"Detenido un hombre de 20 años tras matar a puñaladas a una prostituta," y "Un joven de 20 años mata a una prostituta en un apartamento turístico de Bormujos" son algunos de los titulares de agencias y medios sobre el asesinato cometido en esta localidad sevillana en la noche del jueves pasado.

"Será un putero de 20 años ¿no? Si ella es una prostituta en lugar de una mujer, él es un putero en lugar de un joven. Por lógica". Este es el comentario de una cuenta en X que lleva más de 260.000 visualizaciones, 11.500 me gusta y cerca de 2.500 reposts. El debate está servido de nuevo porque los medios siguen en la mayoría de los feminicidios poniendo el foco en la víctima y no en el agresor. Incurren así en un sexismo que se cuela hasta en el titular, ignorando libros de estilo y códigos deontológicos.

Las decenas de comentarios tampoco tienen desperdicio alguno y reproducen las batallas culturales que mantienen en las redes los ultras contra las mujeres, el feminismo y todo lo que signifique sensatez, imparcialidad o neutralidad. En este caso, los machotes más recalcitrantes, los incels (célibes involuntarios) y otras especies de la machosfera también aprovechan para enseñar la pata amparados como siempre en el anonimato.

En alguna de las versiones leídas de la noticia se dice que la mujer asesinada es colombiana, pero se omite la nacionalidad del homicida, lo que da pie a que las cuentas ultras comenten que no es español y se apunten a la xenofobia dominante. Para evitar la trampa de los bulos, soy partidario de incluir en las informaciones policiales la nacionalidad de los implicados en sucesos de trascendencia penal. Como lo hace ya la policía autónoma vasca.

Al ir al diccionario de la RAE veo que define al putero como consumidor de prostitución y señala que es una palabra malsonante o coloquial, lo que no ocurre con prostituta. Otro sesgo sexista que me trae a la memoria como algunas tertulianas y tertulianos hablaban de puteros al referirse a Ábalos y a Koldo y de clientes cuando los implicados son de derechas.

Ahora que es tendencia hablar del sesgo del algoritmo, conviene recordar que los sesgos viven en el interior de nuestra mente y los hombres, especialmente, tenemos que cuidar que no nos estropeen nuestra vida personal, profesional y familiar.

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora