa bienvenida al ministro por su pasado en la región: "Sabe que me alegro personalmente de que esté aquí", le ha dicho. El portavoz adjunto de Sumar ha criticado la situación de desigualdad entre comunidades autónomas: "A los valencianos se nos ha agotado la paciencia", lamenta. Ibañez cuestiona la injusticia del actual modelo de financiación: "No es solidaridad, es una estafa", ha lamentado, señalando también al actual Gobierno central por ello: "Siete años después de haber cambiado a Montoro por Montero, continuamos arrastrando una injusticia histórica, que hace que una valenciana perciba 380 euros menos que el resto", sentencia.
Ibáñez le ha pedido a España que recupere el talante de su etapa valenciana: "En la Generalitat, con Compromís, demostró que gobernar de otra manera es posible", le anima. El ministro ha recogido el guante haciendo gala de su moderación, pero asomando la pata con críticas a la gestión autonómica y nacional del Partido Popular: "Aquí más de uno es testigo de cómo llevaron al límite" a las comunidades autónomas, "con unos impagos que todavía sufren", señala. España ha reivindicado que el Gobierno ha garantizado "una liquidez sin precedentes" para las regiones, a pesar de la pandemia, la guerra en Ucrania, la DANA de Valencia -cuyas víctimas están presentes en el hemiciclo- o la actual guerra en Oriente Próximo.
"Hemos aportado 300.000 millones adicionales al mismo periodo del anterior Gobierno", recuerda, de los que 30.000 millones han ido a parar a la Comunidad Valenciana. "Comparto con usted que son necesarias medidas estructurales que resuelvan de una vez por todas los problemas de infrafinanciación", le ha dicho a Ibáñez. Para ello, España ha sacado a relucir el proyecto de ley de condonación de la deuda acumulada durante la crisis financiera, que perdona 12.000 millones de euros a la Generalitat y 83.000 millones a todas las regiones en total.
Y también ha abordado el gran asunto pendiente de negociar: "El nuevo modelo de financiación autonómica", que defiende que es "más transparente, más solidario" y en el que "ninguna comunidad autónoma pierde". En el caso de la Comunidad Valenciana, la propuesta del Gobierno les ofrece 3.600 millones de euros, "más del doble" de lo que pidió la Generalitat. España ha criticado el boicot de los de Feijóo a este modelo -que el Gobierno negocia con Cataluña-, aunque el ministro aseguró el lunes que hay presidentes autonómicos del PP que le piden en privado que lo apliquen. "No hay respuesta razonable a por qué decir que no", asegura, "nadie en la Comunidad Valenciana lo entiende".