Ir al contenido principal
España

El adelanto electoral amenaza con reforzar al PP y disparar el crecimiento de Vox

Los últimos sondeos dibujan un escenario de significativo crecimiento de las derechas pese al rechazo a los decretos de vivienda

Sergio Ramiro
El presidente de Vox, Santiago Abascal, y el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, en una imagen de archivo. EP.

El presidente de Vox, Santiago Abascal, y el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, en una imagen de archivo. EP.

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

La decisión de Pedro Sánchez de adelantar las elecciones generales tras el rechazo del Congreso a los dos decretos sobre vivienda podría terminar teniendo un efecto contrario al que se esperaba desde Moncloa. La apuesta por convertir el malestar ciudadano ante las dificultades para acceder a una vivienda en una oportunidad electoral no parece estar dando los resultados deseados, al menos, en los recientes sondeos electorales que se han ido publicando durante la semana. 

Una encuesta de NC Report publicada por La Razón y fechada a 7 de octubre, la más reciente disponible, dibuja un escenario favorable para la derecha y especialmente complicado para los partidos que integran el actual Ejecutivo de coalición. El sondeo sitúa al Partido Popular como la principal fuerza política del país, con un 34,1 % de los votos y una estimación de entre 146 y 148 diputados. Estas cifras supondrían una mejora respecto a las elecciones generales de 2023, cuando los populares consiguieron 137 escaños. El resultado reforzaría la posición de Alberto Núñez Feijóo como aspirante a la presidencia del Gobierno y evidenciaría que el rechazo a las medidas de vivienda no habría pasado demasiada factura electoral a los partidos que votaron en contra.

La situación es mucho más desfavorable para el PSOE. Según la encuesta, los socialistas obtendrían el 25 % de los sufragios y entre 98 y 102 representantes en el Congreso. La pérdida de entre 19 y 23 escaños respecto a los últimos comicios dejaría a la formación en una posición especialmente delicada. Además, el partido se acercaría al umbral de los cien diputados, una barrera simbólica que refleja la magnitud del retroceso previsto y la dificultad de Sánchez para convertir la convocatoria electoral en una oportunidad de recuperación.

Vox se consolida como tercera fuerza y gana protagonismo

El crecimiento más destacado del bloque de la derecha corresponde a Vox. La formación liderada por Santiago Abascal alcanzaría el 18,2% de los votos y conseguiría entre 61 y 64 diputados. De confirmarse estas previsiones, prácticamente duplicaría los 33 escaños obtenidos en 2023 y reforzaría su posición como tercera fuerza política nacional. Así, la suma de los representantes del PP y Vox oscilaría entre 207 y 212 diputados, superando ampliamente la mayoría de 176 y sin necesitar de Junts u otras formaciones. De esta manera, Feijóo tendría opciones de llegar a La Moncloa, aunque necesitaría contar con el apoyo de Abascal para materializar esa posibilidad.

A su vez, estos datos abren otra posibilidad. Si alcanzaran los 210 diputados, dispondrían de tres quintos de la Cámara, una cifra que facilitaría determinados acuerdos de especial relevancia institucional. Entre ellos figurarían algunas reformas constitucionales, así como pactos relacionados con la renovación de órganos como el Consejo General del Poder Judicial o el Consejo de Administración de RTVE, siempre dentro de los requisitos legales aplicables a cada procedimiento.

Junts mejora sus expectativas pese al rechazo de los decretos

Otra de las principales sorpresas del estudio es la evolución de Junts per Catalunya. El partido de Carles Puigdemont, que desempeñó un papel decisivo en el rechazo del decreto ómnibus relacionado con la vivienda, aumentaría considerablemente su representación prevista. La formación independentista pasaría del 1,6 % de los votos y los siete escaños conseguidos en 2023 al 2,9% de los sufragios, con una estimación de entre diez y once diputados. Su implantación concentrada en las provincias catalanas le permite aprovechar mejor sus apoyos electorales y traducirlos en representación parlamentaria. De cumplirse las previsiones, Junts superaría a Sumar y se situaría como la cuarta fuerza del Congreso. Estos datos apuntan a que el rechazo de las medidas gubernamentales sobre vivienda no estaría perjudicando a todas las formaciones que participaron en él. En el caso de Junts, incluso podría coincidir con una mejora de sus perspectivas electorales, aunque el resultado definitivo dependerá de la evolución de la campaña y de las decisiones que adopten los votantes.

Por otro lado, el panorama resulta mucho más complicado para el espacio situado a la izquierda del PSOE. Sumar obtendría únicamente el 5,3% de los votos, lo que se traduciría en entre seis y ocho diputados, muy lejos de los 31 que logró en las elecciones de 2023. Podemos, que concurrió entonces junto a Sumar antes de separarse posteriormente de su grupo parlamentario, conseguiría el 3,9% de los sufragios y entre dos y cuatro escaños.

En conjunto, el PSOE y Sumar perderían entre 42 y 48 diputados respecto a los anteriores comicios. La caída estaría vinculada a la pérdida de aproximadamente 3,6 millones de votos entre ambas formaciones, un retroceso que comprometería seriamente la continuidad de la actual mayoría gubernamental. Sumar presenta, además, importantes dificultades para conservar a sus antiguos electores. Solo mantendría al 32,9 % de quienes le dieron su apoyo en 2023. Según el estudio, un 28,4 % de sus votantes anteriores optaría ahora por Podemos, mientras que el 18,6 % se inclinaría por la abstención. Este último porcentaje constituye una de las principales señales de alarma para la coalición, ya que refleja la dificultad de movilizar a una parte de su electorado.

La movilización electoral, el gran desafío de Sánchez

El resultado de las elecciones previstas para el 29 de noviembre dependerá, en buena medida, de la capacidad de los partidos para movilizar a sus bases. Sánchez habría confiado en que el descontento relacionado con la vivienda estimularía la participación de los votantes progresistas, pero las primeras estimaciones de la precampaña no muestran todavía una recuperación de la izquierda. Buena parte del electorado que se ubica a la izquierda del PSOE se encuentra, además, en una sensación de indecisión sobre su voto.

Mientras tanto, Vox mantiene una elevada fidelidad electoral: el 87,8% de quienes lo votaron en 2023 volvería a hacerlo. Además, atraería al 12% de los antiguos electores del PP y contaría con un respaldo significativo entre quienes votan por primera vez, un segmento en el que alcanzaría el 17,5%.

En definitiva, el sondeo plantea un escenario en el que el adelanto electoral podría fortalecer a la derecha, debilitar al PSOE y agravar la fragmentación de la izquierda. Aunque las encuestas no anticipan de manera definitiva el resultado de las urnas, sus cifras apuntan a que la estrategia de Sánchez se enfrenta a un desafío considerable: transformar el malestar social en apoyo electoral antes de que sus adversarios consoliden la ventaja que actualmente reflejan las estimaciones.

Comentarios

Tu comentario

Solo los socios pueden comentar.

Hazte socio