Glen Matlock, bajista y miembro fundador de Sex Pistols, ha criticado a los punkis pro Trump y ha calificado el fenómeno como “un poco raro”. Lo ha dicho en una entrevista emitida este lunes en el programa Today de BBC Radio 4, donde ha mostrado sorpresa por el número de seguidores del punk que han acabado simpatizando con el presidente de Estados Unidos.

“Es un poco raro hoy en día. Me sorprende constantemente cuántos punks veo en mi Facebook que son más bien pro-Trump. Es un poco extraño”, ha asegurado Matlock durante la conversación en la radio pública británica. El músico ha planteado esas declaraciones al hablar de cómo ha cambiado el género desde que su banda irrumpió en los años setenta. En ese repaso, Matlock ha recordado el momento en el que Sex Pistols se convirtió en un símbolo del punk en Reino Unido. Ha explicado que entonces estaban “hartos de lo que estaba pasando musicalmente” y ha situado aquel impulso en un contexto social que, según él, también ha tenido paralelismos con el presente. “Pasaban muchas cosas, igual que hoy… con el auge de la ultraderecha”, ha dicho.

Sex Pistols firmó canciones como Anarchy in the U.K. o God Save the Queen, y Matlock ha señalado que el grupo intentó moverse entre ese ruido político y cultural sin perder el componente provocador. “Intentábamos abrirnos camino a través de eso y echarnos unas risas, agitar un poco las cosas”, ha contado. El músico también ha afirmado que hay aspectos del punk actual que no ha terminado de comprender, y ha descrito el género como una escena “muy amplia” que se ha alejado de referencias como Talking Heads, The Slits o Dolly Mixture. En esa línea, ha añadido que “muchos punks lo han entendido al revés”, sin concretar nombres.

Durante la entrevista, Matlock también ha señalado a medios de comunicación y discográficas por cerrar espacios a quienes han intentado traspasar límites, y ha afirmado que la música que ha sonado en la radio le ha parecido “bastante vacía”. Como ejemplo contrario, ha mencionado al grupo irlandés de hip-hop Kneecap, al que ha destacado por diferenciarse del resto en los últimos años. Kneecap ha generado polémica en festivales por mostrar posturas pro-palestinas y críticas con Israel, y esas posiciones han provocado reacciones en la política británica, además de un veto de entrada en Hungría. Mientras tanto, el debate sobre la relación entre punk y trumpismo ha seguido creciendo, también por las declaraciones de John Lydon, exlíder de Sex Pistols, que en noviembre llegó a comparar a Trump con “los Sex Pistols de la política”.

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