El Pleno de la Sala Primera del Tribunal Supremo ha admitido a trámite la demanda de paternidad presentada por la belga Ingrid Jeanne Sartiau contra el Rey Juan Carlos. El Supremo ha valorado como principio de prueba los "contactos" de la demandante con un primo del exmonarca, José Guijarro Romanov de Colonard Borbón, así como el acta notarial de su madre en el que relata la relación esporádica con el Rey.

Según refleja la Sala de lo Civil del alto tribunal en un auto, Sartiau mantenía con el primo del Rey una correspondencia electrónica "en la que la reconocía como miembro de la familia de éste". La belga también aseguró haber mantenido encuentros en 2014 con otros presuntos parientes del monarca.

"Principio bastante"
Por otra parte está el acta notarial que la madre de la demandante realizó y en la que se describen los detalles de su relación esporádica con el Rey y durante la que se produjo, según ella, la concepción de Ingrid. Los magistrados advierten de que estas pruebas serían "insuficientes para la estimación de la demanda" pero constituyen "un principio bastante" para admitirla a trámite.

Tres noches de lujo
La madre de la demandante aseguró ante un notario belga que conoció en diciembre de 1975 y en la Costa del Sol a un hombre de 31 años "muy gentil, guapo, dulce y apuesto, con los ojos azules" con el que mantuvo relaciones "tres noches en un hotel de lujo". Liliana Marie Jose Ghislaine no supo hasta el último día, y por boca del conserje del hotel, que "se trataba del príncipe Juan Carlos de España" y desde entonces "no mantuvo ninguna otra relación sexual" hasta el nacimiento de la niña.

"Es tu padre"
"Nunca quise denunciar esto públicamente cuando estaba embarazada porque no tenía ninguna intención de causarle mal ni pena a Juan Carlos y hasta la presente, ha sido un secreto bien guardado", explicaba en la declaración ante notario. El secreto se rompió cuando Ingrid le mencionó que se relacionaba en la prensa al Rey español con la cacería de un elefante y la madre decidió contárselo. "Le expliqué a mi hija que no debíamos creer a la prensa, porque es un hombre demasiado bueno, lo conozco bien porque es tu padre", refleja el acta que dijo a su hija.

20 días para contestar
Ahora, el Supremo emplazará a don Juan Carlos a que conteste a la demanda de paternidad, que viene acompañada de la petición de que se realice una prueba de ADN como prueba anticipada. El Rey tiene 20 días hábiles para contestar a la demanda a partir de la notificación del auto de admisión,  según recoge Europa Press. La Sala nombrará un ponente y podrá pronunciarse sobre las pruebas reiteradas por la ciudadana belga. Si el Rey Juan Carlos acepta someterse a esa prueba genética, se efectuará un análisis que será valorado en una vista, que puede celebrarse a puerta cerrada por tratar sobre la vida privada de las personas, como ocurre en la práctica habitual de los juzgados de familia.

La posibilidad del acuerdo
Otra opción sería que Don Juan Carlos alcanzase un acuerdo con la ciudadana belga, por lo que se ahorrará la celebración de la vista, en la que podría estar representado por su defensa a no ser que la otra parte solicite su interrogatorio y se admita tal petición. La negativa a ser interrogado se podrá valorar junto al resto de pruebas conforme a la doctrina jurisprudencial en esa vista que si se celebra se hará previsiblemente antes del verano.