Cristina Cifuentes no se va a dejar 'manejar' por Esperanza Aguirre. El pulso entre las dos cabezas de cartel del PP en Madrid promete ser, quizás, más 'sangriento' que el que mantengan con sus rivales de otros partidos. El 'arranque' ya ha sido significativo. La exdelegada del Gobierno en Madrid no se cortó y dejó claro en público que la lista que encabeza se la habían impuesto: "la lista no la he hecho yo, la ha hecho el PP de Madrid".

La negociación de la lista resultó imposible
Un reconocimiento así puede parecer debilidad. Pero si se lee con cuidado, se verá que es todo lo contrario. Es la no aceptación de una imposición. O más exactamente, el reconocimiento de una guerra entre Cifuentes y el PP que 'gobierna' por completo Aguirre.



Fuentes del propio partido han reconocido a ELPLURAL.COM que de los 76 nombres que figuran en la lista, apenas los primeros cuatro, tras la propia Cifuentes, son 'suyos'.., y que aún así, incluso esos no irían en ese lugar. La negociación resultó imposible. Resultado la lista no gusta nada a la gente de Cifuentes, que tuvo que disculparse con dirigentes populares a los que había prometido hacer hueco junto a ella

La última palabra la tendría Cifuentes
¿De qué se quejan en el entorno Cifuentes? En público, de nada. En privado, de que se trata de candidatos que no traen ninguna renovación, de gente que lleva calentando cargos décadas, justo lo contrario de lo que deseaba la exdelegada, que quería gente menos conocida, pero con más ganas y más energía. "Lo que ha pasado en Madrid -nos dicen en Génova- es que como vienen mal dadas, la gente de siempre ha presionado para asegurarse un puesto".

Pero el pulso no se ha acabado. A Cristina Cifuentes le queda un as en la manga. Al contrario de lo que pasa con las listas de Aguirre para el Ayuntamiento, ella después de las elecciones, si es que ganara y pudiera formar gobierno en la Comunidad, tendrá manos libres para elegir como consejeros a quien desee. Aguirre no, por ley, de sus concejales tendrá que elegir para formar su 'gabinete'. Cifuentes podría llamar incluso a independientes, aunque, según fuentes de su entorno, "sólo quiere gente comprometida con el proyecto del partido".



Va a ponerles a trabajar sobre el terreno
Pero una vez aceptada la lista, aunque no sea la suya, la exdelegada del Gobierno en Madrid quiere que el comportamiento de 'sus tropas' se ajuste a su mando. Para empezar ha diseñado una campaña en la que les va a exigir bajar al terreno. En una copia del sistema parlamentario británico, Cifuentes va a dividir la Comunidad madrileña en circunscripciones y va a 'nombrar' a candidatos para cada zona, de forma que les va a responsabilizar de trabaja cada día en cada área.

"Lo que quiere Cifuentes -nos han dicho- es que cada candidato en la lista se responsabilice de una circunscripción, no sólo durante la campaña, sino también después. Que estén sobre el terreno y les escuche... No les va a dejar vaguear". A muchos de estos políticos, ya más que veteranos, les van a crujir las espaldas, acostumbrados a otra forma de hacer.

La campaña del PP en Madrid, por muchas razones, promete ser apasionante.