El exministro de Transportes y diputado por València, José Luis Ábalos, ha presentado este miércoles su renuncia al acta en el Congreso de los Diputados, una decisión que llega después de que la Sala II del Tribunal Supremo haya resuelto su recurso de apelación contra el auto de prisión dictado en el marco de la causa judicial que le afecta.
En un comunicado remitido a la Mesa de la Cámara, Ábalos justifica su salida del Parlamento en el respeto a los procedimientos legales como “pilar fundamental del Estado de Derecho” y en la necesidad de preservar garantías como la presunción de inocencia, la separación de poderes y la tutela judicial efectiva “sin arbitrariedades”.
El ya exdiputado explica que, desde la aprobación del suplicatorio en enero de 2025, ha defendido ante la Mesa y la Presidencia del Congreso la vigencia plena del derecho de representación política recogido en el artículo 23 de la Constitución. En ese sentido, critica las “prisas” de los órganos de gobierno de la Cámara por suspender sus derechos y deberes parlamentarios, y sostiene que la inmunidad parlamentaria debe interpretarse conforme a la doctrina del Tribunal Constitucional y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos como una garantía del interés general y de la independencia del Legislativo.
Ábalos señala que estas han sido las razones por las que ha mantenido su escaño hasta ahora, aunque reconoce que su actual situación procesal le impide seguir ejerciéndolo. “No puedo sostenerlo en mi actual situación”, afirma, subrayando que a partir de este momento centrará toda su actividad en el ejercicio de su derecho de defensa y en la reivindicación de su inocencia.
En el tramo final del comunicado, el dirigente socialista hace balance de su trayectoria parlamentaria, que se extiende desde la IX hasta la XV Legislatura. Ábalos agradece expresamente la confianza de los valencianos y valencianas que le permitieron representarles en las Cortes Generales y asegura haber trabajado siempre para “fortalecer la justicia social, la libertad, la igualdad y el pluralismo” como valores fundamentales del Estado social y democrático de Derecho.
“Ha sido un verdadero honor ser diputado y una responsabilidad emocionante”, concluye el exministro, que se despide del Congreso con un mensaje de agradecimiento: “Gracias por tanto”.
Ábalos continúa en prisión provisional
El ya exdiputado se encuentra actualmente en prisión provisional sin fianza, tras la decisión adoptada por el Tribunal Supremo a finales de noviembre, cuando el magistrado instructor ordenó su ingreso en la cárcel al apreciar un riesgo elevado de fuga y la gravedad de los delitos que se le imputan. Su situación judicial está vinculada al denominado caso Koldo, una investigación sobre una presunta trama de corrupción relacionada con adjudicaciones públicas, algunas de ellas vinculadas a la compra de material sanitario durante la pandemia.
Según los autos judiciales, la causa investiga posibles delitos de cohecho, malversación, tráfico de influencias, organización criminal y uso indebido de información privilegiada. La Fiscalía Anticorrupción y las acusaciones populares consideran que existen indicios suficientes para sostener que Ábalos habría tenido un papel relevante en el entramado, lo que ha llevado a solicitar penas de prisión que, en su conjunto, podrían superar las dos décadas.
El ingreso en prisión del exministro supuso un fuerte impacto político al tratarse de un diputado en activo y de una de las figuras más relevantes del PSOE en la última década, donde llegó a ocupar la Secretaría de Organización y fue uno de los hombres de máxima confianza del presidente del Gobierno durante la primera etapa de la legislatura. Desde el inicio del procedimiento, Ábalos ha negado reiteradamente cualquier implicación delictiva y ha defendido que su actuación como ministro y dirigente socialista se ajustó siempre a la legalidad.