La expresidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha comprado el bulo de la extrema derecha que apuntaba a una enfermedad de corazón por parte del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. “Ha salido una exclusiva de que estaba siendo tratado de corazón, pero no le deseo ningún mal. Nada más que que se vaya de La Moncloa”, definía la presidenta regional.
La mentira fue emitida por el medio digital de Federico Jiménez Losantos, Libertad Digital, y tanto PP como Vox se hicieron eco de ella. El propio Sánchez tuvo que desmentir la pseudoinformación.
A través de un mensaje publicado en la red social X, el jefe del Ejecutivo negó de forma tajante padecer ninguna dolencia de este tipo y añadió que, en cualquier caso, no supondría impedimento alguno. “No padezco ninguna enfermedad cardiovascular, pero si fuese así, no habría ningún problema. Hay millones de personas que las padecen y llevan una vida normal gracias a los servicios públicos que ustedes desmantelan”, señaló en redes sociales el líder del Ejecutivo.
El tema llegó a la sesión de control en el Congreso de los Diputados del pasado miércoles. La diputada del Partido Popular Cayetana Álvarez de Toledo planteó una pregunta al respecto al considerar que el estado de salud del presidente “no es un asunto privado”. Según expuso, desde hace más de un año circulan especulaciones sobre esta materia, obviando que es, sencillamente, falso. Durante su intervención, solicitó la desclasificación del supuesto historial médico del jefe del Ejecutivo y preguntó expresamente si existía algún problema de salud.
En la misma sesión, el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, se vio obligada a responderla acusándola de incurrir en “bajeza moral” por llevar este asunto al debate parlamentario; y señalaba a Vox y a los populares.
Fuentes gubernamentales ya habían desmentido esta cuestión prácticamente al momento de publicarse. Pasadas las horas, fue el propio Sánchez quien respondía a la “mentira”, atribuyendo una nueva fake new a la conocida como “máquina del fango”. "Funciona siempre igual, lanzan el bulo desde un pseudomedio, sus diputados lo amplifican y sus tertulianos enfangan la conversación pública"
Losantos mantiene la mentira
El presentador de Es la mañana de Federico se mantiene en el bulo. Después de las intervenciones en la Cámara Baja, Losantos seguía defendiendo que el presidente estaba enfermo. “¿Así que está bien Sánchez? Pues nadie lo diría viéndolo. Pero vamos a ver, que pedir un expediente médico, un historial clínico, no es ningún delito. Estar enfermo no es delito. Ocultar una enfermedad, sí”, aseveraba.
Hace unos días, el medio aprovechaba los rumores que han surgido en torno a Sánchez por "su deterioro físico y su delgadez", que han servido como arma arrojadiza de la derecha y la ultraderecha en las redes sociales. Lo achacan a un "estrés crónico", una condición de la que no aportan ninguna prueba médica, y que atribuyen a "la presión política y el desgaste provocado por el cargo".
En este sentido, y según esas "fuentes de toda solvencia", aseguran que el presidente "padece una dolencia cardiovascular de la que ha estado siendo tratado en secreto en los últimos meses en el Hospital Ramón y Cajal", el centro sanitario madrileño de referencia para La Moncloa.
Llegaron a decir que el responsable del Ejecutivo acudía al hospital en secreto y "a horas intempestivas" para evitar ser visto, y que es "un paciente muy hipocondriaco y está obsesionado con su estado de salud".
Hablaba de unas “pruebas diagnósticas para seguimiento de su evolución” , entre las que incluía un “TAC helicoidal”. También que le atiende el jefe del servicio de Cardiología del Ramón y Cajal, José Luis Zamorano. La “exclusiva” se quedaba ahí.
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